Historia
Alianzas de Alicia Alonso
Célida P. Villalón
|Nueva York
| 13-01-2012 - 6:10 pm.Algunas precisiones sobre sus presentaciones ante Batista, subvenciones y apoliticismo.
¿Por qué el nombre de Fidel Castro y su alma gemela, Alicia Alonso, siempre tienen que aparecer en los titulares de los periódicos, ya sean estos cibernéticos o impresos? Sin duda alguna, tanto uno como otro, ocupan y han ocupado posiciones relevantes en dos campos que difieren bastante. Sus respectivas presencias en la historia no pueden ser denegadas, ni tampoco la alianza que a lo largo de décadas han mantenido.
Un artículo publicado hace unos días en este diario ha merecido mi atención por ciertos datos que necesitan ser aclarados, y estoy dispuesta a acometerlos "con la manga al codo", según un dicho de nuestro apóstol José Martí.
Por lo que expresa el artículo en cuestión, nadie sabe en fin de cuentas quién es en realidad Alicia Alonso. Creo que la definitiva aseveración del autor es algo incorrecta. Esta "dama de hierro del Caribe", como la llama, mostró desde la niñez una voluntad de acero, dispuesta a hacer lo necesario para mantener su supremacía en el mundo de la danza, dentro y fuera de Cuba. La llegada de Castro al poder le facilitó dominar la escena danzaria en su país y no es difícil imaginar las razones de lo fructífero de tal alianza. Castro necesitaba un nombre conocido internacionalmente para exportar su marxismo-leninismo (léase fidelismo). Alicia, por su parte, había compartido escena con Fernando Alonso pero, una vez divorciada de él, dio rienda suelta a su totalitario poder, se apropió de la escena completamente y para ello hizo hincapié en lo fiel que era a su comunismo (que prefiero llamar alicismo).
Respecto al Ballet Nacional de Cuba, de indudable buena fama, habría que diferenciar los montajes de las obras presentadas —a los que la crítica universal no siempre encuentra interesante—, de los bailarines que aparecen en el escenario, quienes en su mayoría, sí que son admirados por la magnífica formación que obtienen en la llamada "escuela cubana de ballet". Aquí, muy injustamente, el crédito total de enseñanza, entrenamiento y coreografía recae absolutamente sobre Alicia, ignorando en el campo de la enseñanza a Ramona de Sáa, directora de la escuela, y a la infinidad de profesores que dedican largas horas del día a entrenarlos. Y en los campos del entrenamiento y la coreografía, a Loipa Araújo y la admirada Josefina Méndez, ya fallecida, siempre presentes ayudando a Alicia en transmitir sus dictados, según se ha podido apreciar, fuera de Cuba, en documentales televisivos.
La larga biografía de la Alonso siempre es incluida en los programas del Ballet Nacional de Cuba. No sucece lo mismo, sin embargo, con ninguno de los otros solistas de la compañía. ¿Qué puede proveer a la danza una persona, por muy diestra que ésta sea, si no puede moverse por sí sola, como tampoco puede ver? Esta pregunta, indudablemente cruel pero muy necesaria, nadie se atreve a hacerla, porque contestarla con honestidad daría muestras de falta de humanidad y compasión. Pero, ¿es justo ignorar a los profesores anónimos que merecen el verdadero reconocimiento?
Una segunda ocasión para bailar ante Batista
Respecto al revisionismo que Jorge Ignacio Pérez estima debe hacerse a tan larga vida como la de Alicia Alonso, espero que cuando se haga se mencione que hubo una segunda aparición de la bailarina ante el presidente Batista, cuando fue invitada especialmente a bailar en el Salón de los Espejos del Palacio Presidencial. Un hecho que sitúo entre los años 1952 (después del 10 de marzo) y 1956 (antes del mes de agosto). En esa ocasión, según mis recuerdos, Alicia bailó La muerte del cisne, acompañada por la orquesta que dirigía Enrique González Mántici. Recuerdo perfectamente las fotos que aparecieron al día siguiente, en el diario Información, y la crónica ofrecida por el periodista José Saínz de la Peña, a cargo de la sección social de ese periódico. Y también El País cubrió el acto, publicando un retrato de la assoluta, recostada en un pilar de mármol de la escalera que subía al salón.
Recuerdo también los comentarios de Ernestina del Hoyo, madre de la bailarina, que ese día se quejaba a voz en cuello ante mí de que su hija hubiera aceptado la invitación de "aquel asesino". (Su rechazo a Batista provenía de que el padre de Alicia, Antonio Martínez Arredondo, teniente veterinario del ejército del presidente Machado, había pertenecido al grupo de militares refugiados en el Hotel Nacional, por oponerse al tristemente célebre "cuartelazo del 4 de septiembre". Martínez Arredondo había salido ileso del bombardeo de que fuera víctima el hotel.)
