Béisbol: Serie Nacional

Industriales, en la cima

La actual temporada será reñida. Por primera vez tras años coinciden en la segunda fase los cuatro grandes: Santiago, Industriales, Villa Clara y Pinar del Río.

Si usted es fanático de Industriales, se puede frotar las manos cuando anuncian la alineación. De arriba abajo, el line-up del equipo azul es por mucho el mejor de la temporada cubana de béisbol.

Una probable batería ofensiva: Stayler Hernández, Juan Carlos Torriente, Yulieski Gourriell, Alexander Malleta, Yasmani Tomás, Lisván Correa, Rudy Reyes, Yunieski Gourriell y Frank Camilo Morejón.

Del primero al séptimo bate, todos batean cerca o más de 300 de promedio de por vida. Del tercero al sexto, por talento y fuerza al bate, pueden conectar 15 jonrones o más por temporada y traer hacia la caja registradora 50 carreras por campaña, cuando menos.

Los números de Yulieski encandilan. El ex espirituano, en 12 campañas, conecta como promedio 20 jonrones por temporadas y produce 142 carreras. Con 29 años, ya alcanzó 247 jonrones, la misma cantidad que conectó su padre Lourdes Gourriell, otro fuera de serie.

El tercer palo de Industriales sigue trayendo carreras importantes o produciéndolas debido a su capacidad para embasarse por diferentes vías. No ha tenido un año como para tirar cohetes. Batea alrededor de 280. Pero ha fletado 34 carreras, no pocas claves para el empate o la victoria.

En esta campaña, la actuación de Industriales ha provocado buenas noticias. Y es que nadie esperaba que su maltrecho cuerpo de lanzadores tuviera un desempeño decente.

Previamente, mirando la lista de sus 15 pitchers, más los lanzadores reservistas —con mano suave a la hora de calificarlos— se podía salvar apenas al derecho Frank Monthiet por su calidad de antaño y experiencia. Aunque había sufrido una lesión en su brazo y distaba años luz de sus mejores actuaciones. En resumen: el pitcheo de los azules se tornaba un dolor de cabeza.

Pero uno de los mejores preparadores de lanzadores que hay en la isla, José Elosegui, realizó un trabajo de orfebrería y en tres meses de preparación afinó el pensamiento táctico y la concentración en el box de jóvenes prospectos.

Cuando a Industriales solo le restan tres partidos suspendidos por lluvia, su staff de pitcheo lanza para 3.04 carreras limpias por juego, segundo del torneo. Y el promedio de edad de sus lanzadores es el más joven de la lid, con 22 años. Incluso Monthiet, a sus 28 años, aún está a tiempo para escalar de nuevo a planos estelares.

Frank encabeza el pitcheo de la temporada con 1.17 carreras limpias por juego y 4 victorias sin reveses. Ya su recta llega a 89 millas y se le nota confianza. Sabe dominar su formidable slider en los diferentes ángulos del plato. Y aunque no abusa del lanzamiento, es dueño de una aceptable bola de nudillos.

Detrás de Frank Monthiet hay una pléyade de lanzadores novatos o con apenas una temporada de experiencia. Destacan por sus cualidades Ediabel García, Pedro Durán y Yanier Valdés. García y Valdés, de 20 y 18 años, tienen rectas que llegan a 91 millas, lanzan en la zona baja y tienen bolas quebradas de nivel. Cuando ganen en masa corporal y mejoren la mecánica de lanzamiento, su recta ganará algunas millas.

Durán es, quizás, el mejor talento del pitcheo capitalino. No tiene una recta que meta miedo, con 86 u 87 millas en su mejor momento —puede mejorarla, solo tiene 19 años—, pero su cambio de bola y su curva pronunciada lo convierten en un ave rara en el béisbol nacional.

Con ese pitcheo sin nombres ilustres, Industriales pudo salvar los muebles en esta primera fase del torneo, pues su ofensiva, que en el papel parecía alucinante, arrancó fatal.

En los primeros 25 partidos, el equipo promediaba colectivamente 230. En los últimos 17 juegos, en cambio, los bates se calentaron y ahora mismo promedian 260. Y subiendo.

También debe aumentar el número de jonrones. A falta de algunos encuentros para que oficialmente cierre la primera parte (cuando se escribió este artículo), parece que Industriales va a comandar la tabla de posiciones.

