Sábado, 16 de Diciembre de 2017
06:11 CET.
Béisbol

Otros tres peloteros cubanos inician su camino en las Grandes Ligas

La selección nacional de béisbol se vio superada por el equipo universitario estadounidense, que le ganó tres de cinco juegos, y el mayor pasatiempo de los cubanos volvió a recibir una bofetada del presente.

Entretanto, muchas figuras jóvenes siguen llegando a los campos de entrenamiento de las organizaciones de Grandes Ligas en República Dominicana, dando muestras de que en Cuba aún existe talento, solo que el sistema no es lo bastante eficiente como para desarrollarlo.

El béisbol amateur ya hizo historia hace mucho tiempo y las nuevas figuras cada vez más se quieren integrar al más alto nivel del deporte en las Mayores.

Muestra de eso, aun cuando la agencia libre tiene algunas restricciones para los cubanos, es la firma reciente del pinareño Randy Arozarena con los Cardenales de San Luis.

Arozarena es un talentoso jugador que puede desempeñarse en el cuadro y los jardines con mucha velocidad en sus piernas y un excelente brazo. Los Cardenales, le ofrecieron un bono de 1,25 millones.

Otros que se han unido a clubes de las Mayores por estos días son el santiaguero Aníbal Sierra, con los Astros de Houston, quien recibió 1,5 millones de dólares como parte de su contrato de Ligas Menores, y el capitalino Jorge Oña, quien firmó con los Padres de San Diego por siete millones.

"Aníbal es un torpedero polivalente con buen bateo y capaz de fildear en diferentes posiciones, y que tiene la inteligencia, ética de trabajo e instintos para rendir con éxito al máximo nivel", declaró Oz Ocampo, el director de operaciones internacionales de los Astros.

Sierra, de 22 años, jugó tres temporadas en las series nacionales cubanas, con 91 partidos en los cuales se desempeñó en el campo corto y segunda base y fildeó .968. Su ofensiva, en las pocas oportunidades que recibió, fue de .238, con 20 anotadas y ocho remolcadas en 175 visitas oficiales al cajón de bateo.

Aníbal Sierra: 'Parte de mi sueño se me cumplió'

Mientras se prepara para ver acción en la Dominican Summer League, el jugador de cuadro accedió a conversar con DIARIO DE CUBA sobre su contrato con los Astros de Houston y el significado que tiene convertirse en un jugador profesional.

Aníbal, has dado un paso superior en tu carrera como beisbolista. ¿Desde cuándo estás persiguiendo este sueño de ser profesional?

Estoy jugando pelota desde los ocho años y desde que entré a la categoría de 15-16 estoy pensando y soñando con este momento, con estar con un equipo de Grandes Ligas. Parte de mi sueño se me cumplió.

¿Cómo ha sido la acogida de la organización de los Astros?

Ha sido muy grata, me he sentido muy contento y agradecido con ellos, me han acogido con gran cariño.

¿Qué tan especial es estar cerca de José Altuve, de Carlos Correa, y a la vez de tu compatriota Yulieski Gurriel en los Astros de Houston?

¡Wow!... Creo que jugar con ellos un día sería una satisfacción insuperable y un orgullo muy grande. Ellos son tres de los mejores peloteros latinos de la actualidad, sin dudas.

¿Cómo veías tu futuro en Cuba y cómo lo ves ahora en las Mayores?

El futuro mío y de mi familia está en el béisbol profesional, pero siempre agradecido con Cuba, porque fue donde aprendí a jugar este hermoso juego.

Jorge Oña: 'Me gustaría ser el novato del año, llegar a la Serie Mundial'

Por su parte, Jorge Oña se prepara en las fincas de los Padres de San Diego y, mientras sueña con estar con el equipo grande, tiene otras ambiciones en su mente.

El jardinero del municipio Cerro, en La Habana, proyecta ser un jugador de cinco herramientas, a quien comparan con el toletero Matt Kemp, según escuchas de la organización.

"A mí me gustaría ser el novato del año, llegar a la Serie Mundial y ser un pelotero estrella como mi paisano Yoenis Céspedes, o el estelar jardinero de los Angelinos Mike Trout", dijo Oña a DIARIO DE CUBA.

Oña visitó el plato en solo 15 oportunidades bajo la tutela del mánager Lázaro Vargas en la edición 54 de la Serie Nacional de Béisbol, vistiendo la camisa de Industriales, el elenco de su corazón.

"El sueño de todo niño en La Habana es jugar con los Industriales y ese era mi sueño. Gracias a Dios y al trabajo diario lo logré", expresó el joven guardabosques de apenas 19 años. "Me quedé con los deseos de haber tenido más oportunidades para jugar en ese gran conjunto de peloteros, pero no pudo ser".

"Yo quería mostrar mis potencialidades", aseguró Oña. "Pero ahora me enfoco trabajando fuerte en mi organización, con la meta de seguir adelante y ser un pelotero de todos los días en el roster de los 40".

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