Martes, 13 de Noviembre de 2018
Última actualización: 02:33 CET
Poesía

Esta mañana

Escultura de niebla de Fujiko Nakaya en la Glass House de Philip Johnson, Connecticut, 2014. (METALOCUS)

 

Una niebla casi sólida gira
alrededor de la casa.

Se pega al vidrio como bestia ciega
después decide dar la vuelta
y acecha desde la reja del balcón.

El cielo que vaciaba vuelve a su celeste.

Y también las palabras andan a empujones.
Por etimología, por contexto,
porque connotan a lo loco.

Al rato también esto pasa.
El cielo que vaciaban vuelve a su color.

 


Laura Wittner nació en Buenos Aires en 1967. Sus libros más recientes de poemas son La tomadora de café (Vox, Bahía Blanca, 2005), Lluvias (Bajo la luna, Buenos Aires, 2009) y Balbuceos en una misma dirección (Gog y Magog, Buenos Aires, 2011), al cual pertenece este poema. Ha traducido a Charles Tomlinson, James Schuyler, Charles Reznifkoff y Keneth Rexroth, entre otros.

Otros poemas suyos: Mi lado del diálogo, Voy a saltarlas todas, verduritas sobrantes..., Aerosilla y Por qué cuando me gusta mucho una canción tengo que imprimir su letra.