Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
02:18 CET.
Narrativa

Coto de caza

 

Te escupían. Tú aguantabas.

Escondidos detrás de las columnas, abrían fuego cerrado cuando no te quedaba otra opción que pasarles por delante.

Nunca te vi fumar pero te invité a hacerlo. Mientras subíamos las escaleras de aquel edificio abandonado, advertí que tu piel era muy blanca contra la sombra.

Tócamela, te dije.

¿Nunca lo has hecho?, apenas te salió la voz.

No.

¿Con nadie?

Con nadie.

Tengo miedo.

¿Miedo por qué?

¿Y si después no te gusta?

Me va a gustar. Me gusta, te dije y dejé de temblar.

Ya la escuela me era insoportable. Pasó más de una semana en la que no asistí a clases, hasta que mis padres me convencieron de que por lo menos terminara el curso.

El día de mi regreso fue similar a los demás, te vi venir como quien se entrega a un destino inevitable. Me molestó el brillo de tus ojos, acaso siempre tuvieron esa luz. No sé por qué me escondí con los otros.

 

Como siempre, empezamos a escupirte.

 


José Rolando Rivero nació en Ciego de Ávila, en 1957. Sus libros de poemas publicados más recientes son Áridas palabras (Editorial Ávila, Ciego de Ávila, 2012) y Advocación del siervo (Unión, La Habana, 2012). Este cuento pertenece al libro inédito Double Fantasy.

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Comentarios [ 2 ]

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A mí me gusta.

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Cuentecitos de escuela a esta altura del campeonato?