Poesía
Si la gente supiera...
Magali Alabau
|Woodstock
| 17-02-2012 - 11:18 pm.'Si supieras cuántas veces/ he tratado de salirme de estos huesos,/ los datos existen/ en la comisaría/ del estado/ donde declaré...'
¿Quién de acá, en esta orilla,
imagina el espacio
donde duermen las moscas,
donde echan a esos que han hablado,
que protestan?
¿Quién imagina el intercambio
de palabras diarias,
la revuelta,
el miedo a perder los dientes,
los pocos que ya quedan?
¿Quién ayuda a ese que
se prende a los barrotes,
que no puede escribir cartas
porque le han prohibido
el papel y la pluma?
Me escribes y en la carta me dices
que se derrumbó
el techo
del edificio
el martes,
que mató al perro
del vecino,
mi hermana,
lo único que nos dio tiempo
fue a persignarnos
y bajar las escaleras .
Lo único que salvé
fue el carnet de identidad
y la libreta.
Sí, sigue escribiendo poemas
y esperando que el Muro de Berlín
se caiga en Cuba.
Sigue sin importarte nada
con tu afán de otros globos y países
Me dirás que qué podías hacer
que imagínate
que aquella burocracia
que ese monstruo quimera
dragón medieval
no te dejaba quieta,
que hiciste lo que pudiste
que qué pena al que patearon,
que qué pena la muerte
de ese que del nombre no te acuerdas.
Si supieras cuántas veces
he tratado de salirme de estos huesos,
los datos existen
en la comisaría
del estado
donde declaré medio dormida
que el Benadril no mata
que la tinta roja no mata
que las pastillas no matan
a ese que quiere vivir.
Es una deuda
que no puedes pagar
y te llaman diariamente
y Shylock mide tu corazón en una pesa,
sin posibilidades,
tranquila
tomas la decisión.
¿Cómo calmar esta ansiedad
este miedo,
esta picazón constante?
¿Cómo ahogar esta inquietud
este hacer y deshacer diario,
esta falta de sueño,
esta jauría en la cabeza?
¿Quién me podrá quitar
esta idea de que estoy de más,
que sobro?
Magali Alabau nació en Cienfuegos en 1945. Su último libro publicado es Dos mujeres (Betania y Centro Cultural Cubano de Nueva York, Madrid, 2011).
Otros poemas suyos: Imágenes, Suicidio I, Vamos a recorrer los cuartos en que anduvimos... y La soga del ahorcado.



Comentarios
Fuerte, triste y certero, como un pistoletazo de palabras.
estremecedor, excelente.
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