Poesía
Acerca de las cajas
Mercedes Cebrián
|Madrid
| 20-02-2012 - 12:24 pm.'...puedo meter la tarde en una caja/ y abrirla dentro de treinta y cuatro años,/ como si terminase su condena en la cárcel...'
Pero, ¡ay!, esto es, nada menos, que convertir todo
mi pasado en piezas pequeñas que se
puedan meter dentro de una cajita.
Lorenzo García Vega
Pero si no hago otra cosa que vivir
aquí: aprendo a distinguir las cúpulas,
memorizo la historia del arte occidental y además
hago magia: puedo meter la tarde en una caja
y abrirla dentro de treinta y cuatro años,
como si terminase su condena en la cárcel. Por qué
esta costumbre de coleccionar tardes, por qué esta filatelia
cursi hacia lo que se escurre sin remedio. Me aseguran
que voy a vivir muchas aún mejores: intensas, soleadas,
(se suele hablar muy bien del sol:
guardaré entonces el sol en una caja)
distintas por completo de una cuenta atrás. ¿Me puedo ir olvidando
de las agendas negras?
(practicamente todo
acaba en una caja: las fotos,
los recibos del gas, los analgésicos,
los vientos de cualquier intensidad).
Lo que perdimos, es misión de las cajas gestionarlo:
queda a salvo lo bueno; se confina
lo que provocó el daño, y que doblen las piernas
quienes llegaron antes para que todos entren
(quizá estemos hablando
de personas). ¿Este bolso es de marca
o lo compraste en el mercadillo?
La caja que contiene los bolsos de diseño
y la que guarda los de imitación
son de verdad exactas. Qué hacemos
si el modelo impostor es igual al auténtico,
si acabamos robando circonitas
en lugar de diamantes.
(Qué susto si las cajas se abren a la vez,
si el muñeco de muelle nos salta hacia los ojos,
si se desata el viento, si nos traicionan
hasta las medicinas
caducadas.)
Mercedes Cebrián nació en Madrid en 1971. Ha publicado el libro de poemas Mercado común (Caballo de Troya, Barcelona, 2006), el libro de crónicas 13 viajes in vitro (Blur Ediciones, Madrid, 2008) y la novela La nueva taxidermia (Mondadori, Barcelona, 2011). Ha traducido al español a Georges Perec, Alan Sillitoe y Allain de Botton. Este poema, segundo de una serie, pertenece a la plaquette Sala de máquinas.
Otros poemas suyos: Poemas de la desconfianza (dos), Colegio odontológico, Población flotante y Futuro del páramo.



Comentarios
bello. Gracias.
Excelente poema.
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