Béisbol: Serie del Caribe

Declive lento pero sin pausa

El desastre de la Serie del Caribe no deja de ser una buena noticia: obliga a desterrar el eslogan ideológico y retomar la senda que nunca se debió abandonar.

Como si lo ocurrido en los tres primeros días de competencia en Isla Margarita fuera una excepción y no una manifestación del estancamiento sufrido en todas las esferas de la sociedad cubana, un comentarista deportivo dijo en la televisiva Revista de la Mañana, que "el equipo de Villa Clara no cumplió con las expectativas".

En la pelota —que es el caso que ahora nos ocupa—, lo ocurrido no podía ser sorpresa. La superioridad declarada de la pelota "libre" sobre la pelota "esclava" no se confirmó en la práctica. El reto lanzado contra el profesionalismo desde 1960 no resistió la prueba del tiempo. Sin embargo, la aceptación del hecho por las autoridades cubanas —aunque sin reconocimiento público y demasiado tarde— no deja de ser una buena noticia, pues esa decisión obliga a desterrar el eslogan ideológico y retomar la senda que nunca se debió abandonar.

Fue en 1948, en la reunión de la Confederación de Béisbol del Caribe celebrada en Miami, donde los representantes de las Ligas profesionales de Cuba, Puerto Rico, Panamá y Venezuela conformaron la Serie del Caribe. Desde la primera, que se inauguró en febrero de 1949, el equipo Almendares se alzó con la victoria en La Habana en calidad de invicto, y Cuba cerró su participación en 1960 con el triunfo de Cienfuegos en Panamá, para sumar siete victorias en doce campeonatos: una irrebatible prueba de la calidad de la pelota "esclava" en aquellos años.

Después de 1959 el deporte, separado de la sociedad civil, fue monopolizado por el Estado y subordinado a la política y la ideología. A un costo impagable para un país del tercer mundo se implantó una supremacía en las competencias amateurs centroamericanas, panamericanas y mundiales durante décadas, lo que se calificó como "la victoria de la pelota libre sobre la pelota esclava".

En medio de aquella infundada euforia, en enero de 1967 el líder de la revolución expresó: "Se erradicó el deporte profesional, y sobre todo, se erradicó en aquel deporte, que era uno de los más populares: la pelota… Pero lo más interesante es que jamás ningún deportista profesional cuyo negocio es el deporte, jugó con tanto entusiasmo, con tanta entereza, con tanto coraje, como el que llevan a cabo nuestros deportistas, que no son profesionales". Y en octubre de 1975 sentenció: "si en otros países de América latina no existe la revolución social, no se desarrolla la revolución social; por mucha técnica; por muchos entrenadores que contraten; por muchas cosas que inventen, no podrán obtener los éxitos que obtiene Cuba en el deporte".

El declive fue lento pero sin pausa. Significativas fueron las derrotas en los Clásicos Mundiales, pero sobre todo la sufrida el pasado año en el último tope con la selección universitaria de Estados Unidos, integrada por jóvenes cuyas edades oscilaban entre 19 y 23 años, los que a pesar de su débil ofensiva, barrieron en cinco partidos a los supuestos "amateurs" de la mayor de las Antillas.

Ahora, a 54 años de aquella decisión, después del retroceso sufrido y de la pérdida de muchos de los talentos que abandonaron la pelota "libre" en busca de contratos en las Grandes Ligas, Cuba regresó a la Serie del Caribe con el equipo vencedor de la 52 Serie Nacional, en un momento en que el resto de los participantes exhiben un nivel superior al de nuestra pelota.

Villa Clara, reforzada con varios de los mejores peloteros cubanos de mayor experiencia —doce de los cuales han integrado el equipo nacional— enfrentó a los campeones de las ligas invernales de México, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico. Tres días fueron suficientes para ver la distancia entre aquellos y los nuestros. El primer día perdimos 9 a 4 ante los Naranjeros de Hermosillo (México), el segundo día con los Navegantes del Magallanes (Venezuela) 8 a 5 y el tercer día los Tigres de Licey (República Dominicana) nos derrotaron 9 a 2, para establecer un record: la peor actuación de equipos cubanos en Series del Caribe.

El 4 de febrero se salvó la honrilla frente a los Indios de Mayagüez (Puerto Rico), pero ya la inclusión era pura imaginación y deseo. Como escribiera Oscar Sánchez Serra en el diario Granma de 4 de febrero: "Si los Naranjas le ganan hoy a Puerto Rico, éste cae mañana ante Venezuela y la República Dominicana alcanza un triunfo más; el jueves, el primer lugar de la fase clasificatoria jugaría frente al monarca de la 52 Serie Nacional".

Regresamos a la pelota "esclava" en evidente desventaja. Lo evidenció un equipo como los Navegantes de Magallanes, de un país miembro del ALBA, igual que Cuba, que además de contar con muchos jugadores activos en las Ligas Mayores del béisbol estadounidense, tiene en sus filas a algunos cubanos que abandonaron la Isla.

