Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
02:18 CET.
Poesía

Entrar al espectáculo

 

Entrar al espectáculo de lo que no se puede
ser,
se llega al límite.
Uno cree atreverse a tocar la cerca
que apunta a la casa perdida
que nunca encuentras.
Cuando te dan el pase
y por algo te dan el pase
la lividez te agarra.
Figuras que pertenecen
a algún cuadro.
Ojos perdidos
que si los miras
te atrapan.
Ruido.
No hay comas ni puntos,
no hay párrafos.
Configuraciones de altos
y bajos,
de momentos que parecen
ramas partidas
para el fuego que comienza,
que entretiene,
que nadie apaga.
Aparecen las sillas de ruedas,
camillas, muletas
y los blancos vestidos hospitalarios.
Ahí te quedas perdida,
esperando el virus,
la carcajada.
Unos brazos pegajosos te rescatan
y eres de ese, de esos, de aquellos.
Se acercan mirando como hormigas
peces agonizantes dándose golpes en el piso
aún con el anzuelo trabado en la garganta.
Te miran, quieren que te unas.
Cuelan la cabeza entre tus hombros
Uno te planta un beso.
Quieren que bailes,
que tires la pelota.
La autoridad no cuenta.
Ten presente:
uno se acostumbra
a no tener miedo.

 


Magali Alabau nació en Cienfuegos en 1945. Sus últimos libros publicados son Volver (Betania, Madrid, 2012) y Amor fatal (Betania, Madrid, 2016). Ha recogido sus poemas en el volumen Ir y venir. Poesía reunida 1986-2016 (Bokeh, Leiden, 2017).

Otros poemas suyos: En la casa de Atreus, Un poema a las cosas, El hombre del remo y Orestes.

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