Jueves, 14 de Diciembre de 2017
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Béisbol

Dayron Varona se encuentra a sí mismo

Perdí el rastro de Dayron Varona como se pierde la huella de cualquier pelotero cubano en esta época. Un día, de repente, ya no estaba.

Siempre me pareció un jugador diferente. Tras salir de Cuba, el 23 de noviembre del 2013, y después de un período de angustia, volvió al entrenamiento diario. Comenzó golpeando algunas pelotas hasta luego llamar la atención de los Tampa Bay Rays, que lo firmaron en 2015 por tres años y 3.5 millones.

Desde que fue asignado en mayo al nivel de Clase-A avanzada, empecé a seguirlo noche por noche. Varona bateó con el Charlotte Stone Crabs de la Florida State League para 377 de average y ocho extrabases en 15 juegos. Su evolución continuó y pasó al nivel de Doble-A con el Montgomery Biscuits de la Southern League, donde sobresalió con su poder.

El admirador de Carlos Beltrán y Yoenis Céspedes y fiel amigo de Héctor Hernández, en su querido equipo Camaguey, disparó 10 jonrones, 10 dobles, siete triples e impulsó 50 carreras en 69 partidos. Dejó linea ofensiva de 264/310/458.

En el presente invierno juega en la Liga Invernal de Puerto Rico con los Gigantes de Carolina. Mantiene su mente enfocada en la próxima primavera, donde espera ascender otro escalón en su combate interno hacia las Mayores.

DIARIO DE CUBA dialogó con este talento del béisbol cubano.

¿Cómo evalúas tu progresión dentro de las Series Nacionales, donde demostraste ser un gran bateador?

A través de los años me sentí con más confianza en general para jugar ese béisbol, que no es tan fácil como muchos ahora dicen que era.

¿Qué sentiste al jugar con tu provincia Camaguey y de quién aprendiste más?

Cuando jugaba mi equipo no estaba en buen momento, pero me encantaba jugar en Camagüey porque es una provincia a la que le gusta el béisbol, aunque en ocasiones los aficionados eran muy exigentes. Tuve la posibilidad de que Luis Ulacia me dejara jugar centerfield y le agradezco mucho eso. A partir de allí creo que empezó mi carrera en la Serie Nacional.

Hablemos de tu campeonato con Villa Clara. Eso te ayudo a mejorar tu nivel. ¿Qué significó ser campeón con Villa Clara en la Serie 52?

Fue algo que me impactó mucho pues nunca había llegado a planos tan estelares. Aprendí mucho con los peloteros que llevaban años jugando a ese tipo de nivel y como sabes, no todos los peloteros saben jugar una serie de play-off. Si algo aprendí ahí fue a jugar partido a partido, turno a turno, strike a strike.

Luego de esa serie, en 2013 solo juegas cinco partidos con Camaguey antes de marcharte. ¿Tenías clara la decisión de irte o fue algo que surgió de repente?

Fue algo de repente, pues estaba pasando por un buen momento de mi carrera deportiva y me sentía bien con mi equipo. Pero hay veces que la vida nos da oportunidades de momento que no te da tiempo a pensar tanto y a pesar de que extraño mi tierra, mis compañeros y mis familiares, pienso que tomé una buena decisión pues lo hice por un solo motivo.

Básicamente, ¿por qué decidiste irte de Cuba? ¿Cuáles son tus objetivos?

Mi objetivo es ver el fruto de mi trabajo.

¿No me vas a decir que es llegar a las Grandes Ligas?

Claro, el fruto de mi trabajo es llegar a jugar al máximo nivel del béisbol en Estados Unidos, es decir, las Grandes Ligas.

Dime cómo fue la adaptación a otro país y la firma con Tampa. ¿Fue más difícil de lo que pensabas?

Fue un poco difícil. Llegar a otro país y ver muchas cosas que nunca había visto. Las cosas no me salieron como esperaban. Pero gracias a Dios logré la oportunidad de estar en una organización y de demostrar lo que en realidad puedo hacer; hasta ahora he demostrado que puedo jugar al mayor nivel en este país.

¿Qué sucedió?

Por ejemplo me pasé un año y medio sin ver a mi mamá. Eso me afectó un poco. Aunque siempre tuve el apoyo de una gran persona que se mantuvo a mi lado y se comportó como el padre que nunca tuve.

Este año jugaste en Charlotte Clase-A pocos partidos. ¿Te alegraste cuando te dijeron que subías de nivel?

Sí, eso me alegró mucho. Todos los días me enfrentaba a alguna situación diferente de la vida. Nunca me había valido por mí mismo y esas mismas situaciones me hicieron crecer como persona y como jugador. Cada vez que miraba a mi alrededor y me veía solo yo mismo decía "Dayron tienes que imponerte a las pruebas que la vida te está sometiendo, eso te hará más fuerte y un día lo lograrás".

Así fue todo el tiempo que pasé solo. Las cosas me salieron bien y nada, hoy agradezco todo lo que pasé porque me sirvió para fortalecerme.

En Doble-A, Montgomery, bateaste 10 jonrones y 10 dobles. Demostraste poder. ¿Que has cambiado dentro de tu sistema de bateo?

Los cambios no fueron muchos. Simplemente cambié mucho la forma de pensar, y todavía sigo aprendiendo de este béisbol. Tiene muchos detalles y eso es lo que marca la diferencia entre ser un jugador de Grandes Ligas o ser uno de ligas menores.

¿En qué nivel te han dicho o piensas comenzar el año próximo en Tampa? ¿Triple-A?

Realmente no sé porque esas decisiones se toman en el entrenamiento de primavera, pero de igual manera debo estar por ahí.

Estas invitado a los entrenamientos o aún no sabes.

Aún no sé.

Si tuvieras que decirme a qué distancia te encuentras de las Grandes Ligas. ¿Que me dirías?

Que estoy ahora mismo trabajando fuerte y haciendo todo lo que está a mi alcance. Ya el resto dependerá de la directiva de la organización.

¿Cómo te va en Puerto Rico con los Gigantes de Carolina?

Con los Gigantes de Carolina me ha ido bastante bien.He aprendido mucho también en este poco tiempo que he jugado aquí.

¿Hasta que tiempo te dejó la organización de Tampa jugar en Puerto Rico? ¿No se opuso a restricciones?

Sí, tengo hasta el 30 de diciembre.

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