Lunes, 26 de Septiembre de 2016
12:29 CEST.
Poesía

Dos poemas en prosa de Max Jacob

 

Costumbres LITERARIAS

 

Un marchante de La Habana me había enviado un tabaco, que envuelto en oro, había sido fumado. Los poetas en la mesa dijeron que fue para burlarse, pero el viejo Chino que nos había convidado reveló: que en La Habana es así, cuando quieren halagarte. Les mostré dos hermosos poemas, que un sabio amigo mío había traducido para mí en el papel, porque yo disfrutaba al escucharlos. Los poetas dijeron que esos poemas eran muy conocidos y que no merecían interés. El viejo Chino respondió, que no podían conocerlos, porque solo existían en un ejemplar, manuscrito en pehlvi, una lengua que ellos desconocían. Los poetas entonces, se miraron y sonrieron como niños; el viejo Chino, nos miraba con tristeza.

 

 

1889-1916

 

En 1889, las trincheras fueron puestas bajo el vidrio y la cera. Dos mil metros bajo tierra, dos mil Polacos encadenados no sabían lo que estaban haciendo: los vecinos franceses, habían descubierto un escudo egipcio: y han demostrado su pertenencia, al más grande médico del mundo, aquel que inventó la ooforectomía. El tenor más grande del mundo, dos mil notas cantó en un teatro que está a dos mil metros de la torre: se ganó dos millones y luego los donó al Instituto Pasteur. Los Franceses estaban bajo el vidrio.

 

 

 

Mœurs LITTÉRAIRES

 

Un negociante de la Havane m’avait envoyé un cigare enveloppé d’or qui avait été un peu fumé. Les poètes, à table, dirent que c’etait pour se moquer de moi, mais le vieux Chinois que nous avait invités dit qu’ainsi l ’usage à la Havane, quand on voulait faire un grand honneur. Je montrai deux magnifiques poèmes qu’un savant de mes ami avait traduits pour moi sur le papier, perce que je le admiráis à sa traduction orale. Les poètes dirent que ces poèmes étaient très connus qu’ils ne valaient rien. Le vieux Chinois dit qu’ils ne pouvaient pas les conaître, puis qu’ils n’existaient que dans un seul exemplaire manuscrit et en pehlvi, langue qu’ils ignoraient. Les poètes, alors, se mirent à rire bruyamment como des enfants et le vieux Chinois nous regarda avec tristesse.

 

 

1889−1916

 

En 1889, les tranchée son les eût mises sousverre et cire. À deux mille mètres sous terre, deux mille Polonais enchaînés ne savaient ce qu’ils faisaient là: les français d’ à coté ont découvert un bouclier égyptien: on l’amontréau plus grand médicin du monde, celui qui a inveté l’ovariotomie. Le plus grand ténor du monde a chanté deux mille notes dans le Théâtre qui a deux milles mètres de tour: il a gagné deux millions et les a donnés à l’ Institute Pasteur. Les Français étaient sous verre.

 


Max Jacob (Quimper, Bretaña, 1876-Drancy, 1944). Poeta, dramaturgo y pintor. Entre sus obras destacan la colección de poemas en prosa Le cornet à dés (El cubilete de dados) y los libros La defensa de Tartufo (1919) y Le nom (1926). De origen judío, la Segunda Guerra Mundial lo sorprende en Saint-Benoît, donde fue apresado y dirigido al campo de concentración de Drancy, en el que murió en 1944. Su cuerpo fue enterrado en 1949 en Saint-Benoît-sur-Loire. Este poema pertenece a Le cornet à dés.

Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

Gracias por este regalo: además de enorme poeta, magnífico traductor

Son dos grandes poemas y recrearlos con lealtad solo puede conseguirlo un auténtico

creador: OC

Besos miles desde España

Piló

Imagen de Anónimo

Me gustó mucho el primer poema, representa magnificamente la existencia de la maravilla más allá del ego humano. Por supuesto los intelectuales después de tanto que creen haber visto y conceptualizado son propensos a lo dañino del ego, a creer que todo está inventado y no ejercitar la capacidad de sorprenderse, falta de sensibilidad. Buenas traducciones, gracias!

Imagen de Anónimo

me gustan estas piezas Jacobianas.

gracias OC.

fuerte abrazo desde Delhi

André