Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
10:07 CEST.
Voleibol

Voly femenino: huérfano de estrellas

No se lo pueden estar pasando bien luminarias del voleibol en la Isla, al conocer que la selección femenina está de vuelta a casa con el peor resultado posible en un deporte antaño de vanguardia.

En el Campeonato Mundial que se juega en varias ciudades italianas, el sexteto cubano tuvo un desempeño de lágrimas. Perdieron todos su partidos, sin obtener siquiera un solo punto.

Solo ganaron un set ante Azerbaiyán. La caída ha sido demasiado ruidosa como para no tenerla en cuenta. No es saludable vivir de la nostalgia. Pero el voleibol en Cuba después que Fidel Castro se hiciera con el poder, ha escrito páginas de gloria.

Hagamos un poco de historia. Cuando Castro se alió al comunismo soviético, una ideología estrafalaria que prometía estándares de vida superiores al capitalismo desarrollado, las competencias deportivas formaron parte del mapa propagandístico de la Guerra Fría.

Cada medalla olímpica o mundial era algo más que una proeza atlética. Detrás escondía todo un simbolismo, que intentaba demostrar la supuesta superioridad del sistema totalitario marxista sobre las sociedades democráticas y de libre mercado.

En los años 60, llegaron de Europa del Este entrenadores para adiestrar a los deportistas cubanos en modalidades un tanto exóticas para los fanáticos locales, como el hockey sobre césped, polo acuático o lucha grecorromana.

El voleibol recibió preparadores soviéticos, húngaros y del estado gamberro de Corea del Norte. No era un deporte desconocido en Cuba. Antes de 1959, se practicaba en el circuito universitario y en clubes atléticos de La Habana o Manzanillo.

Pero nunca se habían obtenido resultados de primer nivel. En la Isla prevalecía el béisbol, deporte nacional, el boxeo, un poco de atletismo y algo de baloncesto y fútbol.
Las autoridades cubanas calcaron el modelo deportivo de la antigua URSS. Una pirámide eficiente que se iniciaba desde edades tempranas y las futuras estrellas se pulían en escuelas deportivas.

Hay que estrujarse demasiado la memoria para recordar el nombre de un científico notable, un economista ilustre o un inventor nacional. Es difícil que Cuba tenga una patente o innovación tecnológica de interés, pero sobraban los campeones olímpicos y las estrellas del músculo.

Había tantos que asombraba, al ser una nación pobre y del Tercer Mundo. Se producían en serie. Como una fábrica de golosinas infantiles. Entre los deportes que más destacaron se encontraba el voleibol femenino.

Ya para 1978, en el Campeonato Mundial efectuado en la entonces Leningrado, Cuba se coronó campeón mundial. Era una generación de ensueño: las dos Mercedes, Pomares y Pérez, Imilsis Téllez con Ana María García y compañía.

Pero lo que estaba por venir era aún más asombroso. Un auténtico dream team. Uno se frotaba los ojos viendo los saltos espectaculares y remates fortísimos de Mireya Luis, Magalys Carvajal, Regla Torres y Regla Bell.

Es como si en un mismo equipo jugaran Cristiano Ronaldo, Messi, Ibrahimovich y Thomas Muller. El comentarista deportivo René Navarro las bautizó como Las Morenas del Caribe. Eran mágicas. Cualquier epíteto o metáfora se quedaba corto. Había que verlas jugar. Ganaron tres campeonatos mundiales y tres oro olímpicos seguidos.
El maestro de esas generaciones doradas se llamaba Eugenio George, fallecido hace unos meses en La Habana, y considerado el entrenador del siglo XX por la Federación Internacional de Voleibol.

George supo combinar la capacidad física de las morenas cubanas, fuerza en el remate, saltabilidad, ritmo de juego, defensa en la net, con la técnica exquisita de las europeas o las magas del Oriente japonés.

Para ser más gráfico: era lo más parecido a la anarquía brutal de los formidables jugadores de baloncesto de la NBA. Las cubanas no defendían el campo como las asiáticas, pero en el ataque eran imparables, con saltos que superaban por 50 centímetros la media mundial.

Pero con el retiro de George, la economía insular que comenzó hacer agua por todas partes y la marcha de los mejores prospectos a ligas europeas, el voleibol femenino comenzó su declive.

La caída de un imperio siempre es dolorosa. Sobre todo si es ridícula. El actual equipo cubano es una ristra de jugadoras sin excesivo talento conducidas por un preparador mediocre llamado Juan Carlos Gala.

Quizás solo Melisa Vargas, de 15 años, se salva del desastre. Las autocracia verde olivo también tiene cuota de culpa, con sus discursos baratos de conceptos vacíos y salarios miserables a deportistas que dedican muchas horas a su profesión.

No se sabe si algún día el voly para mujeres pueda tan siquiera rozar los grandes triunfos. Es más fácil destruir que construir. Pregúntenle a Fidel Castro que sepultó la ganadería, el azúcar y la producción de café en Cuba.

Comentarios [ 11 ]

Imagen de Anónimo

Lo mejor que se le pudo haber ocurrido a cualquiera de este equipo que logro salir a extranjia es haber perdido el pasaje de avion para no regresar nunca mas al pais que no es capaz de darle a sus connacionales ni un "vasito de leche" y si tanto marabu. Que se metan su Varadero, sus abuelas y sus primos por donde mejor les quepa y al que brinque "Bienvenidos a tierras de libertad"

Y que se apuren que estan al quitar la ley de ajuste cubano para tanta diarrea que esta cayendo en el exilio.

