Martes, 27 de Septiembre de 2016
14:05 CEST.
Juegos Centrocaribe: Veracruz 2014

Una cortina de humo

"La victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana", dijo Napoleón. Una verdad como un templo.

Si nos atenemos a la euforia de los medios oficiales cubanos, que volvieron a desempolvar el panfleto y una conga oriental cada vez que un atleta ganaba una presea de oro en los XXII Juegos Centroamericanos efectuados en Veracruz, México, no es descabellado afirmar que el reciente triunfo deportivo es una auténtica cortina de humo para camuflar el errático desempeño de la economía nacional.

El panorama pinta feo. El PIB sigue a la baja. La producción azucarera es un enigma. La agricultura no despega. Los inversionistas extranjeros continúan con los cheques en sus bolsillos. No acabamos de llegar a tres millones de turistas.

Y el compadre Maduro anda en aprietos con un precio del petróleo que se desploma. Se ha gastado dinero y capital político en un lobby apresurado por Estados Unidos para seducir al ejecutivo en la Casa Blanca.

Pero los seis editoriales de The New York Times y la nueva Ley de Inversiones solo han sido barullo, nada concreto hasta ahora. Ya estamos rozando las Navidades y el Gobierno tiene pocas buenas noticias que ofrecer.

Aquí en Cuba no hay rebajas del 50% en las tiendas por divisas y la gente sigue ganando más o menos 20 dólares al mes. El precio de las viandas y la carne de cerdo andan por las nubes. Entonces, a falta de pan, bienvenido el circo.

Deporte y propaganda

De circo tuvimos bastante entre el 14 y el domingo 30 de noviembre, cuando se clausuraron los Juegos Centroamericanos. Hasta 15 horas de trasmisiones deportivas por la tele y la radio.

Los fans al deporte no siguieron con demasiada euforia el evento. Sí, 
se alegraron de los triunfos, vieron algún que otro partido de béisbol y probablemente disfrutaron del excelente desempeño del once de fútbol, que ocupó un meritorio tercer lugar.

Pero en lo que respecta a tiempos y marcas, y en sentido general, el nivel de estos Juegos dejó mucho que desear. Cuba, por disposición del Gobierno, alegando razones de inseguridad para sus atletas, no participó en la edición anterior de los Centroamericanos en Mayagüez, Puerto Rico.

Para la cita de 2014, los analistas auguraban una competencia reñida. No era un pronóstico descabellado. Desde hace 14 años, el deporte cubano ha ido cediendo espacios, sobre todo en los colectivos, porque todavía los deportes de combate y el atletismo sacan la cara.

Los organizadores mexicanos estaban demasiado optimistas. Vaticinaban entre 130 y 135 medallas de oro, suficiente para que los anfitriones se alzaran con el primer lugar por naciones.

En la cita de Cartagena, en 2006, Cuba había alcanzado el trono con 138 medallas de oro por 107 los mexicanos. En 2010, donde la Isla no participó, México obtuvo la corona con 133 preseas áureas.

Ahora, al ser sede y compitiendo en todas las disciplinas, esperaba dar un golpe de autoridad y desbancar al verde caimán, que pese a todo sigue siendo la mayor potencia deportiva de la región.

Ya se sabe el rol que desempeña el deporte en la narrativa del régimen. Una vitrina donde muestra los supuestos logros de su sistema social y político, bastante dañada tras la estampida de atletas en las dos últimas décadas.

Pero algo queda en la mochila. Las claves del triunfo cubano en Veracruz pasan por el excelente desempeño del atletismo, con 23 medallas de oro, el tiro deportivo con 14 y los deportes de combate, con 31 en su conjunto. También disciplinas como el ciclismo o el voly de playa hicieron lo suyo. Del béisbol no se podía esperar otra cosa que el título.

Cuando se observaban los roster de las nóminas participantes, repletas de descartes, era fácil presagiar una victoria sin agobios para el poderoso equipo nacional, que asistió con sus mejores exponentes: los grandes ligas japoneses Yulieski Gourriel, Alfredo Despaigne, Frederick Cepeda y Héctor Mendoza, y prospectos de calibre como Luis Yander la O, Norge Luis Ruíz, Yassier Sierra y Lourdes Gourriel Junior.

