Jueves, 21 de Junio de 2018
Última actualización: 20:10 CEST
Poesía

Accidentes

(FOTOLOG.COM)

 

Se caen los aviones,
naufragan los barcos,
chocan los autos,
explotan las refinerías
y las plataformas petroleras,
se descarrilan los trenes,
los niños toman veneno,
o se queman,
o son asfixiados por los padres en la cama,
se escapan los tiros,
se equivocan los cirujanos,
se incendian los bosques.

Miles de accidentes o descuidos,
o como quiera llamárseles,
y en cambio a los Hacedores de Fiesta
que nadie ha solicitado
no les ocurre nada,
el universo puede colapsar
que ellos seguirán en lo suyo
hasta el último instante,
y si algo malo les ocurriera,
no importaría mucho:
enseguida reparan el daño
y que siga la Fiesta,
licuándole el cerebro
a todos los que escuchan
a 500 metros a la redonda,
a una vida entera de distancia.

Como los accidentes no vienen a nuestro auxilio,
o son insuficientes, porque el per cápita
de fiesteros y equipos musicales debe ser infinita,
solo queda llamar a la policía. "Ordene"
te dirá la voz del 106, y tú todavía dudarás
en hacer la denuncia: si la haces,
los fiesteros pueden vengarse
haciendo más fiesta, si no la haces,
te demostrarás a ti mismo, una vez más,
lo cobarde, o fiestero reprimido que eres.

Me gustaría meter a todos los fiesteros del mundo
en una habitación completamente silenciosa,
donde no puedan escuchar ni siquiera sus voces,
ni siquiera el recuerdo de sus canciones favoritas,
y esperar un poco, y abrir la habitación,
y si queda alguno todavía retorciéndose en el mutismo,
volver a cerrarla, hasta que todos estén muertos de aburrimiento.

 


José Ramón Sánchez Leyva nació en Guantánamo, en 1972. Ha publicado los libros Aislada noche (Letras Cubanas, La Habana, 2005), Marabú (Torre de Letras, La Habana, 2012), y El derrumbe (Letras Cubanas, La Habana, 2012). Es editor de la revista La Noria. Este poema pertenece a un libro inédito.

Otros poemas suyos: El pozo, Adriana Sage, Harry Chulo y Marabú.

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Comentarios [ 2 ]

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Por favor, que alguien le diga a JRS que pare de publicar estas bazofias. Dan verguenza ajena.

Imagen de Anónimo

Regresó el coloquialismo! Tanto nadar para morir en la orilla.