Viernes, 14 de Diciembre de 2018
Última actualización: 07:58 CET
Música

Pancho Amat: 'