Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 13:15 CET
Poesía

Amarelo

Eugenia Loli, 'Natural History Museum'. (I-D.VICE.COM)

 

Viste una foto del otoño,
te pareció que allí faltaba algo.

Abrimos una revista de moda.
Pásame las tijeras. Toma.
Recortaríamos a esa muchacha
que nunca había visto el otoño,
era tan probable que no lo entendiera.
La dejaríamos sola en ese crepitar
de hojas bajo los pies.

Fue ella quien de repente empezó a sentir
que allí seguía faltando algo.
¿Ahora qué hacemos?
Recorta un perro, pinta una luna,
¡haz algo!
Ya está: un perro.
La luna no, que es demasiado.

Dejaríamos que caminara
así, crepitando bajo los pies las hojas.

Nos dio la sensación de que tenía
que encontrarse con algo.
¿Alguien? ¡Sí, recortamos!

¿Este tipo tan triste?
¡No! Tiene que haber otro.
Bueno, este está
que se sale de contento.
Lo recortaríamos y le saldría al camino.

No la mira. Está ido.
Va por ahí cantando... qué de pájaros.

Empújalo un poquito. Pega ahí.
¡Se escapó el perro! ¡Ella, qué oronda!
Ya está, ahora déjalos darse un beso.

 


Aleisa Ribalta nació en La Habana en 1971. Este poema pertenece a su primer libro, recién aparecido: Talud (Ekelecuá Ediciones, 2018).

Más información