Viernes, 19 de Abril de 2019
Última actualización: 22:02 CEST
Poesía

Lo que parece

(SHUTTERSTOCK)

 

Solo aparece lo que antes fue capaz de ocultarse.
Las cosas ya captadas por su aspecto, las cosas
apaciblemente parecidas no aparecen nunca.
George Didi-Huberman, Fasmas.

 

Para llenar el Vacío que vendrá, esto.

¿Cuál? ¿El que ocupa qué? ¿Quién? No se sabe. Será el que vendrá. Literal. Será lo mismo que poblar una imagen que en este suelo se ha vuelto polvo (míralo ahí bajo tus zapatos limpios), donde se dispersará lo que ves y que se alzan sobre ese polvo, imágenes aun creídas y alargadas bajo Luz de Neón.

Aquí todo signo es posible solo para generar un hueco, y termina en el túnel del siguiente anuncio de neón, oculto bajo el polvo.

Igual allá afuera. Donde lo que aparece se oculta. No se ve. Se está nublando la vista de ver lo que no es, cosas que no aparecerán nunca. Ver lo que se muestra y que se tacha en la risa de la histeria colectiva.

Esas palabras escritas sin un nombre (¿el nuestro?) para un ojo, donde se mezclan en el griterío de unos pájaros cada tarde a la caída del sol, cuando la Luz de Neón anuncia que vendrá lo que no se ve y lo que nunca aparecerá. La presencia se disimula detrás de esas letras, de su imagen diluida en polvo bajo tus pies (ya tus zapatos no andan tan limpios).

El polvo escala, lo ocupa todo, estará hasta que apestes a él, a los que se dispersaron bajo las imágenes que allá afuera nunca aparecerán, donde esperas diluido, pisado por otros zapatos que vendrán a este juego de imágenes.

Hay que recostar la mirada en el túnel Vacío y lanzar el ojo hacia abajo, allí donde termina lo que parece, lo que hay oculto detrás de esa imagen, de aquella presencia, de unas palabras que se caen y no aparecerán.

 


Ramón Hondal nació en La Habana, en 1974. Recibió en 2013 el Premio Luis Rogelio Nogueras de la editorial Extramuros por el libro de poemas Diálogos. Este texto pertenece a un libro en preparación.