Domingo, 17 de Diciembre de 2017
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Juegos Olímpicos

El boxeo cubano quiere recuperar su gloria olímpica

Ocho años después de quedarse sin medalla de oro en Pekín, en medio de una crisis motivada por las fugas de sus máximas figuras, el boxeo cubano vuelve a los Juegos Olímpicos, con la intención de pelear medallas en casi todas las categorías y recuperar el sitio de honor que ocupó durante mucho tiempo, reporta la AP.

Los pugilistas cubanos incursionaron en el profesionalismo y cambiaron su estilo para adaptarse a las nuevas reglas del boxeo olímpico y asoman nuevamente como favoritos para acumular una buena cantidad de preseas.

"No podemos hablar de cuántas preseas conquistaremos en total, pero nueve de nuestros púgiles podrían lograr una de cualquier color", aseguró Alberto Puig, presidente de la Federación Cubana de Boxeo.

Por primera vez desde Atenas 2004, la delegación cubana incluirá un equipo completo, con un púgil en cada una de las 10 divisiones. De ellos, siete participaron hace cuatro años en Londres.

Encabezan la nómina dos campeones olímpicos de 2012, el wélter Roniel Iglesias y el gallo Robeysis Ramírez. Además están el ligero Lázaro Álvarez y el wélter ligero Yasniel Toledo, quienes se colgaron el bronce en Londres.

También regresan a la cita olímpica el mosca Yohany Veitía, el semicompleto Julio César La Cruz y el completo Erislandy Savón.

A ellos se suman tres debutantes olímpicos: el mosca ligero Johannys Argilagos, el mediano Arlen López y el súper completo Lenier Pero. Se especula que Pero es quien menos posibilidades tiene de conseguir una medalla.

Los boxeadores que irán a Río ganaron la Serie Mundial 2016.

Puig le tiene particular fe al mediano López, campeón mundial en Doha el año pasado.

"Ha ganado todas sus últimas peleas antes del tiempo reglamentario", señaló.

La Serie Mundial, clave la recuperación del boxeo

Después de la cita de Atenas 2004 en que el boxeo cubano conquistó cinco medallas de oro, dos de plata y una de bronce, las autoridades deportivas de la Isla perdieron a sus principales figuras con las fugas de los laureados olímpicos Yan Barthelemí, Yuriorkis Gamboa, Odlanier Solís, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, por mencionar los principales. Todos incursionaron con más o menos éxito en el boxeo profesional.

La situación prendió las alarmas dado que el boxeo antillano perdió el liderazgo que había mantenido por décadas.

La oportunidad de rectificar el rumbo se presentó cuando la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA) creó la Serie Mundial, un torneo semiprofesional.

Las autoridades cubanas insertaron en ese torneo a sus púgiles hace tres años, ganando en 2014 y 2016. La selección perdió la final en 2015.

"La Serie Mundial nos permitió ir aplicando nuevos métodos de entrenamiento, tuvimos que preparar a nuestros atletas de manera multilateral porque nunca habían tenido combates de cinco asaltos, sin cabecera y sin camiseta como es en la Serie Mundial", explicó Raúl Fernández a la AP, uno de los entrenadores del equipo cubano desde hace 34 años.

Los cubanos se acostumbraron a su vez a un nuevo sistema de puntuación, parecido al de los profesionales.

"Antes, el sistema se acomodaba perfectamente al cubano, el púgil entraba y pegaba, salía y se movía. Ahora no pueden hacer eso, tienen que promover la pelea, tienen que hacer el combate", explicó Gerardo Zaldivar, director técnico del equipo de México.

Con la Serie Mundial los boxeadores cubanos recibieron dinero por combate, algo que según Fernández "es un estímulo que le viene bien a todos porque mejora la situación económica".

Roniel Iglesias, el único que estuvo en Pekín —donde se colgó el bronce antes del oro de Londres—, afirmó que la incursión en el boxeo semiprofesional los "obligó a ser más inteligentes en el ring".

Por su parte, el triple campeón mundial semicompleto Julio César La Cruz señaló que tuvo que cambiar la táctica sobre el ring.

"Ahora cuido mucho las entradas y salidas, ataco más, diversifico los golpes y trabajo mucho la pelea a media y a corta distancia", manifestó.

Tras la ola de fugas, el boxeo cubano recuperó la estabilidad, como lo demuestra el hecho de que cuenta con siete pugilistas que estuvieron en Londres 2012.

"Siempre se ha estimulado las deserciones de los atletas de nuestra escuela cubana de boxeo, pero en realidad yo considero que son mínimas las que hemos tenido si tenemos en cuenta la calidad y la cantidad de boxeadores que hay en la Isla", sostuvo Fernández.

Los boxeadores cubanos aseguraron que la idea de enfrentar a profesionales no los intimida.

"Podemos pelear en profesional en cualquier lugar y en cualquier sistema de competencia", afirmó Iglesias, ganador de todos los títulos del boxeo amateur. "Si en otros deportes los cubanos compitieron contra profesionales, los boxeadores lo podemos hacer, y sería beneficioso para nosotros y para el país".

"Quisiera medirme en el mejor boxeo del mundo, y entonces tendría que hacerlo en ese sistema de boxeo, porque es donde uno puede decir, si gana, que es el mejor del mundo", acotó.

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

Ya Cuba no es nadie en Deportes, como no pueden usar como propaganda ya a los castro no les importa.

Imagen de Anónimo

A partir de las proximas Olimpiadas los boxeadores profesionales entraran de lleno. Para estas el tiempo fue muy corto y al parecer aunque la AIBA lo autorizo los organismos que rigen el boxeo profesional no aprueban esta decision. Muchos profesionales tienen dudas ya que en 15 dias tendrian varias peleas ademas del estricto control antidopaje.Que Cuba aproveche ahora que en el futuro le va a ser bien dificil.