Lunes, 26 de Septiembre de 2016
19:11 CEST.
Béisbol: III Clásico Mundial

Cuba vuelve a tropezar con la misma piedra

Por quinta vez, la selección holandesa nos derrota. Esta vez el "síndrome de los tulipanes" nos apeó de alcanzar la semifinal del III Clásico Mundial de Béisbol al imponerse 7 carreras por 6.

No pudimos llegar a San Francisco. Analizando con la cabeza fría no se puede decir que la novena cubana tuviese un mal desempeño. Fueron ubicados, quizás, en la llave más fácil del evento.

Sus rivales eran asequibles. Brasil y China todavía tienen una historia que tejer en este deporte. Y se les derrotó. Japón, doble titular del Clásico, se presentó esta vez con un equipo conformado por jugadores de su liga, que tiene nivel, pero dista años luz de la calidad del circuito de Grandes Ligas.

Los caribeños rompieron el maleficio japonés al derrotarlos en la primera fase 6 carreras por 3. Ya en el segundo pool junto a Holanda, Japón y China Taipéi, donde se clasificaban dos, el camino a San Francisco se veía despejado.

China Taipéi había tenido un muy buen torneo, pero resultaba un rival menor. Como lo fue. Al ser apabullado 14 carreras a cero por la selección nacional. El equipo a derrotar era Holanda. Los europeos nos han cosido un traje a la medida.

En el pasado campeonato mundial efectuado en Panamá nos derrotaron par de veces por estrechos marcadores. Es una novena de jugadores descartes o de relleno en las organizaciones de Grandes Ligas, como Andruw Jones, quien hace rato vio pasar sus mejores tiempos.

Pero cuenta con algunos prospectos jóvenes interesantes, el caso del torpedero de la organización Bravos de Atlanta Adlenton Simmons, quien en  la parte baja del octavo empató el partido a 6 carreras con un golpe de muñeca al conectar jonrón por la banda izquierda.

Ya en el noveno, Holanda era home club, un costoso error de Yulieski Gourriell provocó que los holandeses situaran la carrera del gane en primera. Luego vinieron un par de cohetes frente a los relevistas Yander Guevara y Raisel Iglesias.

La escena quedó lista para que el séptimo bate elevara un fly de sacrificio a lo profundo del jardín central dejando a los cubanos al campo. Con ese triunfo, Holanda avanza a semifinal junto a Japón.

Por números, Cuba era el mejor equipo del torneo hasta ese momento. Primeros en bateo colectivo y picheo con 346 y 1,08 carreras limpias. Pero los números no son los que ganan juegos.

Holanda, con un peor bateo y pitcheo, en los partidos frente a Cuba había tenido un mejor desempeño. En el primer juego de la segunda vuelta nos venció de manera inapelable 6 carreras por 2. Y ahora volvió a humillarnos.

Los tulipanes juegan una pelota exacta. No cometen errores de bulto en sus estrategias. Sus hombres tienen oficio y saben fabricar las carreras. En ese partido de vida o muerte, la selección nacional tuvo demasiadas fisuras.

Errores mentales, como cuando Gourriel no entró a cubrir la tercera almohadilla en un robo de base, lo que provocó un error que costó una carrera, además de un flojo pensamiento técnico-táctico de los lanzadores en la ubicación de sus envíos, fueron las clave del fracaso.

Ante todo, quedó reflejado que en el juego chiquito y de presión pifiamos mucho. No basta con adiestrarse a puerta cerrada y topar con novenas profesionales, el problema de la pelota nacional actual es que falla en conceptos básicos del béisbol.

En el toque de bola no ponemos una. Las jugadas de corrido y bateo apenas se utilizan. Y el robo de bases brilla por su ausencia, a pesar de la velocidad de nuestros jugadores. Por una sencilla razón: no saben estafar almohadillas.

Seguimos apegados a la doctrina del batazo. Cuando un pitcher nos domina no sabemos elaborar las carreras. Y nuestro cuerpo de lanzadores no está bien estructurado. Nadie conoce a ciencia cierta quiénes son los abridores, estabilizadores o el cerrador del equipo. Es un mal de fondo que viene desde las Series Nacionales.

Por la buena actuación ofensiva y el bateo de los rompecercas, que conectaron 11 jonrones en 6 encuentros, la fanaticada pensaba en grande. Al igual que en el Clásico de 2006, no pasamos a semifinales. Nos queda ver los toros desde la barrera. Como siempre sucede en temas beisboleros en Cuba, la cabeza de algún directivo rodará.

No es que la sangre llegue al río. Pero no sabemos encajar derrotas. Y lo que es peor, no aprendemos de los fracasos. Habrá que esperar al Clásico de 2017. Es probable que para esa ocasión puedan acudir peloteros cubanos que juegan en organizaciones de Grandes Ligas.

Se necesitan. Para jugar frente a equipos fuertes.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

De mas esta decir que el cubano tiene talento para el baseball, eso no lo duda nadie, pero cada disciplina deportiva ha avanzado y avanza cada dia gracias a expertos que estudian detalle a detalle cada movimiento, cada jugada y como mediante computadoras van perfeccionando, digamos piliendo cada una de las posiciones que conformas un equipo de baseball, ni hablar del minucioso estudio del pitcher y su rendimiento y control entre otros. Cuba esta anos luz de esas tecnicas y solo con talento  no se ganan partidos!

Imagen de Anónimo

El equipo de beisbol de Cuba se esta pareciendo muchisimo al de futbol, claro por ser la pelota un deporte mas popular en Cuba y mejor atendido mientras el futbol es lo contrario y con mucha mas popularidad internacional la diferencia se hecha a ver mas.

Pero los futbolistas cubanos tienen talento, son rapidos, de vez en cuando hacen un gran partido y te impresionan al punto que el coach del Bonner SC Aleman una vez los vio jugando ante Brazil y se le ocurrio la idea de comprar el equipo completo; pero son inconsistentes, mentalemente debiles, tacticamente erraticos, siempre la cagan con un error infantil y todo eso viene de no jugar los 365 dias en una liga profesional con mayores exigencias donde un solo despiste le puede costar millones al equipo.

Los peloteros cubanos ya no juegan en un campeonato nacional de alta calidad, con grandes tecnicos, donde tienen que pensar cada movida, hasta falta pasion en el beisbol nacional y por eso hasta parecen ingenuas algunas jugadas que se tiran en estos torneos.

Hasta que no los dejen salir al exterior y maduren mentalmente van a verse como lo que son: talentosos porque llevan el beisbol en la sangre, pero sin la traccion de los que juegan el dia a dia en torneos mas exigentes.

El de los Huevos por la libreta

Imagen de Anónimo

Es que, como todo en Cuba, la calidad de la pelota está cayendo en picada mientras que en el mundo ha aumentado.

Imagen de Anónimo

 ya los castros lo tienen claro, van a atorizar los contratos de grandes ligas pero con la condición de que el 80% de salarios desde cien mil dolares en adelante son para ellos, o sea  para Revolución,.... para los disidentes, el exilio y el pueblo ni un centavo, solo la posibilidad de hablar con ellos y verlos por TV, ademas la directiva de las MLB deben reservar en cada partido 10 de los mejores parcos para la cúpula del régimen y cada logro o victoria de los peloteros cubanos tienen que reconocerla en público con "gracias a la revolución castroestanilista".

Imagen de Anónimo

Siento algunas contradicciones no aparentes en este articulo.