Jueves, 14 de Diciembre de 2017
22:51 CET.
Atletismo

Maratonista menciona el estado de sus zapatillas entre los problemas que enfrentó para alcanzar la meta

La cubana Dailín Belmonte alcanzó el estadio Nido de Pájaro del Pekín el domingo sin aparente problema, a paso ligero, con cadencia natural y tranquilidad en el rostro; pero en cuanto cruzó la meta tras la prueba del maratón en el Mundial de Atletismo, mostró una mueca delatora de su decepción, reporta la AP.

Ya entre bastidores, una vez recorridos los 42,2 kilómetros de la prueba en dos horas, 56 minutos y 18 segundos, la atleta cubana verbalizó su pena por no haber podido mejorar su marca personal de 2:38:08, ni la posición 51 registrada, la penúltima en la meta.

"En los últimos tiempos tuve un déficit en los entrenamientos porque sufrí una lesión y tuve que reajustar mi preparación. Parece que no me pude recuperar totalmente. Hoy sufrí contracciones punzantes por el esfuerzo y llegué como pude", resumió Belmonte sobre su particular calvario.

La pinareña, quien no logró acabar su anterior carrera en los pasados Juegos Panamericanos de Toronto, se topó finalmente con demasiados impedimentos para triunfar en Beijing; empezando por la condición de sus zapatillas y acabando por su propia ambición, que la traicionó en el momento más inoportuno.

"Quería hacer grandes cosas y me emocioné. Me sentía con el tiempo bien al principio, e intenté coger al grupo delantero, pero no voy a negar que fui a un ritmo que no era el mío y la pagué al final. Empecé a tener dolores muy fuertes. Caminé y todo, pero lo único que me metí en la cabeza era llegar a la meta", relató Belmonte. "Como ya no podía tener un buen resultado, me propuse acabar".

Y, gracias a ese tesón, clasificó como la tercera latinoamericana tras la peruana Clara Canchanya (2:39:24) y la brasileña Roselaine Benites (2:49:28). Fue en esos instantes cruciales, en que el dolorido atleta piensa en el abandono, cuando desde afuera le llegó un aliento definitorio.

"En el kilómetro 35 me iba a parar, pero entonces Richer (Pérez) me dijo que no podía, que debía seguir, que es muy lindo llegar a la meta, y que no importaba ni el lugar ni cómo. Seguí y, con el aliento de mis entrenadores, poco a poco fui pasando kilómetros, se me fue yendo el dolor y terminé con el corazón. Por Cuba", explicó la corredora, especialista en la media maratón.

Terminó con tremendos dolores en la zona abdominal y también las plantas de los pies, dado el deteriorado estado de sus zapatillas. "Las tengo bien ajustadas a mi pie, pero parece que llevan ya demasiado tiempo en la carretera y el apoyo está gastado. Para media maratón están bien, pero creo que ya toca cambiarlas de cara a maratón larga", remarcó, sin especiales lamentos por el clima caluroso de Beijing, pese las quejas expresadas por sus colegas peruanos. "A los cubanos no nos pareció tan caluroso y nos aclimatamos bien. Hubo humedad, pero no sol. La carrera de los varones (el sábado 22) sí fue mucho peor".

El médico del equipo nacional, Alfredo Portela, coincidió con la corredora en la necesidad de una regeneración de calzado. "Esas zapatillas que lleva no le van del todo bien, necesita unas nuevas. Hoy estuvo duro y llegó por orgullo. Solo hay que ver cuantas de sus compañeras abandonaron", señaló.

Pese a la decepción, Belmonte ya vislumbra sus segunda participación en los Juegos Olímpicos, y valoró también el factor positivo de su participación en la carrera, que finalmente ganó la etíope Mare Dibaba (2:27:35), por delante de la keniana Helah Kiprop (2:27:36) y Eunice Jepkirui Kirwa (2:27:39), de Baréin.

"Quería un mejor resultado, y creo que de no ser por los dolores hubiera hecho mi mejor papel. Pero al final me siento feliz por haber llegado a la meta y sacado la experiencia de cara al año que viene y los Juegos de Río", concluyó.

Cuba cerró su participación en el Mundial de Atletismo con dos oros y una plata.

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

¿ Y por qué Antonio no subastó el calzoncillo que tenía la noche que el escolta le pegó al periodista? Le hubiera podido comprar 2 pares de zapatillas, una para correr los  21 K y las otras para correr los 42 kms.

Imagen de Anónimo

Que vergüenza que ese mal gobierno no sea capaz de gastarse unos cientos de euros en unas buenas zapatillas para esa deportista de élite mientras que uno de los hijos del moringuero se gastó alegremente miles de euros por noche en su periplo por el Mediterráneo.