Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 22:44 CET
Literatura

La 'Revista de Literatura Cubana' resucitada

Roberto Fernández Retamar aparece como crítico y como criticado en la nueva 'Revista de Literatura Cubana'. (GRANMA)

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) ha decidido retomar el proyecto de Revista de Literatura Cubana, abortado en 1997 después de 15 años de salida ininterrumpida —con algunas variaciones—, debido a las dificultades económicas que limitaron a las publicaciones seriadas en la década de los 90.

El comité gestor, encargado de su número cero, lo integran los investigadores Pablo Argüelles, Ricardo Hernández Otero y Cira Romero y, como en su fase anterior, en esta segunda época la RLC se proyecta como una publicación especializada en crítica, historia literaria, bibliografía e informaciones varias vinculadas a las problemáticas y especificidades del desarrollo literario insular.

La publicación pretende privilegiar los acercamientos a la tradición y a la renovación, en diversas épocas y manifestaciones, en cualesquiera de los enfoques, criterios y métodos teóricos de análisis del hecho literario, incluso en sus vínculos con disciplinas afines como la historia y la lingüística. Se trata, en síntesis, de un proyecto necesario que, en una primera etapa, se recupera solamente en versión digital.

Sin embargo, este proyecto ha nacido un poco añejo. Demasiado añejo digamos, porque de atractivo e interesante, para quienes estudian la literatura cubana hoy día, este número fénix no trae nada de nuevo. Además del dossier de homenaje a los fundadores de antaño y a personalidades de la cultura recién fallecidas, con artículos ya manidos y (re)publicados en otras plataformas —de Ángel Augier, José Antonio Portuondo, Roberto Fernández Retamar, Julio Le Riverend y Desiderio Navarro—, la sección de artículos agrupa una serie de textos que hacen pasar gato por liebre.

No vamos a negar que un ensayo de Jorge Luis Arcos, esta vez sobre Retamar —pero, ¿no fue publicado ya antes?—, resulte siempre de un interés notable, pero convengamos que otra vez sobre Mirta Aguirre (Frank Padrón), la política cultural en los años 60 (Pablo Argüelles), el origenismo (César A. Salgado), y todavía más, la poesía martiana y el "juancriollismo" por Cira Romero, son temas que continúan cocinándose en su propia salsa y que ya resultan harto tratados en el horizonte investigativo sobre la literatura cubana.

Por el mismo camino desanda la sección "Notas y Documentos", que comprende textos sobre la olvidada Ofelia Rodríguez Acosta, muy trabajada por Zaida Capote; la ensayística de Enrique Saínz, por Olga García Yero —el ensayo más novedoso de todos—; un extenso "más de lo mismo" sobre la novela Siempre la muerte, su paso breve, de Reynaldo González, en la edición publicada este año con prólogo de Luis Álvarez; Hernández Otero disertando sobre el Augier editor; la joven filóloga Nadiezda Proenza aportando "algo más" en torno a El siglo de las luces; mientras que algún texto seguro ya publicado también, del fallecido Salvador Arias, y otro más de Carmen Suárez sobre la impronta del Apóstol complementan los "atractivos" de esta segunda época de resurrección de la RLC.

¿Es esta renovación literaria e investigativa sobre la literatura cubana de la que hablan los gestores de la RLC? Dónde queda la imagen de la literatura actual y el interés que despierta en lectores e investigadores dentro y fuera de la Isla? Si a lo anterior se añade el pésimo diseño de la revista, con el cual pretende continuarse la línea que mantuvo durante su primera época, lo mejor hubiera sido mantenerla donde estaba, enterradita y olvidada.

En su frecuencia semestral, otros serán los encargados de continuar el proyecto, pues la labor del Comité Gestor termina aquí, en este número cero. Desconozco quiénes serán los encargados de esta tarea titánica pero si algo debe estar claro es que la nueva RLC no debe permanecer al margen de las letras cubanas de hoy día. Fomentar el estudio de los nuevos autores, tanto dentro como fuera de Cuba, ojalá que sin censuras, será una manera de visibilizar sus aportes, incentivar al debate con el reconocimiento justo que merecen.

(Que conste que no hablo solo de Leonardo Padura o Pedro Juan Gutiérrez, que de ambos también ya estamos un poquito saturados del bla-bla-bla).

Y sería necesario dar cabida también a los nuevos críticos, a las nuevas voces que insertarán un soplo de aliento fresco a esta publicación.

10 comentarios

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

@Egroj: OK, Jalisco, controla tu rabia y resentimiento. Tienes razon, Generaciones es el mejor poema del mundo, y lo conoce todo el mundo, y a todo el mundo le gusta. El de Retamar, -por el contrario-, es desconocido. Uff!!, que sanaco!!!

