Martes, 17 de Octubre de 2017
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Béisbol: Grandes Ligas

El debut de Yulieski Gurriel impacta por la larga espera

Han pasado 52 años desde el debut memorable del cubano Bert Campaneris en las Grandes Ligas, con sus dos cuadrangulares, un 23 de julio de 1964 ante los Twins de Minnesota, vistiendo la camisa de los Atléticos de Kansas City. 

Esa ocasión quizás ha sido el debut más sensacional de un cubano en la historia de las Mayores. Personalmente, solo lo comparo con la blanqueada y los 11 ponches que consiguió ese mismo año Luis Tiant con la franela de los Indios de Cleveland, en su entrada a la Gran Carpa enfrentando en un duelo a los Yankees de Nueva York.

Pero tan especial como las hazañas de Campaneris y Tiant, resultó la esperada aparición —que se tornó letargosa— de Yulieski Gurriel con los Astros de Houston, diferente en explosión, pero añorada por muchos fanáticos del pelotero más mediático de los últimos 15 años en Cuba.

Gurriel, debutó en las series nacionales cubanas con 17 años, en el equipo de los Gallos de Sancti Spíritus, siendo el segundo jugador más popular de una generación en que reinó el actual bateador designado de los Reales de Kansas City, Kendrys Morales, quien se alzó con el título de Novato del Año en la temporada cubana de 2002.

Unos años después, con 21 abriles, era el tercer madero de la Mayor de las Antillas en el primero de sus tres Clásicos Mundiales de Béisbol (2006, 2009 y 2013), donde encandiló al mundo exponiendo sus cinco herramientas.

El segundo hijo de Lourdes Gurriel, a quien se le recuerda como "El hombre de los grandes momentos", sobre todo por el glorioso jonrón que le bateó al excepcional zurdo Jim Abbott —que empató el juego decisivo frente a Estados Unidos en la final de la Copa Mundial de Parma-1988—, reiteró tras debutar de 2-1, con un sencillo y una base por bolas, que su sueño siempre fue jugar en las Grandes Ligas, al más alto nivel del béisbol.

"Me sentí ansioso por abordar mi primer turno al bate, así me ocurrió cuando debuté en la Liga Japonesa", confesó Yulieski Gurriel a ESPN Deportes.

"Fue algo que perseguí por mucho tiempo, aunque no sabía cómo iba a ser", confesó. "Ciertamente, llegó un momento en que ya no pensaba en otra cosa que no fuera llegar hasta aquí (Grandes Ligas), por eso me decidí a lanzarme de una vez", declaró el astro de la antesala, que participó en su primer juego como profesional luego de su contrato por cinco años y 47,5 millones de dólares, firmado el 17 de julio.

El esperado estreno del espirituano fue el pasado domingo, tras una lluvia que retrasó por casi 30 minutos las acciones en Oriole Park de Camden Yards.

Gurriel apareció en el segundo episodio, en el sexto turno de la alineación, como bateador designado. Con un out y corredor en primera, en el conteo de 3-1 detonó una línea que taladró el césped del bosque central —a una velocidad de 105 millas por hora— ante las ofertas enmarañadas del abridor mexicano Yosvani Gallardo.

Yulieski no entraba en acción desde que escapó de la selección cubana tras terminar la Serie del Caribe en febrero pasado, y en 15 desafíos en Ligas Menores golpeó para .250, con dos batazos y 14 remolcadas.

De Yulieski, los Astros esperan el poder

Ahora el jugador de cuadro cubano comenzó una carrera que, a sus 32 años, depende más de su bienestar físico que de sus numeritos.

Pero Gurriel tendrá más tiempo de adaptación que de aprendizaje, pues bien se sabe de su calidad y su nivel para desempeñarse dentro de un terreno de béisbol.

Para el reto contará mucho su primera experiencia como profesional, cuando en 2014 jugó en la Liga Central Japonesa con los Bay Stars de Yokohama, donde bateó .305, sopló 11 cohetes a los graderíos y empujó 30 carreras.

Antes de lanzarse por su sueño, Gurriel dejó numeritos impresionantes en Cuba, donde conectó 282 cuadrangulares, bateó para un promedio de .337 y conquistó todos los récord ofensivos más importantes (average, anotadas, hits, dobles, triples, jonrones y remolques) en 15 contiendas.

En la campaña de 2015-2016, vistiendo el traje de Industriales, Gurriel dejó un récord absoluto de promedio de bateo (.500, 174-87) y porcentaje de embasado (.589). Solo se ponchó tres veces e impulsó 51 carreras, con 20 dobles y 15 jonrones.

Aunque Gurriel ya no es una superestrella como hace una década, cuando fue llamado el Alex Rodríguez cubano, no se descarta que pueda ser una pieza clave en las aspiraciones de los Astros de volver a la postemporada.

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

Nada lleva de 4- 1 ...y ya está medio lesionado....  (Infiltrado en punto cero)

Imagen de Amadeus

Gurriel no es ya lo que era, pero útil será durante un tiempo más.; condicones y experiencia tiene.