Lunes, 16 de Julio de 2018
Última actualización: 02:47 CEST
Poesía

Rechinar de dientes

Fotograma de 'Metrópolis', de Fritz Lang, 1927. (ENCADENADOS)

 

Llegan buenos o malos tiempos y en forma

de qué llegan, ¿quizás como tormenta

que arma gran polvareda, o como una ventisca

o un polvillo suave

que se mete en los ojos? Definitivamente,

 

los malos tiempos se instalan muy adentro y ya

ni te permiten

                  —como decía Rabindranath Tagore

desde un poster de infancia—,

 

ver las estrellas. Hoy son tan pocos

los que saben de estrellas y de constelaciones;

yo las confundo

con naves espaciales siempre que miro al cielo

en plena madrugada.

 

No importa entonces que nos ciegue la arena

fina y constante de los malos tiempos. Los buenos

tienen distinta forma de acercarse a nosotros.

Solo el Apocalipsis se presenta

con su timbre estridente. Ahora no sabemos

qué tiempo llega y cómo: no avisa

cuando viene, no nos anuncia jamás sus intenciones.

 

Me acaba de llegar esta noticia: soy yo la inanimada,

la sin boca ni cejas. Se me ha desdibujado

la colección de rasgos: apenas los usaba.

Es el momento entonces de emigrar

al nuevo exoesqueleto.

 


Mercedes Cebrián nació en Madrid en 1971. Ha publicado el libro de poemas Mercado común (Caballo de Troya, Barcelona, 2006), el libro de crónicas 13 viajes in vitro (Blur Ediciones, Madrid, 2008) y la novela La nueva taxidermia (Mondadori, Barcelona, 2011). Ha traducido al español a Georges Perec, Alan Sillitoe y Allain de Botton. Este poema pertenece a su más reciente libro: Malgastar (La Bella Varsovia, Madrid, 2017).

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