Imagen de Anónimo

Algo mas del deporte y no lo digo yo:

El ilustre meteorologo Jose Rubiera anuncio lluvia y las heces siguen cayendo en toda Cuba y en todos los sectores

 El calvario de los Alazanes empezó en el Hotel Zaza el jueves anterior, una vez que 14 de sus miembros presentaran un cuadro diarreico agudo que forzó la suspensión del tercer choque contra Sancti Spíritus. Algunos jugadores recibieron pronto el alta médica en el Hospital General Camilo Cienfuegos, pero varios debieron continuar recibiendo atención especializada, con hidratación por vía endovenosa y las quimioprofilaxis de rigor.

Ahí no paró la cosa. Al final, en Pinar solo pudo disputarse ese juego –al que incluso debió estar ajeno el director Carlos Martí, también enfermo-, y resultó que como era de esperar los granmenses viajaron en vano y el combustible se despilfarró. Mal empezó la historia, y mal desembocó.

Por Michel Contreras que tambien dijo otras muchas cosas, claro que solamente hablo de pelota.

Imagen de Anónimo

Eugenio George y muchos cubanos que consideran que fue un hombre ejemplar aun esperan por una excusa por todo lo que se le hizo a este entrenador tanto en vida como a la hora de su muerte.

El esplendor de las Morenas del Caribe jamas volvera no solamente por la falta de Eugenio George sino por la abundancia de tanta mediocridad y otra muchas desverguenzas en toda la cupula del poder cubano incluyendo la educacion, la salud y el deporte.

¿Es que solo han perdido en el volibol? y ¿la pelota? y las diarreas?

Imagen de Anónimo

La burrada de crear campeones Olímpicos y Mundiales hoy el pueblo cubano la está pagando mucho más que antes. Las medallas de Oro,Plata y Bronce no se comen,esas mierdas sólo sirvieron para alimentar el ego de un comemierda llamado Fidel Castro.Abran los ojos, los títulos Olímpicos y Mundiales no miden el desarrollo social y económico de un paí,alguien me puede decir que problema nos resolvió haber logrado un quinto lugar en las Olimpiadas. Por favor. 

Imagen de Anónimo

Estoy en contra del sistema que han implementado los Castros, pero decir que los deportistas cubanos son mediocres es una BARBARIDAD. El cubano lleva el deporte y la música en la sangre y calidad le sobra. Ese mismo equipo que usted dice fue tricampeón olímpico era una selección hecha en un laboratorio por la magia de ese grande de nombre Eugenio George. Lo mismo hacen los judocas, luchadores, taekwondocas, remeros, pistoleros. Cuba tiene un CAMPEON OLIMPICO en tiro deportivo y te aseguro que el faltante de municiones y la calidad de su arma siempre han ido en su contra... y así se hizo CAMPEON. 

Sabe que dijo el entrenador de voleibol brasileño que fue 2do en el campeonato mundial ??? Qué el mejor equipo del mundo era el cubano si aglutinaban a todos los jugadores que se fueron del país para jugar en ligas foraneas...

Hasta que no se cambié la estúpida política que ha afectado a nuestros GRANDES ATLETAS todos se irán buscando otros horizontes. Yo apoyo esa decisión de ganarse la vida y su salario acorde a su calidad... pero que quede claro... LOS ATLETAS CUBANOS SON LOS MEJORES DEL MUNDO.

Imagen de Anónimo

La misma situacion la tiene el voleibol masculino. La salida mas logica que veo es integrar el equipo Cuba con lo mejor que se tenga aunque el deportista juegue fuera de Cuba. Los mejores estan jugando en Italia y no pueden representar a su pais lo cual es un absurdo. Que eliminen de una vez por toda el ilogico termino de "desertor" y permitan que esos jugadores representen a su pueblo. Esta estrategia aplicaria tambien para el beisbol, futbol y demas deportes. Vean a Messi y a Ronaldo como se parten el alma por su pais.

Imagen de Anónimo

 buen trabajo de Ivan,..y lo mejor ..el final.    Antonio Pacheco

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Este ivan solo escribe basuras,es un equipo con varios talentos Muy jovenes,el potencial sobra ,solo falta experiencia q se alcanza con el entrenamiento y el fogueo,se retiraron o se fueron a otros paises,lo mismo sucede con el volley masculino y Los otros deportes

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lo unico que no me gusta es el epiteto de mediocre dado a juan carlos gal apor favor periodista si no sabe de voleibol no opine o remontese a tres amos atras cuando ese hombre llevo a los varones si lo smismos que hoy son los mejores en categoria de mayores al campeonato mundial juvenil, si hablo de simon, de osmany camejo, de hierrezuelo , yandy leal fernando hernandez o todos los demas que hoy no juegan por cuba , ese juan carlos gala los formo y les enseno y pulio todo lo que hoy saben y valen!!!!!!!!! por favor documentese mejor!!!!!!!quizas el mediocre en temas de voleibol es ud.

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“si ellos en la Florida han podido desarrollar una gran industria de cítricos en una tierra peor que la nuestra, no hay la menor duda de que nosotros vamos a tener una industria de cítricos superior a la industria de cítricos de la Florida”  Fidel Castro 6 de agosto de 1968