Miércoles, 19 de Diciembre de 2018
Última actualización: 23:51 CET
danza

Un bailarín cubano es la nueva figura principal del Ballet de Houston

Carlos Quenedit. (HOUSTON CHRONICLE)

Carlos Quenedit, un bailarín cubano de 32 años de edad, se ha convertido en figura principal del Ballet de Houston (Texas), considerada una de las más prestigiosas compañías de danza clásica en Estados Unidos.

El cubano fue entrevistado por The Houston Chronicle a raíz de que se diera a conocer la noticia de su designación. 

Quenedit se formó en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba, donde fue bailarín solista durante algunos años. Tras emigrar, bailó para varias compañías, entre ellas el Miami City Ballet y el Ballet de Monterrey (México).

Sin embargo, su desempeño principal estuvo en el Ballet de San Francisco, donde estuvo durante siete años y sobresalió en obras como Giselle, Cascanueces y Romeo y Julieta.

A finales de 2016, el bailarín cubano sufrió una fuerte lesión en el tobillo, por lo que tuvo que retirarse durante un tiempo de los escenarios.

Tras decidir seguir adelante a pesar de todos los inconvenientes, Quenedit se retiró a Guadalajara (México), y allí, en 2017, junto a su esposa y a un socio comercial, fundó el Instituto del Centro de Danza y Artes para entrenar a nuevos bailarines de ballet y ofrecer clases de todo tipo y en todos los niveles.

En sus declaraciones a The Houston Chronicle, Quenedit ha confesado que cuando su tobillo se curó, se dio cuenta de que aún no había terminado como bailarín, así que decidió esforzarse para regresar a los escenarios.

"Toda mi vida he estado bailando", dijo. "Necesitaba bailar de nuevo, levantarme y seguir", y así será con su inminente incorporación al Ballet de Houston.

Ahora entrena para nuevos roles. Bailará en los montajes de la Manon de Sir Kenneth MacMillan, y en el ballet Sylvia, de Stanton Welch, que se estrena en febrero.

Quenedit ha dicho que se siente honrado de seguir los pasos de su ídolo, Carlos Acosta, la estrella cubana que deslumbró al público de Houston en la década de los 90, donde bailó justo antes de irse al Royal Ballet de Londres.