Domingo, 25 de Septiembre de 2016
00:15 CEST.
Poesía

Cuerpo a cuerpo

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I

Cuando toco una tecla,
raspo con los dedos un sonido
—en íntima resonancia de lo que queriendo tocar
no toqué—
y reaparece impresa en el dedo
(sobre la yema)
otra huella dactilar minúscula
puro espacio entre esa marca
por donde transcurre todo lo que fue prometido
sin la promiscuidad de los escuchas
que de lejos
esperan que algo suene
diferente a nosotros.
 

II

Tocas dentro del piano abierto
como un animal indefenso
que a punto de morir se echa sobre su presa
y en mi vientre penetran tus manos
hacia una operación de las cuerdas vocales
(de los vocablos)
mientras que en la escena
el público no sale de su sombro
manoseándome a mí
que vibrando
profundamente
me repliego.
 

III

Recostado sobre el piano
vuelvo a sentir
los compases que avanzan, se detienen,
tirados sobre mí
como una misma voz
donde el adentro y el afuera se confunden,
se mezclan
en un acto.
Entonces, la voz más alta es grabada
para ser recordada
grabada para ser querida
y no será sustituida por otra voz
que venga ahora
aunque la necesite.

 


Reina María Rodríguez nació en La Habana, en 1952. Autora de numerosos libros de poesía, algunos de los más recientes son: El libro de las clientas (Letras Cubanas, La Habana, 2005) y Variedades de Galiano (Letras Cubanas, La Habana, 2007) y O piano /El piano (Lumme Editor, São Paulo, 2014).

Otros poemas suyos: Elegiste azulLa guerra, Música fantasma y Resaca.

Comentarios [ 6 ]

Imagen de Anónimo

Cuando llega la po'ecia se acaba el p'o'ema. Porque si no nos meten en el tanque.

Wicho

Imagen de Anónimo

Aquí la poesía ya no está, y eso me apena.

Imagen de Anónimo

Me parece manido y falso, este poema.

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Excelente!!!!

Imagen de Anónimo

Exquisito!

Imagen de Anónimo

Un maravilloso poema. Gracias, DDC.