Viernes, 30 de Septiembre de 2016
01:27 CEST.
Béisbol: Serie del Caribe

¿Fuerza o debilidad?

Para tramposo busquen a Fidel Castro. Aquella anécdota de cuando el barbudo guerrillero engañó al periodista de The New York Times Herbert Matthews, haciéndole creer que su famélica tropa era de cientos de hombres, mostrándoles una y otra vez a los mismo soldados en repetitivas rondas, es una foto fija de su perfil de pícaro.

A veces sus chascarrillos eran vulgares bufonadas. Una noche, en el viejo estadio del Cerro, en un partido amistoso entre peloteros veteranos de Cuba y Venezuela, donde el difunto Hugo Chávez se encaramó en el box para lanzar, Castro disfrazó a sus estrellas del béisbol con barbas y cursis barrigonas de attrezzo.

Se cuenta que en las partidas de ajedrez con el argentino Ernesto Guevara, cuando estuvieron detenidos por la policía mexicana en 1956 durante los preparativos de la expedición guerrillera, solía cambiar de manera disimulada la posición de las piezas en el tablero para obtener ventajas.

Esa manía de ganar a cualquier costo, acopló a la perfección con el diseño ideológico de las extintas naciones comunistas de Europa del Este, nuestras "aliadas" hasta 1989.

Ya se sabe que la URSS y comparsa tenían como vitrina las citas olímpicas y mundiales para demostrar la supuesta superioridad del sistema marxista sobre el capitalismo moderno.

Fidel Castro ha pasado de protagonista principal a actor de reparto en la vida nacional, pero las instituciones del Estado siguen practicando las fullerías del Comandante. En la pelota nacional, ésa es la mentalidad que prevalece.

Después que en 1961 Castro abolió por decreto el deporte profesional, la narrativa deportiva oficial intentó borrar de la memoria colectiva el glorioso pasado beisbolero.

Ninguna crónica periodística nos contaba sobre aquellas estrellas de antaño. Desconocíamos que un tal Atanasio Perez hacía historia con la maquinaria roja de Cincinnatti y que el formidable Camilo Pascual, o Luis Tiant, lanzaban sólidos partidos en sus respectivas novenas.

Crecimos, porque así lo quiso la historiografía estatal, convencidos de que Omar Linares era el mejor pelotero del mundo y Germán "El Mago" Mesa superior a Ozzie Smith.

Aquella pelota era agua pasada. La Serie del Caribe, como la OEA, símbolo del decadente capitalismo. Pero ahora los acontecimientos se precipitan. Y tras una monumental pirueta ideológica, los gringos son nuestros compañeros del norte. O casi.

En el béisbol, pasa lo mismo. De prohibir la pelota profesional, a querer negociar con los magnates de la MLB para que los peloteros cubanos puedan insertarse en la Gran Carpa sin tener que saltar la cerca.

Claro, siempre con la cuchilla fiscal bien afilada y una dependencia jurídica del Estado controlando el negocio. Ahora a los cintillos de la prensa nacional vuelven las Series del Caribe.

El equipo nacional de Pinar del Río

En el aire de la República se respira una sensación de venganza. El fracaso  de los Azucareros de Villa Clara el año pasado fue el pretexto perfecto para que la Federación Cubana de Béisbol armara una novena a prueba de bombas.

La meta es ganar. Cualquier otro resultado sería una derrota. En pos del triunfo aterrizará en San Juan un equipo nacional camuflado con el uniforme verde de los Vegueros de Pinar del Río.

Para no repetir el naufragio de Isla Margarita, se reforzó a los campeones de vueltabajo con 18 peloteros integrantes del último equipo Cuba. Más que una muestra de poderío, es un síntoma de debilidad.

Este desmesurado triunfalismo tiene partidarios y detractores. Es evidente que ningún club o nación va a un torneo a perder. Pero se debe evaluar el panorama.

Intentando disimular su estado con triunfos sonados, la pelota local no va a salir de su crisis. Los medios en vez de ayudar a informar, desinforman. Se nos cuenta que el reglamento de la Serie del Caribe permite reforzar hasta con 28 jugadores, todo el equipo. La única premisa es que el pelotero haya tomado parte en la liga local.