El béisbol del pasado

El resto de clasificados fueron Villa Clara, Matanzas, Pinar del Río, Isla de la Juventud, Holguín, Santiago de Cuba y la sorprendente Artemisa. Luego de cinco temporadas sin coincidir en etapas decisivas, pasan a la otra fase los cuatro grandes de la pelota en la isla: Santiago, Industriales, Villa Clara y Pinar del Río.

Hoy, 9 de enero, cada manager escogerá a sus cinco refuerzos. La próxima etapa, de 42 partidos, se antoja muy reñida. En lo colectivo, el bateo de la serie promedia para 262. El pitcheo 3.78. Y la defensa, como siempre, anda de lágrimas: 9.74.

El jardinero derecho Maikel Cáceres es líder de bateo con 400. Mientras Dary Bartolomé, de Camagüey, conectó ocho jonrones. Y Yadier Hernández, de Matanzas, ha impulsado 38 carreras.

Entre los pitchers, además de Monthiet, destacaron Ariel Miranda, de Mayabeque, con 73 ponches, y José Ángel García, de Artemisa, con 15 juegos salvados.

En líneas generales, la calidad es pobre. Se cometen muchos errores mentales y en fildeos por encuentros. Los managers dirigen con conceptos del siglo XX. Y la mayoría no utiliza las estadísticas como herramienta.

Lázaro Vargas (Industriales) y Víctor Mesa (Matanzas) son la excepción. Vargas es pionero en utilizar a un equipo de sabermetrics, quienes según sus estadísticas, posicionan a los jugadores al campo de acuerdo al bateador rival.

De cualquier manera, la pelota cubana es reñida. Los partidos se juegan calientes. Y a los estadios asiste gran número de espectadores, contrario al resto de las ligas de invierno del Caribe.

Hace poco estuvo en La Habana un periodista de The Wall Street Journal y a pesar de que un partido en Cuba no se acerca al más malo de Grandes Ligas, con gradas de cemento, uniformes feos y pizarras que no brindan información, al reportero le llamó la atención cómo jugadores de la talla de Yasmani Tomás, al terminar el juego, charlaba de manera distendida con los fanáticos afuera del estadio.

"Los salarios y las condiciones son demasiado miserables. Pero como fan, te diré esto: sus juegos son puro béisbol y me encantó", escribió. Y es que un juego de pelota en Cuba es como volver al béisbol del pasado. Ni mejor ni peor. Pero siempre diferente.

Comentarios [ 6 ]

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yo no estoy de acuerdo con ese pereiodista .soy de venezuela yo estuve en el latino y vi un juego de industriales y santiago eso fue un duelo de picheo buenisimo cero a cero hasta el octavo santiago hizo una industriales nada en el octavo y en el noveno lo dejo en el terreno tremendo juego y los equipos cubano si parecen grandes ligas .hay algunas cositas que tienen que mejorar claro esta pero no veo la diferencia . el dinero que no le paguen a los grandes ligas para que vean y despues me hablan de diferencia ninguna.

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Se nota que el articulista nunca ha asistido a la liga invernal dominicana, aqui la pelota se juega a estadios llenos y con un entusiasmo sin igual. Lo mismo sucede en Venezuela. Otra cosa es Puerto Rico, pero una golondrina no hace verano. Antes de escribir "de oidas"  hay que investigar. 

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Anónimo - 9 Ene 2014 - 7:01 pm: No ofendas, no son segundones: son tercerones.

Villaclareño con la manguera en la mano

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sufre avispa q clasificaste de milagro,lloron segundon ahora los refuerzos son para todos.ya uds no van a ganar mas nada ,cuenta los peloteros q han desertado de industriales con todos ellos ya industriales tuviera 20campeonatos

Imagen de Anónimo

El resto de clasificados.......que bocazas......se llevaron los Gourriel y mira como alardean. 

Vargas es pionero en utilizar a un equipo de sabermetrics, quienes según sus estadísticas, posicionan a los jugadores al campo de acuerdo al bateador rival....seguro lo ve por la "antena" en ESPN....

Los salarios y las condiciones son demasiado miserables. Pero como fan, te diré esto: sus juegos son puro béisbol y me encantó", escribió. Y es que un juego de pelota en Cuba es como volver al béisbol del pasado. ...x ke para que sea bueno tiene que ser del pasado

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Industriales = Gurriell Incorporated LLC.

Avispa Encendida