Martes, 27 de Septiembre de 2016
19:54 CEST.
Ensayo

Mentiras sobre Nogueras

 

Me han contado que en La Habana, por estos días, celebran el 70 cumpleaños del escritor Luis Rogelio Nogueras.

Ya aquella gente no sabe hasta dónde llegar con sus mentiras. No hay precisión, delicadeza, rigor en quienes corren a recordar al poeta o a inventar recuerdos sin antes comprobar que, en realidad, por el ritmo con el que Nogueras se quitaba la edad, apenas estaría llegando ahora a los 50.

La muerte lo dejó clavado para siempre en los 41 años, juvenil, esbelto, elegante, talentoso, con la cabeza llena de ideas y de poemas que no hemos podido leer.

No se le pueden poner fechas exactas a la poesía verdadera y mucho menos con la prosa de un acta de nacimiento redactada por un notario desconcertado y torpe que inscribió ese día 18 de noviembre de 1944 a un niño llamado Luis Rodríguez Balmasada.

¡Qué iba a ser Wichy el Rojo ese muchacho con un nombre tan plano!

Wichy Nogueras era otro, un Don Juan con Volkswagen y el pelo de zanahoria que vivió y vive muchas vidas y en una de ellas dijo algo como esto:

 

Qué importan los versos que escribiré después

ahora

carne de madrigal

deja que palpe el relámpago de sus piernas

para cuando tenga que evocarlas en el papel.

 


 Este texto apareció en El Mundo. Se reproduce con autorización del autor.