Jueves, 16 de Agosto de 2018
Última actualización: 03:49 CEST
Poesía

Balada del loco amor

(AGENDA.ORG.ZA)

 

I

 

No, nada llega tarde, porque todas las cosas
tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas;
solo que, a diferencia de la espiga y la flor,
cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor.
No, amor no llegas tarde. Tu corazón y el mío
Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta,
la toca desde adentro, porque ya estaba abierta.
Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde,
pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde.

 

II

 

Amor, el niño loco de la loca sonrisa,
viene con pasos lentos igual que viene aprisa;
pero nadie está a salvo, nadie, si el niño loco
lanza al azar su echa, por divertirse un poco.
Así ocurre que un niño travieso se divierte,
y un hombre, un hombre triste, queda herido de muerte.
Y más, cuando la echa se le encona en la herida,
porque lleva el veneno de una ilusión prohibida.
Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde,
y arde, y ni siquiera entonces el amor llega tarde.

 

III

 

No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que solo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.

 


José Ángel Buesa (Cienfuegos, 1910-Santo Domingo, República Dominica, 1982) fue el poeta cubano más popular de su época. Sus libros se agotaban apenas publicados y realizó grabaciones discográficas en las que él mismo leía sus poemas. La editorial madrileña Betania ha publicado una antología de sus mejores poemas y, para celebrar sus 30 años de publicaciones, la regala a sus lectores. Puede descargarse aquí.