Imagen de Egroj

Que nadie conoce a Ramon Fernandez Larrea? Que nadie conoce su poema "Generaciones"? En serio? Si retamar no hubiese sido toda su vida un lame culos de la dictadura y un comisario politico, te aseguro que su poesia no seria "un clasico" como tu la llamas. Quieres un poema mas planfetario y peor escrito que "Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela" y este, que casualidad, tambien aparece aparece en cuanta antologia de poesia cubana se ha editado despues de 1959, por parte de la dictadura. Tu presuncion raya en la ignoracia. Quien eres para pensar que si tu no conoces algo "en realidad pocos la conocen"? Ramon Fernandez Larrea es un referente para todo el que conoce un minimo de poesia cubana.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

@Egroj: Gracias por presentar esa poesia de Fernandez Larrea. No la conocia. Bueno, en realidad, pocos la conocen, al contrario de la de Retamar, que es un clasico. 

Imagen de Egroj

Ramon Fernandez Larrea, uno de los mejores poetas de la generacion de los 80, tiene un poema donde le responde a Retamar. Aqui se los dejo:Generaciones:“nosotros los sobrevivientesa nadie le debemos la sobrevidatodo rencor estuvo en su lugarestar en cuba a las dos de la tardees un acto de feno conocían mi rostro el frank con su pistolayo tampoco he soñado la carade quien va alegremente a joder en mi camaen mi plato sin la alegría que mereceo que merecería si soy puroviejo tony guiteras el curita los tantosque atravesaron una vez la luzno pensaron que yo sería ramónsudaron porque sí porque la patria gritabaporque todas las cosas estaba puestas al descuidoeste es mi tiempo de alambres y beirutde esa bomba callandoera verdad lo que juanito dijola felicidad es una pistola calienteun esplendor impensado una rosatodos tenemos alguna estrella en la puerta”.

Imagen de Un Cubano Libre

Esta es otra cucharadita del jarabe que ya esta viejo y vencido lo único que han limpiado la cucharita para que parezca fresco, ya estos seniles no saben que van hacer y solo convencen a los tontos contemporáneos, 

Imagen de Shutruk Nahunte

La revista es partícipe de una realidad y no puede escapar de ella. ¿Cómo podría comulgar con aquellos que piensan diferente e integrar nuevas voces, si su espacio está cerrado y la brisa que recibe huele a la naftalina de la que se extrajo nuevamente la publicación? ¿Cómo presentar un pastel de guanábanas que sustituya al tradicional de guayabas, cuando ya las últimas estaban pasadas... y las guanábanas hace rato que desaparecieron de allí...? Se me ocurre que podrían hacer el dulce de anones..., pero a ellos no... ¿Por qué? - Probablemente por conveniencias, temor, facilismo y falta de voluntad. Por eso se repiten, para ni tan siquiera equivocarse. Nadie se arriesga...

Imagen de Zoyla Bárbara Sosas Pérez

Roberto Fernández Retamal siempre ha odiado que le digan su apellido paterno por considerarlo corriente y común. A él siempre le ha gustado e impuesto que le digan Retamal. Ese viejo es un farsante Tamal, clasista hasta la pared de enfrente, aporvechado, oportunista, lameculos y falta de dignidad. 

Imagen de José Prats Sariol

La halitosis también puede padecerla una "nueva voz"... Su optimismo, Ramírez Val, es conmovedor.

Imagen de Ana Julia Faya

Por lo que cuenta el autor, que no pongo en duda, esta edición de La Revista es como la primera plana del Granma, repite las mismas situaciones sin ofrecer informaciones sobre la realidad nacional. Como se dice, jugaron al seguro para evitar que la cierren. Así se anda por Cuba, caminando de puntillas para no levantar la furia de los guardianes del régimen. En cuanto al poema de Retamar citado por el anterior comentarista, está muy bien escrito, quizás el único memorable de Retamar. Pero siempre me molestó (ahora más) esa vocación por la muerte como heroica, insuflada por los Castro y sus slogans. Heroico es vivir, señor mío, y si es con dignidad en ese país, la que Retamar como funcionario del régimen no ha tenido, más.   

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Retamar, un verdadero comisario cultural, sera recordado por dos cosas, una buena y una mala. La mala: las palabras que le dedico Neruda en sus memorias. La buena, su poema: "El otro", que dice asi: Nosotros, los sobrevivientes,¿A quiénes debemos la sobrevida?¿Quién se murió por mí en la ergástula,Quién recibió la bala mía,La para mí, en su corazón?¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,Sus huesos quedando en los míos,Los ojos que le arrancaron, viendoPor la mirada de mi cara,Y la mano que no es su mano,Que no es ya tampoco la mía,Escribiendo palabras rotasDonde él no está, en la sobrevida?

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