Béisbol: Serie Nacional

Lo mejor está por llegar

Comienza la segunda fase del torneo. Los clasificados se han reforzado con cinco jugadores por equipo.

Este martes, 14 de enero, arranca la segunda fase de la liga nacional de béisbol, con ocho novenas clasificadas tras una primera ronda de 45 partidos.

Repasemos. Industriales, Matanzas, Villa Clara, Isla de la Juventud, Pinar del Río, Holguín, Santiago de Cuba y Artemisa, por ese orden, pasaron a la segunda vuelta, desbancando a otros ocho equipos.

Esta vez, Ciego de Ávila, Las Tunas, Mayabeque, Granma, Cienfuegos, Camagüey, Sancti Spiritus y Guantánamo quedaron eliminados. Más o menos lo previsto.

Los eliminados

La sorpresa fue el pésimo desempeño de los gallos del Yayabo. Un equipo bastante redondo, pero con nervios de gelatina a la hora cero. Peloteros de calidad tienen. Bateadores especiales como Frederick Cepeda, Yunier Mendoza o Elier Sánchez no supieron o no pudieron echarse al hombro a un equipo al cual siempre le ha faltado un líder.

Es cierto que la ausencia de los hermanos Gourriell, sobre todo de Yulieski, es un varapalo notable. Pero la novena espirituana tiene talentos, en el pitcheo y en el bateo, y siempre deja a los aficionados con la sensación de que puede dar más.

Igualmente sorpresiva fue la eliminación de Ciego de Ávila, campeón hace dos temporadas. El equipo ha perdido a peloteros de nivel como Rusney Castillo o Yozzen Cuesta, quienes decidieron enrolarse en las organizaciones de la MLB. También algunos jugadores han visto pasar sus mejores años.

Y su as del pitcheo, Vladimir García, a todas luces un big leaguer en potencia, no navegó con suerte. Solo pudo ganar un partido a pesar de lanzar para 1.52 carreras limpias por encuentro. García, el pitcher derecho con la mejor recta de la pelota en Cuba —entre 94 y 96 millas de manera sostenida y poseedor de una slider indescifrable para el nivel de béisbol que se juega en la Isla—, no contó con el apoyo ofensivo de su equipo.

Del resto, para qué contar. Era lo esperado. Granma, con mucho poder al bate y guantes descosidos. Por su parte, Las Tunas le ha dado una vuelta de tortilla a la tradición. De los ya pasados años súper ofensivos, en que les llamaban "los leñadores", han pasado a ser una novena a la que le cuesta hacer carreras.

Y Camagüey es periódico viejo. Temporada tras temporada presenta peloteros interesantes en su nómina, pero definitivamente no cuaja como equipo, que a fin de cuentas, de eso se trata en el béisbol.

Guantánamo, a su vez, es probablemente la novena con mejor biotipo en la Isla, pero algunos jugadores se han marchado del país y les falta técnica y corazón. Imposible para un manager salir adelante con tales déficits.

Y Cienfuegos ha hecho lo que ha podido. Es el equipo más diezmado de la temporada. Le faltó su cuarto palo, José Dariel Abreu, contratado por 68 millones de dólares por los Medias Blancas de Chicago.

Su paracorto estelar, Erisbel Arruebarruena, también intenta ganar un salario de seis ceros en el mejor béisbol del mundo. Además, en plena temporada, perdió a su segundo abridor, Jorge Hernández.

Su lanzador estrella, Norberto González, hizo mutis. Al igual que Osvaldo Arias, su receptor regular. Una joven promesa, Joan Moncada, de 18 años, tuvo que ponerse los galones. Era imposible que Cienfuegos pudiera clasificar con tantas ausencias importantes.

Los refuerzos de los clasificados

De los ocho teams que pasaron a segunda vuelta se esperaba la elección de los cinco refuerzos per cápita para poder trazar un pronóstico certero. El jueves 9 de enero, en un programa televisivo de algo más de dos horas, los managers de las selecciones clasificadas eligieron, según sus necesidades, a los peloteros que redondearon las nóminas.

En la pelota cubana no hay hábito de escoger refuerzos. Es un béisbol atado a una fuerte tradición regionalista. Y cada cual, incluso siendo director de la selección nacional, hala para los peloteros de su provincia.

En esta ocasión, los directores fueron mejor preparados. Artemisa, Pinar del Río y Holguín escogieron, probablemente, los mejores refuerzos.

Villa Clara y Matanzas tampoco lo hicieron mal. Quizás Santiago de Cuba, Isla de la Juventud e Industriales pudieron escoger algunos jugadores como Dary Bartolomé, líder en jonrones, Robert Luis Delgado, quien promedió para 352, o el lanzador espirituano Ángel Peña.

Debido a una lesión, ningún manager eligió al mejor comodín de la pelota local: Raúl González. Y bateadores como Carlos Benítez, Jorge Luis Barcelán o Andrés Quiala quedaron fuera. Sobre todo se optó por reforzar el pitcheo. De los 40 refuerzos, 22 son lanzadores, tres receptores, siete jardineros y ocho jugadores de cuadro.

Este martes 14 rompe la segunda fase. Serán 42 juegos por equipo, los cuatro primeros se clasifican a la semifinal. Los resultados de la primera etapa se arrastran. Por tanto, será muy difícil que equipos como Industriales o Matanzas no se ubiquen entre los cuatro grandes.

Con la concentración de calidad, es de esperar que se eleve el nivel de juego. Probablemente el mejor béisbol aún esté por llegar.

Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

buen articulo. cuba tiene un buen torneo domestico. sin duda el mejor del caribe. no lo duden. sino no diera tantos peloteros para mlb...