Lunes, 18 de Diciembre de 2017
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Béisbol

'El Clásico' y la pelota profesional

El Clásico, resultado de un reclamo y del acuerdo entre los directivos de la Federación Internacional de Béisbol y de las Grandes Ligas, es un campeonato mundial en el que peloteros amateurs y profesionales entregan a los aficionados del mundo, especialmente a los de sus países de origen, un espectáculo de la mayor calidad.

En la primera versión del torneo (2006), Cuba, el equipo que más ponches recibió, al que más carreras le hicieron y el de mayor descontrol en el pitcheo, ocupó el segundo lugar. En la segunda versión (2009), aunque fue superior en ofensiva, pitcheo y defensa, pasó al quinto lugar. En la tercera versión (2013), a pesar de contar con uno de los mejores equipos que han representado a la Isla, no se pudo mejorar la quinta posición. La lección es clara: la pelota cubana está en retroceso respecto al resto del mundo.

Causas de la derrota

Ubicada en el grupo más fácil, en la primera ronda la selección dispuso de Brasil, la República Popular China y Japón. En la segunda ronda cayó frente a Holanda, noqueó a Taipei y sucumbió nuevamente frente a los naranjas. A pesar de los abanderamientos y los llamados ideológicos a combatir con honor y dignidad, se demostró no estar en condiciones de ganar un Clásico. En cambio, la República Dominicana y Puerto Rico avanzaron hasta la final. Con un juego integral —pitcheo, bateo, defensa y combatividad de sus jugadores—, esas dos pequeñas islas caribeñas, sin la omnipresencia del Estado, dejaron bien lejos a la mayor de las Antillas. Como expresara el periodista deportivo Rafael Arzuaga, Cuba ocupó el lugar que merece.

Entre las causas de la derrota se han mencionado la ausencia de un lanzador que se eche encima al equipo; incapacidad para competir bajo la presión de un campeonato corto; necesidad de insertarse en ligas foráneas, donde se juegue con mayor intensidad; bajo nivel en la Serie Nacional; deficiencia en la preparación del atleta desde edades escolares y juveniles; carencia de equipamientos deportivos a precios accesibles; necesidad de cambiar la espectacularidad por la eficiencia en la dirección técnica; ausencia de técnicos cualificados que por razones conocidas prefieren entrenar en el extranjero; inexistencia de una Liga de Desarrollo o Campeonato de segunda categoría; la mezcla del deporte con asuntos extradeportivos; y la idea de que en ganar o perder se va la vida.

Junto a esos señalamientos, hay al menos otro que merece mayor atención, y es el de la inclusión en la selección de peloteros profesionales.

De los 16 equipos participantes, Cuba fue el único que no incluyó a sus peloteros profesionales, lo que impidió que figuras como Aroldis Chapman, Kendrys Morales, Yadel Martí o Yoennis Céspedes, por solo citar a cuatro de ellos, pudieran competir en un Clásico en el que tomaron parte más de 150 peloteros de ligas profesionales, de ellos 115 de Grandes Ligas.

A lo anterior hay que añadir que antes de 1959 se radiaban y televisaban en todo el país los juegos de Grandes Ligas, mientras los peloteros nacionales que jugaban fuera traían sus experiencias, e incluso practicaban con los menores de sus barrios. (Todavía conservo la memoria de haber jugado en Bayamo, con 12 años, con figuras como Yiqui De Souza.) Esas y otras facilidades permitían reproducir, desde cada barrio, la cultura beisbolera que habían traído de Estados Unidos los jóvenes cubanos que estudiaban en un país que contó con clubes organizados desde 1842 y donde el profesionalismo debutó desde 1869.

La derrota del deporte estatal

En Cuba, aunque el primer partido oficial se sitúa en Palmar de Junco en diciembre de 1874, se ha conocido que siete años antes se efectuó un juego de béisbol entre jóvenes del Comercio Habanero y un grupo norteamericano. La acogida a la pelota fue tal, que en la segunda mitad del siglo XIX había unos 200 equipos y alrededor de 1888 se fundara la primera Liga Cubana de Béisbol. Así, junto a las guerras de independencia, los discursos políticos, el baile y la música, la pelota formó parte del proceso de conformación de nuestra identidad nacional y política y devino práctica sociocultural de la mayor importancia, lo que explica hechos como que los tabaqueros cubanos en Cayo Hueso y Tampa fundaran ese pasatiempo en el sur de la Florida y, como afirma Roberto González Echevarría, muchos cubanos "recordaban con más precisión la cronología del béisbol a lo largo del siglo que los hitos de la historia nacional".

A fines del siglo XIX, con la ocupación de la Isla, selecciones de peloteros cubanos recorrieron la costa este de Estados Unidos brindando juegos de exhibición contra los equipos locales, en los que obtuvieron más victorias que derrotas, incluyendo topes contra los mejores teams profesionales. Pero no fue hasta los años 40 del siglo XX que en Cuba se impuso el béisbol profesional. En el Gran Stadium del Cerro se fundó la Liga Cubana de Base-Ball con cuatro equipos: Habana, Almendares, Cienfuegos y Marianao, a los cuales se unieron otros. Todos contaban con sus respectivos clubes, patrocinados por organizaciones de la sociedad civil.

A mediados de los años 50, en la Triple A, irrumpieron los Cubans Sugar's Kings, equipo con peloteros cubanos y de otros países caribeños que permitía a los amateur entrar a las Grandes Ligas. El profesionalismo se impuso como necesidad, servía para que hombres humildes garantizaran su vida y la de sus familias.