Cuba tiene condiciones y perspectivas. La permisibilidad, aunque todavía bajo control del Estado, de que algunos jugadores participen en ligas foráneas; el incremento del salario a los jugadores, aunque todavía insuficientemente; que los cubanos vuelvan a disfrutar de juegos de Grandes Ligas por la televisión local, aunque todavía con limitaciones; que se hayan instrumentado nuevos programas que permiten, como hace un par de días, una entrevista realizada al legendario Camilo Pascual. Todo ello indica que estamos en el camino, pero los resultados de esta primera participación y de algunas de las próximas, no estarán a la altura de lo que Cuba puede potencialmente, pues una cosa es la decisión de cambiar y otra recomponer lo destruido.

Después de toda noche, por larga que parezca, le sigue un amanecer. Aunque todavía escuchemos a peloteros de la talla de Yulieski Gurriel, decir que "aspira a tener permiso de las autoridades cubanas para jugar en el exterior", o que las autoridades cubanas "todavía no han dado permiso", indica la presencia de obstáculos que hay que derribar hasta alcanzar la libertad que ha faltado a nuestros deportistas y ha determinado el declive que estamos pagando con las derrotas.

Comentarios [ 11 ]

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Este desastre ya se veia venir. Ademas de todos los problemas explicados en este  también se debe agregar la ausencia ligas infantiles infantiles y juveniles que serian las canteras de la serie nacional. Aca USA los niños empiezan a jugar baseball organizado desde los 4 años "T_ball" y aunque tienes que pagar es un monto bastante asequible para cualquier bolsillo. Ademas los insumos estan "botados" en cualquier tienda minorista. En mis tiempos no teniamos ni siquiera una pelota para jugar y que decir de guantes, bates, petos .... etc. Los niños de mi barrio y yo nunca tuvimos la oportunidad de jugar en u terreno de baseball mucho menos participar en alguna clase de liga infantil, a pesar que todos amabamos dicha disciplina deportiva.

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Que vivan, El Hambre, La Miseria y La Represion!!! No querian Socialismo??? Ahi lo tienen!!!!! Disfrutenlo, que la parte mala son los Primeros 100 anos, ya solo faltan 45 para que las cosas comiencen a Mejorar!!! Que alegria me da, ver a un ex-Secretario, de un Comite Municipal del Partido, poniendo sus Javitas en el Trunck, o a un ex-Agente del G-2 Vendiendo Churros en el South West, Nada  que el Capitalismo, lo nivela todo, sin matar, ni meter Presos a nadie!!!

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Todo el Mundo parece estar preocupado, con la decadencia del Baseball, Acaso el Baseball, se come????Ponganle la mente al arroz, los Frijoles y el Boniato, que eso es lo que alimenta!!!

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Las ruinas generan mas ruinas,la pobreza genera mas pobreza,el dinero genera mas dinero

¿Que es lo que hay en Cuba? ¿no son ruinas?,pues ruinas tendremos

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Volveremos a la Serie del Caribe, a las Grandes Ligas, pues los Gringos nos aceptaran, ellos son Facililes!!!! Llevaremos el Baseball hasta Bolivia, y haremos una Liga Mayor Sur Americana, con el Nobre de Grandes Ligas Bolivarianas Socialistas, Che Guevara!!!

Que Viva Fidel Nuestro Guia!!!!

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Jose Alejandro   8 de febrero 2014

El maximo responsable y culpable de que el deporte en Cuba tenga la bochornoso situacion actual, con enfasis el besibol, tiene un nombre y es el Sultan todo poderoso Fidel Castro Ruz que ha hecho lo que le ha dado la gana en Cuba desde el 1959 a la fecha actual, pues aunque esta su hermano en el poder  este tiene que consultar todas las decisiones y no hace nada si este no se lo aprueba. fijense que hasta  en el periodico Granma cuando  publican informaciones relacionadas con los das figuras siempre aparece el HP Fidel en la primera página en la parte de arriba y General Presidente abajo.

Pero el daño que le ha hecho esta familia a Cuba no solo es en el deporte,  es en todo, en la economia, en la cultura, en la moral y el bienestar de todas las familias.

En conclusiones han destruido un país y la sumido en la penosa situación de estar peor que Haiti en algunas cosas, como por ejemplo la conexion a Internet de la población.

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realmente no se que quede en cuba que sirva, todo ha envejecido a imagen de su creador, todo es ruinas, llegue hace 3 dias de alla.

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estaria bueno que el comediante en jefe fuera ahora a ver los partidos en persona  de su emblematico "equipo cuba" como acostumbraba hacer cuando iba al estadio latinoamericano........ ahora podria "disfrutar" del apabullamiento de su flamante equipo por otros de quinta calidad....... y el deporte "roboilusionario" demostraria delante de las narices del tirano que era una miercoles....

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¿Y que queda que no este en mas que en declive,en ruinas absoluta en Cuba?

el bobo alipio

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Muy bueno el resumen.

En pelota se siente más porque Cuba siempre protagonizó encuentros hasta los últimos años. Pero por ej. en fútbol, deporte difundido si los hay, pienso que hay futuro en la medida en que se abran las puertas para los jugadores y puedan "foguearse" en ligas de la región.