Martes, 17 de Julio de 2018
Última actualización: 09:29 CEST
Poesía

'Castigo' de Seamus Heaney

Seamus Heaney. (TELEGRAPH.CO.UK)

Puedo sentir el jalón
del bozal en la base
del cuello, el viento da
de frente en su desnudez.

Los soplados pezones
son cuentas de ámbar,
el viento agita la frágil
armazón de sus costillas.

Puedo ver su cuerpo
de ahogada en el marasmo,
la pesada piedra,
palos y ramas flotando.

Bajo los cuales ella
fue primero un arbolito
envuelto en corteza que
es dragado, astilla de
roble, sesos en vasija:

su cabeza rapada
un bozo de maíz negro,
la venda en los ojos un
trapo sucio, el lazo un anillo

que guarda
las memorias del amor.
Pequeña adúltera,
antes que te castigaran

eras pelirrubia y
desnutrida y tu cara
embreada era bella.
Mi pobre chiva expiatoria,

por poco te amo,
aunque hubiese lanzado, lo sé,
las piedras del silencio.
Soy el astuto mirón

de tus sesos regados
y tus valles apagados,
la trama de tus músculos,
tus huesos numerados:

yo que permanecí mudo
cuando tus hermanas traidoras,
entolladas en brea
lloraban en las cercas,

yo, que sería cómplice
del elegante escándalo,
también entendería la venganza
tribal, íntima y exacta.

 

Punishment

I can feel the tug
of the halter at the nape
of her neck, the wind
on her naked front.

It blows her nipples
to amber beads,
it shakes the frail rigging
of her ribs.

I can see her drowned
body in the bog,
the weighing stone,
the floating rods and boughs.

Under which at first
she was a barked sapling
that is dug up
oak-bone, brain-firkin:

her shaved head
like a stubble of black corn,
her blindfold a soiled bandage,
her noose a ring

to store
the memories of love.
Little adultress,
before they punished you

you were flaxen-haired,
undernourished, and your
tar-black face was beautiful.
My poor scapegoat,

I almost love you
but would have cast, I know,
the stones of silence.
I am the artful voyeur

of your brain exposed
and darkened combs,
your muscles’ webbing
and all your numbered bones:

I have stood dumb
when your betraying sisters,
cauled in tar,
wept by the railings,

who would connive
in civilized outrage
yet understand the exact
and tribal, intimate revenge.


El poema, escrito en 1975, arranca de una noticia de 1951: en los pantanos de Windeby, Alemania, fue descubierto el cuerpo de una niña "de aproximadamente catorce años" que debió haber vivido en el primer siglo de nuestra era. La muchacha llevaba una venda en los ojos, un bozal y una soga al cuello. El  cabello del lado izquierdo de la cabeza había sido rapado. Encima de su cuerpo había ramas, palos y una gran piedra. De acuerdo al historiador romano Tácito, los alemanes castigaban a las adúlteras rapándoles las cabezas, expulsándolas del pueblo e, incluso, matándolas. En el momento de la escritura de este poema ocurría algo similar en Irlanda. Las mujeres de Belfast acusadas de colaborar con el enemigo imperialista británico, eran desnudadas, rapadas, pintadas con alquitrán y encadenadas a las cercas.

Seamus Heaney nació en el Condado Derry, en Irlanda del Norte, el 13 de abril de 1939. Escribió catorce libros, fue profesor en Harvard. Vivió en Dublín hasta su muerte, ocurrida el 30 de agosto del presente año. Heaney reclamó para sí la tradición del "emigrante interior" y la noción joyciana de que "el mundo real es suficiente" para el poeta.

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4 comentarios

Imagen de Anónimo

Magnifica traduccion, y que clase de poema...(Perdon por la falta de acentos de mi teclado)Gracias al sr. Diaz de Villegas.

Imagen de Anónimo

El Nibelungo!

Imagen de Anónimo

El NOBEL

Imagen de Anónimo

Que poesia desgarradora.  Heaney gano' el Nibel en 1995.  E.P.D.

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