No es verdad. Los equipos de las ligas de invierno del Caribe, más que reforzarse, se debilitan. Sucede que al término de sus torneos, los peloteros de caché prefieren enrolarse en los campamentos de primavera de la MLB.

Hace varios años, después del dream team que armara Puerto Rico en 2004, lo que debiera ser la Serie Mundial del Caribe vive horas bajas. Solo cuando México y Venezuela fueron sedes del evento, no fue un fracaso de taquillas.

Las grandes estrellas latinas de la MLB no toman parte, pues ni siquiera participan en las ligas invernales. Sí asisten jugadores de calibre, pero la Serie del Caribe no la tienen entre sus prioridades. Precisamente, una de las estrategias de los organizadores fue insertar a Cuba buscando elevar el interés mediático del evento.

Por ese complejo de superioridad y tendencia a ganar a cualquier costo —una de las tantas lecciones dañinas de Fidel Castro—, se llega al delirio de conformar un equipo donde es probable que ningún campeón de Pinar del Rio integre la alineación regular.

Es una apuesta mediocre. En Cuba se juega una pelota donde sus actores ganan algo más de 40 dólares mensuales. El único incentivo es integrar la selección nacional o representar a su provincia en torneos internacionales.

En la Isla, la filosofía es que cada equipo esté integrado por peloteros de la provincia. Y que el "dueño del club" sea el Partido Comunista provincial, donde se conforman las novenas.

Querer compararse con otras ligas suena a disparate. En la próxima Serie del Caribe, el equipo nacional disfrazado de Pinar del Río es favorito.

Recurrir a esa estrategia no es una trampa, pero crea falsas expectativas entre la afición. Antes que arranque el torneo, ya Cuba perdió.

Comentarios [ 8 ]

Imagen de Joe Pratts

Ellos tratan, pero no llegan, ya le metieron el primer papazo!!! 2 x 1 perdieron!!!

Imagen de Anónimo

Pues por lo pronto en su primer encuentro contra México , Vegueros de Pinar del Río perdió 2-1 y no se vió el equipo muy apantallador , ya veremos como le vá contra los demás equipos de la Serie del Caribe.

Imagen de Anónimo

Ni yo tampoco.

Imagen de Anónimo

"Crecimos, (...) convencidos de que (...) Germán "El Mago" Mesa superior a Ozzie Smith."

- Yo no.

Avispa Encendida

Imagen de Anónimo

Bien artículo..pero esta parts: En la Isla, la filosofía es que cada equipo esté integrado por peloteros de la provincia. Y que el "dueño del club" sea el Partido Comunista provincial, donde se conforman las novenas.

... Ea temenda mentira..

Imagen de Anónimo

puerto rico q es la sede se reforzo con 11 

peloteros asi q es legal esta en la regla,lo

pero q le veo es q 18 peloteros pinareños 

campeones nacionales no participaran,ivan

como buen fidelista lo politizo todo yy se le

olvido lo mas importante,los atletas

Imagen de Anónimo

Cuba cogió su paso en la pelota, puede aportar algún que otro talento a las ligas profesionales mejor pagadas, pero hasta ahí las clases.Ganar un torneo internacional con el equipo Nacional ya no dice nada, éso es agua pasada que no mueve molino. Ningún jugador activo de la MLB puede jugar el campeonato completo de la Liga de su país, les permiten participar en algunos partidos para no correr riesgo, son millones lo que está en juego. 

Imagen de Anónimo

  Ivan,... muy buen análisis,.... pero...debes saber que la intencion del régimen no solo es ganar la serie del caribe para mantener contento a su leonera dentro y fuera de Cuba,...la intension oculta es ...mostrarle a los casatalentos de las MLB que estaran presente en los partidos, los mejores talentos cubanos ,...los castro tratan a toda costa.... ser los representantes de los peloteros cubanos que se contraten en  USA bajo sus condiciones,..todo esto se esta moviendo en las conversaciones secretas con los de Obama,...la disidencia y el exilio tienen que ponerse las pilas. CENTRO DERECHA CUBANA