Deportes

Pisotear cadáveres para llegar a la cima

Las vías hacia el profesionalismo de muchos deportistas cubanos pasan por la delación, las denuncias anónimas, el tráfico de personas…

Actualmente, las fugas de peloteros o boxeadores cubanos son noticias de páginas interiores. Son tantos los que saltan la cerca, que han dejado de ser titulares. Luego, las historias de sus huidas dan para guiones de Hollywood.

Desde la odisea por mar y tierra del lanzador habanero Orlando "Duque" Hernández, a finales de los años 90 para poder firmar con los Yankees de Nueva York, a la inusitada escapada del fabuloso paracortos Rey Ordóñez, quien saltó una tapia durante el calentamiento de su equipo en un torneo universitario en Albany.

En la trama de una fuga se mezclan diversos ingredientes. Y hay de todo. Traficantes de personas, carteles de la droga y cazatalentos.

Algunos peloteros-balseros lo han intentado varias veces. Cuando son atrapados, optan por el mea culpa tradicional en las sociedades autoritarias.

Se habla de derogar las barreras del embargo que impiden a un deportista de la Isla competir en clubes de Estados Unidos. Pero no debemos ser ingenuos. A la autocracia verde olivo le encanta desempeñar el papel de víctima.

Antes de discutir si la MLB o las asociaciones de boxeo profesional debiesen revisar sus políticas a la hora de contratar a atletas cubanos, al régimen se le debe exigir las libertades financieras a los deportistas.

Que cada cual pueda elegir su representante. Y establecer una tasa arancelaria similar a la de cualquier otra nación. Es muy fácil acusar a los dueños de equipos de utilizar a sus atletas como mercancía, cuando el Estado desempeña el mismo rol.

Incluso más vergonzoso: hasta el año pasado, los entrenadores y deportistas contratados en el extranjero solo cobraban un 15% del dinero que ganaban.

Ahora el Estado busca negociar con dueños de equipos en Grandes Ligas, pues los contratos de más de 600 millones de dólares de peloteros cubanos en su conjunto es una buena coartada para engordar las cuentas bancarias oficiales.

La gente en Cuba sigue con entusiasmo el desempeño de "Pito" Abreu o Dayán Viciedo, que han arrancado con el bate caliente.

Los aficionados de este lado del charco quieren tener una versión nacional de Miguel Cabrera o David Ortiz. Y creen que ese hombre se apellida Abreu. Pero la pasión va más allá del ámbito deportivo.

Hay un tema que en estos momentos alienta la polémica en cualquier esquina de Cuba. Muchos aficionados no aprueban las presuntas delaciones hechas por Aroldis Chapman y Yasiel Puig para camuflar sus futuras intenciones.

Ese daño antropológico provocado por la revolución de Fidel Castro, de incentivar denuncias anónimas, chivatazos y arrepentimientos, es una muestra palpable del deterioro ético y moral en la sociedad actual.

Existen cubanos capaces de delatar hasta a su madre por un viaje al extranjero, un apartamento otorgado por el Gobierno o unas vacaciones en la playa. Como si se tratara de conejillos de laboratorio, los funcionarios del régimen utilizan el cebo de los "premios" para dividir.

Algunos atletas locales, en su camino al estrellato en clubes foráneos, han dejado personas en la cárcel, acusadas de promover la "deserción de figuras". No pocos justifican ese proceder escudados en el reprochable comportamiento de un segmento de seres humanos dedicados al tráfico, que escalan posiciones pisoteando cadáveres.

Sin embargo, siempre será lamentable que los ídolos del deporte actúen de manera mezquina. Algunos deberían o podrían demostrar su inocencia. Hay faltas que provocan el descrédito. Y la delación está entre ellas.

Comentarios [ 11 ]

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Todos esos famosos, con bates, guitarras y otros instrumentos, tienen en alguna parte un muerto de su felicidad. Recuerden esa pequeña serenata diurna.

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El que escapó saltando la cerca no fue Rey Ordóñez. Fue Edilberto Oropesa. Ambos se escaparon en los Juegos Universitarios de Buffalo, en 1993, pero el que brincó la cerca fue Oropesa, mientras el primo que lo esperaba en las gradas gritaba ¡asilo, asilo!

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Como a mi me gusta el buen Periodismo, a partir de hoy voy oir Radio Reloj y Leer El Granma, ahi si hay Profesionalismo!!!!

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Esto es lo peor que he leido en los ultimos tiempos. Cuanta falta de rigor y de argumentos. Esto es periodismo de quinta categoria. O mejor, esto es una excelente muestra del antiperiodismo.

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Y este articulista, acusando a diestra y siniestra a los deportistas  que dejan Cuba de chivatos y conejillos de india del regimen, diciendo que ya las fugas no se toman en cuenta y dando casi a entender que tras ellas esta la omnipotente mano del regimen -- estos que nos quieren pintar al regimen como omnipotente siempre me dan mala espina --, no podra a su vez ser acusado de que, a su manera, tambien está chivateando para buscar su viaje. 

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El único cadáver que veo aquí es el artículo de Ebro que resucita el autor para añadir comentarios inapetentes y dejar fuera la otra parte: la generación de criminales que van a buscar su parte del pastel con los peloteros cubanos. Por lo demás, pasar por arriba de otros para llegar a la cima no es privativo del deporte. Ahí tienen a nuestros políticos.

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Totalmente cierto que "Ese daño antropológico provocado por la revolución de Fidel Castro, de incentivar denuncias anónimas, chivatazos y arrepentimientos, es una muestra palpable [una más] del deterioro ético y moral en la sociedad actual". Ese deterioro ético y moral se nota de inmediato cuando los cubanos llegan al extranjero, donde su mala fama ha ido creciendo con el tiempo según arriban nuevas generaciones, cada vez peores. Una de las consecuencias de todo esto es la suspicacia y desconfianza, a veces hasta hostilidad, con que las autoridades tratan a los cubanos en cualquier cruce de fronteras del mundo. Deberán transcurrir muchos años y pasar varias generaciones para poder restañar ese daño social, si es que no se ha hecho ya irreversible.

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Pero no solo entre los deportistas,entre los periodistas tbn,o tu crees q ellos no lo hacen,busca histórias q encontrarás Muchas y bien cercanas

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Eso no es nada nuevo solo que ahora se ve en los deportista ese es un regimen DIABOLICO que degenera a las persona y loa hecho por 54 años en toda actividad social no se recuerdan las peleas yh delaciones para "ganarce" los televisores radios y otros efectos electricos primero se lo cobraban 10 o 20 veces el valos pero para poder comprarlo tenian que degenerarce, como persona, delatando rindiendo, nos hemos quedado con la imagen medieval del demonio con cuernos y tridente y no podemos ver en un desalmado como castro y sus secuaces la presencia de SATANAS