Martes, 13 de Noviembre de 2018
Última actualización: 17:08 CET
Poesía

Era vieja

(THEMISHARA.WORDPRESS.COM)

En el jardín me enterré.
Con las uñas raspé el adjetivo hasta dejarlo vacío.
Despojado ya mi pelo trepó hasta la tierra, liberándose por fin.

A veces cuando a sacar maleza vienes
por los árboles me paseo como una lechuza.
Mis ojos se dilatan hábiles
con órbitas capaces de absorber cada átomo de luz
a través de grandes gafas oscuras.
Ni sé dónde olvidé los pulmones.
El corazón en diástole no necesita horas de reposo
ni resurrección.
Ni dios aparte.

Tu mano en pedazos.
La mandrágora sobre tu rostro.
Hacia lo exigente
y cruel
todo corre.


María Elena Hernández Caballero nació en La Habana, en 1967. Sus últimos libros de poesía publicados son Electroshock-Palabras (Argentina, 2001) y La rama se parte (Ediciones Torremozas, S.L., Madrid, 2013), del cual procede este poema.

Otros poemas de ese libro: Yo también tengo un caballo de Troya y Cioran decae.

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