Lamentablemente, en este punto dependo de mis recuerdos, porque no he encontrado en ninguna biblioteca neoyorquina, la información que me respalde sobre esto. No obstante, lo llevo atesorado en mi memoria, y no dudo de que entre los lectores de este portal aparecerá ahora quien pueda dar también fe de ello.
La subvención de 40.000 pesos de que se beneficiaba la compañía de Alicia Alonso comenzó durante la presidencia de Carlos Prío Socarrás, en los años 50, y duraría hasta que el Instituto Nacional de Cultura, dirigido entonces por el Dr. Guillermo de Zéndegui, bajo la presidencia de Batista, la suprimiera en agosto de 1956.
Tuve la suerte de conversar con el Dr. Zéndegui sobre esto, en Miami, en una entrevista que fue publicada en la extinta revista Temas, en abril de 1998, pocos meses antes de su muerte. El ilustre ex-funcionario me aclaró que Alicia y el ballet no habían cumplido con lo estipulado en un principio: funciones gratis para el pueblo, y esa fue la razón para retirarle la subvención. A esta demanda, me contaba Zéndegui, Alicia Alonso le había contestado: "Mire, yo hago más con mis pies que Ud. y todos esos señores con sus títulos".
Huelgan los comentarios.

No creo ocioso añadir que la assoluta nunca tuvo a menos bailar si había buena paga. Ese fue el caso de la Cervecería Polar, que patrocinó una función del ballet Giselle, que tuvo lugar en el stadium universitario, en julio 22 de 1955 (ya la compañía había cambiado su nombre por Ballet de Cuba), respaldada por la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). A ambos lados del escenario aparecían dos enormes botellas de cerveza. La imagen de una cerveza adornaba el programa. El lector curioso podrá encontrar abajo una copia del programa. No creo que Alicia protestara entonces por ese poco elegante anuncio.
Alicia Alonso ha utilizado la política en beneficio de su carrera y de su compañía. No hay que creer, por tanto, en el peso de sus declaraciones políticas. Y valga como prueba una entrevista publicada en El Nacional de Caracas, el 30 de octubre de 1958 (ver copia en pdf abajo), donde la bailarina afirma que Batista, Grau, Prío y Fidel Castro eran lo mismo. Y a continuación asegura no haber votado nunca.
El año pasado, Alicia Alonso fue candidata al Premio Príncipe de Asturias junto al escultor Jaume Plensa, el diseñador Philippe Starck, el arquitecto Toyoo Ito, el cineasta Wong Kar-Wai, la pintora Paula Rego y los grupos Les Luthiers y Monty Python. Al final, fue elegido el maestro Riccardo Muti.
Obtener ese galardón es un largo y perseguido sueño de la assoluta. ¿Lo logrará? No apuesto por ello. Pero, siendo España constante plaza para las presentaciones de su compañía, está por ver qué nueva vuelta dará la Alonso a sus supuestas ideas políticas, para hacerse más grata en la madre patria.
Célida P. Villalón perteneció al personal administrativo de la Sociedad Pro-Arte Musical de La Habana entre 1941 y 1959. Prima hermana de Fernando y Alberto Alonso, es autora de Pro-Arte Musical y su divulgación de cultura en Cuba (Senda Nueva de Ediciones, Trenton, New Jersey, 1990). Colabora sobre danza en los portales Danza Ballet y Danza Hoy.









Comentarios
Baila en el Hades, diva caprichosa
giróvaga de bragas policiales
avara de las pompas oficiales,
del culto odioso de la mente ociosa.
Larga ovación tendrá tu noche eterna
sobre el lago en que siempre desorinas
cabriolas que terminan en doctrinas
del arte de abrir bien las piernas.
Ay, clásicos amigos, ya se sabe
que no hay mayor venganza que el olvido
ni otro perdón. El diablo ha concedido
esta victoria pasajera en clave.
Bailarás para siempre, Alicia Alonso
al son de Fidel Castro tu responso.
Estos artículos son muy buenos porque nos hacen recapacitar en esos mitos que creamos a partir del talento de un artista. Gracias Celita por recordarnos lo que algunos pretendemos olvidar o ignorar. Muchos de esos artista que hemos endiosado demasiado, son seres humanamente detestables, pero tengamos bien claro donde radica la línea divisoria, porque si denigramos sin analizar, perdemos la batalla. La historia del arte está llena de genios artísticos que dejaron mucho que desear en sus relaciones humanas. Alicia Alonso no es la única y me vienen de momento a la mente los nombres de R. Wagner y C. Debussy, por quedarnos dentro del nicho de la música, pero no son los únicos. Si sabemos y podemos analizar ambas aristas desde posiciones racionales y objetivas, todo va bien. No le podemos negar el merito que tiene Alicia Alonso, su constancia y pasión por la danza -se puede decir que hasta extremos enfermizos-, en un país pequeño y subdesarrollado crearon -y es muy importante que esto se destaque- junto con el talento y tesón de Alberto y Fernando Alonso una compañía sólida y disciplinada que debe ser el orgullo de cualquier cubano de allá o acá -depués de todo la cultura cubana es única y no el realengo de los que detentan el poder-.