Por otra parte, el "paseo militar" que resultó el campo y pista puede provocar falsas expectativas. Si Jamaica respetara un poco a un torneo que es el más longevo del área y convocara a un equipo Z en la velocidad, es indudable que Cuba no hubiera barrido.

Incluso el título por naciones se hubiera puesto en peligro. Con velocistas de mediana calidad, Jamaica hubiera obtenido de 8 a 10 medallas de oro en las carreras cortas, 400 metros y los relevos de los dos sexos.

Recuerden que Cuba, con 123 preseas de oro, superó a México por 8 en dura porfía por el cetro. Pero Usain Bolt y compañía prefieren reservarse para grandes eventos o asistir a los juegos de la Mancomunidad Británica.

El reñido triunfo no empaña la calidad del deporte cubano. Para muchos atletas de la Isla, estos Centroamericanos son sus Olimpíadas. Para el régimen, el triunfo deportivo no pudo llegar en mejor momento.

Se acaba el año y escasean las noticias agradables. Solo queda la propaganda.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

No solo Jamaica, Trinidad y Tobago y otras islas del Caribe tienen excelentes atletas de Campo y Pista que estudian y se entrenan en las Universidades de EE.UU y no les interesan estos juegos, lo mismo con nadadores y otros deportistas.

Imagen de javier monzon velazques

Esto ha sido así toda la vida: politizar los triunfos deportivos y atribuirlos a las "bonanzas" del règimen. Por eso siempre he deseado que los equipos deportivos castristas no ganen ni al "pegao".

Imagen de Anónimo

Los deportistas cubanos se esfuerzan mucho mucho para hacerse de una historia que los ayude cuando al fin puedan escapar de la pesadilla de la isla. Solo ellos saben lo que les cuesta ganar, no se trata de una victoria del sistema ni del modelo aunque el desgobierno se esfuerze mucho en hacer creer lo contrario, cada una de esas medallas tiene detras una historia de sacrificio que algun dia se escribira. Me alegro mucho cuando un cubano se alza con un triunfo.

Imagen de Anónimo

Un artículo de Iván García, que soñara con ser ganador de cuantiosas preseas de oro en Olimpíadas, torneos mundiales, Juegos Centroamericanos, NORCECA y otros eventos y famoso por reconocer el mérito deportivo ajeno. El ni poder ubicar aunque sea un titularcito en la página 7 del New York Times parece que quita el sueño y va a cogerla gloriosamente contra las repetidas victorias deportivas a pesar de las escaseces. Aquí le va un regalito musical: https://www.youtube.com/watch?v=RjRGhkYmCZ8

Imagen de Anónimo

?Porque nada mencionan de la ayuda que Cuba esta brindando a estos paises en lo que al desarrollo del deporte se refiere?.  Veo que algunos siempre tratan de encontrar alguna razon para disminuir los esfuerzos que, en este caso, realizaron los deportistas cubanos.  Soy cubano y aunque vivo en los EUA, siempre me da alegria ver cualquier triunfo de Cuba en cualquier frente, pues eso demustra que a pesar de todas las dificultades existentes en el pais, el cubano siempre sabe salir airoso de cualquier eventualidad.120

Imagen de Anónimo

Todavía queda la inercia de lo que fue, no olvidemos que lo de Cuba en esta área era avasallante. Estoy de acuerdo con el periodista, agregaría que al mismo tiempo que Cuba se desacelera, Colombia, Venezuela y en menor medida República Dominicana, Puerto Rico y Guatemala están trabajando fuertemente y ya se están percibiendo los resultados, solo hay que echarle un vistazo al medallero de los últimos 4 ó 5 Juegos Centroamericanos y del Caribe. Quiere decir que ya la pugna no será entre Cuba y México solamente, muchas medallas que antes eran de uno de estos dos países, ahora pueden ser de otros 5 ó 6. En el 2018 ya veremos cómo les va a Colombia.

Imagen de Anónimo

IVAN ,SIEMPRE ATINADO Y REAL,FELICIDADES