Mundial de Brasil

Sacarle partido a los partidos de fútbol

El Mundial de Brasil se ve en cines estatales y negocios privados.

Los cubanos no necesitamos equipo que nos represente en el Mundial de Fútbol de Brasil para derrochar emociones con cada partido. Quizás la ausencia de una selección nacional en el evento permite a cada uno simpatizar con cualquier equipo sin sentirse un traidor a la patria. No resulta políticamente incorrecto ser fanático de Alemania, Holanda, Argentina, Brasil, España o incluso Estados Unidos.

Aquí, la pasión futbolística alcanza el clímax durante el mundial. Pero a lo largo del año los cubanos están pendientes de las ligas europeas, a través de la televisión y de las pantallas en los hoteles, donde la gente hace bulto para mira los juegos.

Los partidarios del Barca o el Real Madrid aumentan y la gente se refiere a Messi o a Cristiano como "el mío".

En los últimos años, algunos periodistas de medios oficiales o alternativos han mostrado preocupación por la forma en que el interés por el fútbol desplaza al béisbol, fundamentalmente entre los jóvenes. También preocupa la exhibición de banderas del Real Madrid o el Barcelona en las entradas de las casas, la tendencia de los muchachos a identificarse más con estos símbolos que con los patrios o los de sus localidades.

Pero ahora, lo que parecía un problema se transforma en oportunidad tanto para el Estado, que puede sacar partido a los cines en los empieza a ser difícil proyectar películas por la pobre asistencia de público, como para el sector privado.

Durante el Mundial de Sudáfrica-2010, el cine Yara, en el Vedado, proyectó los partidos a partir de la fase de octavos de final, a un precio de 10 CUP la entrada, que aumentó en las siguientes fases. La final entre España y Holanda se transmitió en el cine Riviera y se cobró la entrada a 20 CUP.

Llama la atención que el precio por ver una película sea de dos pesos, mientras que ver un partido de fútbol, en la misma pantalla, con transmisión del ICRT, cueste diez o más. ¿Qué determina los precios, la dificultad tecnológica o la ley de oferta y demanda?

En este Mundial se han proyectado juegos en los cines Yara, La Rampa y Riviera, desde la misma fase eliminatoria. La inauguración fue transmitida en una pantalla gigante en La Tropical.

Pero no solo los cines ofrecen proyecciones de los partidos, los bares con televisores también se incorporan. El Restaurante-Bar Fabio, establecimiento estatal, cuenta con un equipo de pantalla plana de 57 pulgadas, en el que se proyectaron películas en 3D hasta la prohibición de la actividad por parte del Estado. Ahora es posible sentarse a disfrutar un juego de fútbol, sobre todo si es lunes, día de cierre para los cines, con la única condición de consumir mientras se permanece en el sitio.

El Restaurante-Bar 513 de la Calle 8, en Miramar, abierto dos meses atrás y perteneciente al sector privado, opera con otra filosofía. Pueden verse los partidos en cualquiera de los dos televisores y también bajo la condición de consumir. Pero aquí, se recibe a los clientes con un cocktail y una tapa por la casa. Si el partido no es importante, como el de la eliminada España contra Australia, apenas hay ganancia.

Tanto el Estado como los dueños de negocios privados apuestan por el avance de la competencia y el creciente fanatismo entre los cubanos por esta disciplina, que si bien no trae medallas al país ni pone en alto el desarrollo del deporte socialista, tiene el potencial de generar dividendos.

Comentarios [ 4 ]

Imagen de elmedicodelmongo

Q zurra 1-7

Imagen de Anónimo

Esto es algo que pocos se podían imaginar. Cinco goles de Alemania antes de cumplirse media hora del partido y cero para Brazil. Los alemanes son buenos, muy buenos, pero hoy este equipo de Brazil no dá pié con bola, literalmente hablando.

Imagen de Anónimo

El hombre nuevo...nuestro heroe nacional es Lio Messi que con ayuda de Cristiano Ronaldo libero la patria a lomos de su caballo Maracana.

Imagen de Anónimo

La gente en Cuba ya  no conoce a Maceo ni a Marti, pero conoce muy bien a Messi y CR7.