Siempre digo que Alicia es nuestro Fausto tropical. Por bailar le hubiera vendido su alma al diablo, y lo hizo. Pero todo crimen tiene agravantes y atenuantes. Seamos sinceros y así podremos aprender de la experiencia y crear una Cuba mejor. La desidia e ignorancia de nuestro gobernantes, le dio la oportunidad a Castro de aprovecharse de la coyuntura y compartir los honores. El BNC hace años que no es lo mismo y para aquellos que se toman el trabajo de leer esta nota, no tengo que ahondar en detalles, pero todos hemos visto o escuchado las críticas de sus últimas temporadas en Londres o New York -en Londres le llamaron compañía provinciana, aunque la prensa en Cuba la cataloga entre las cuatro mejores compañías del mundo (¿?); esas infulas de grandeza que no hacen hiperbolizarlo todo-. Es cierto que parte de la situación es consecuencia de una administración deficiente de una anciana caprichosa y ciega y la sombra de quien se considera heredero de glorias y fortunas pero, Cuba, a pasos agigantados y por ley natural, se encamina hacia cambios profundos a pesar de lo que están y con la anuencia de los por venir. ¿Volveremos a los tiempos de los chantajes de las subvenciones miserables y los programas con la propaganda de la cerveza Polar?.
A la Sra. Villalón se le olvidó decir que siempre ha odiado, envidiado y difamado de Alicia ALonso, todas incluídas la Isis Armenteros, de hace un tiempo, Wirth, que tanto le debe a sus conocimientos balletísticos, al lado de la Alonso y mucho que le rindió honores, ahora arrastrada en la ola de malnacidos que sólo saben criticar y difamar.
Es cierto que Alicia y el Ballet bailaron para Prío, Grau y todos los presidentes. Y a partir de Prío, es que el estado comienza a dar una pequena subvención para la companía, y por ello, había que dar a cambio funciones oficiales cuando las pedían, para mantener la subvención. Cuando el gobierno de Batista comenzó con la represión y se produjeron los acontecimientos del Palacio Presidencial, el Granma, etc, etc, el Ballet no estaba dispuesto a seguir bailando y por eso le retiraron la subvención y vino el acto de desagravio de la FEU. Lo que pasa que muchos tratan de manipular estas cosas, todos saben que es lo más normal en un país que sus formaciones culturales actúen en los grandes actos oficiales.
Así que Sra Villalón con sus odios viscerales a otra parte, que la gloria y el talento de Alicia ALonso y la gran companía que dirige, para dolor de muchos, seguirá adelante y nadie podrá borrar ni minimizar sus éxitos...
Viva Alicia ALonso y su companía!!!!!!!Faltaba más partía de envidiosassssss!!!!!!!!
Muy bien dicho, Celita. Después que te plagiaran descaradamente en Cuba secciones de tu libro, han finalmente mostrado no tener la mas elemental dignidad. Alicia fue una gran bailarina pero su maldad y ambición monetaria la han afeado horriblemente.
Gracias Célida por este gran artículo. Más claro ni el agua: Alicia estaba dispuesta a vender su alma al diablo por tal de llegar a la cima. Que se entienda que esto es algo natural en muchos artistas, mucho más si tienen talento. Lo verdaderamente triste aquí es el total olvido de aquellos que contribuyeron en gran medida o hicieron posible el ascenso de nuestra prima ballerina. Sin esos que son omitidos sistemáticamente no hubiera existido un ballet nacional.
Es muy duro aceptar y entender en una misma persona, el magistral talento para su arte y la descomunal bajeza de sus manipulaciones. Parecen dos personas diferentes y sin embargo, es una sola.
Por que sera que bicho malo nunca muere? Una arrastrada de los Castro, su unica manera de seguir siendo alguien, cuando ya no era nada.
Por que sera que bicho malo nunca muere? Una arrastrada a los Castro, a traves de los cuales encontro la oportunidad de ser alguien, cuando ya no era nada.
Alicia Alonso, Jesús Díaz, Guillermo Cabrera Infante. El Diario se va convirtiendo en una tendedera pública de trapos sucios de cubanos "célebres" entre cubanos "otros". Eso les pasa por leer el blog de Soez Valdés.
'Por dinero baila el mono', nunca mejor dicho. Esta baila practicamente para cualquiera que le pague, sea del color politico que sea.
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