En el verano de 1959, los Cubans Sugar's Kings ganaron la llamada Pequeña Serie Mundial, frente al equipo de Minnesota-Saint Paul en el Stadium del Cerro, en presencia de Fidel Castro. Finalmente, en 1961, después que Almendares y Cienfuegos disputaron el juego final de esa temporada, se creó el INDER, se abolió la pelota profesional y se prohibió a los peloteros cubanos viajar a Estados Unidos. Sin embargo, después de esa fecha hubo más estrellas profesionales que nunca, con hazañas superiores a las precedentes, a los que se les llamó "desertores" por los que concebían la nación como la extensión de un ejército bajo el mando de un Comandante en Jefe.

Rectificar

La relación entre política y deporte no era novedad. Peloteros cubanos participaron en la lucha por la independencia, el béisbol estuvo presente en el discurso modernizador del autonomismo y presidentes como Gerardo Machado y Fulgencio Batista lo utilizaron. Fiel a esa tradición, después de 1959, Fidel Castro se convirtió en el jefe de Estado que más intervino en la pelota, con la diferencia de que ahora se trataba de un proyecto totalizador: el deporte pasó de la sociedad civil al Estado. Sin embargo, se conservó el "profesionalismo revolucionario", si entendemos por ese término al que juega a cambio de un salario.

Con considerables fondos estatales, Cuba estableció una supremacía en las competencias amateurs centroamericanas, panamericanas y mundiales que perduró durante décadas, lo que se calificó como "la victoria de la pelota libre sobre la pelota esclava".

Otra historia comenzó cuando aparecieron los choques con equipos profesionales, un declive que se ha hecho evidente en los Clásicos, que con participación conjunta de amateurs y profesionales, han situado a Cuba ante la única salida, la de rectificar. Hay que empezar por excluir de la pelota los factores extradeportivos y devolver a la sociedad civil el papel que le corresponde en esa materia. 

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Comentarios [ 7 ]

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Cuando cuba le ganaba a los amateurs los peloteros cubanos eran profesionales,porque cobraban su salario por centros de trabajo en los que jamas trabajaron y al que jamas fueron ni de visita como un acto de cortesia con sus trabajadores,los del equipo cuba, los de la series nacionales y selectiva su unica actividad era jugar pelota,como un medico trabajar en un hospital,un ingeniero trabajar en una empresa o un comentarista deportivo lo hacia en el ICTR,asi el INDER era una empresa mas, lo unico que los salarios de sus trabajadores los pagaban otras entidades por darle entretenimiento a su plantilla,era una forma mas de las empresas pagar parte del ocio que disfrutaban sus colectivoslos peloteros cubanos siempre fueron profesionales mal pagados,mal alimentados y al final de su carrera mal tratados

Imagen de Anónimo

(...) Hay que empezar por excluir de la pelota los factores extradeportivos y devolver a la sociedad civil el papel que le corresponde en esa materia (...) en otras palabras "LIBERTAD": libertad para que sean unicamente los peloteros quienes decidan con quien firmar un contrato, libertad para que ningun funcionario del gobierno pueda parar una serie nacional o lo que sea que se este jugando para darle un juego de exibicion a cualquiera que les de la gana, libertad para invertir el dinero que ganen jugando pelota en el pais donde nacieron, libertad para comprarse un yate (o dos), el carro que quieran, libertad para que los duennos de los clubes pongan al frente a quien les de la gana y no a quienes decidan los que no saben nada de pelota, en fin que mientras la familia de antonio castro siga en el poder, y no haya LIBERTAD, nunca se encontrara el camino para llegar a la cumbre mundial de la que habla el articulista :(

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A los peloteros cubanos no les hace falta ganar medallas, trofeos o dinero. Tienen el calor de su pueblo, el honor de ser admirados por el Comandante en Jefe, y cuando tienen hambre ellos y su familia...............cuando tienen hambre......se tragan bocanadas de dignidad.El MongoEl Mongo

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Qué los cubanos que se fueron, huyendo del país, vayan ahora a entregarles glorias al país que los detestó, los obligó a irse? Me parece una barrabazada y estoy en contra de ello. Mientrás en la isla no se disculpen con ellos, los que los tildaron de traidores y les negaron uno de los derechos más indispensables de cada ciudadano del mundo: podre regresar a su país, mientrás esto y las autoridades cubanas no cambien su política y se hagn eco de la carta universal de los derechos humanos; hasta que esto no suceda, los peloteros por honor, por humildad y por ogullo deberían darle la espalda a la tierra que los vió nacer. Hasta que Cuba no sea un país como los demás! 

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 este año sera contadictorio para los cubanos que amamos el beisbol , por un lado la decepcion lógica en el clásico y por otro el aumento de estrellas cubanos en las MLB y otras ligas profecionales del caribe,..eso quiere decir que si se pone fin al castrismo los cubanos podemos dar seguimento al beisbol mundial y nuestros atletas tendrán varias ligas profecionales en Cuba y podran convencer al mundo con su actuacion en las MLB.

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siempre y cuando sigan dirigidos por ancianos anticuados anclados en 1960 que todavia creen que la guerra fria existe, no ganaran ni a las bolas ni los yaquis. El mundo cambio, les paso por al lado, en Cuba los viejos represores le temen al internet, a los viajes, a la tv por cable y a la carne de res. Discriminan a los que decidieron irse a vivir como viven los familiares de los represores y los llaman traidores, los excluyen de todo para ellos conservar el poder y de eso se trata. No les importa que el equipo pierda o gane, les importa mantenerse cerrados para seguir chupando las mieles del poder. Y esa es su propia tumba porque la vida es dinamica, el mundo se mueve y ellos se quedaron atras, ni la universidad de la habana es vanguardia en nada, a mi en realidad me dan mas lastima que otra cosa.

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Muy bueno el recorrido historico de nuestro deporte nacional.SaludosClive Rudd Fernandez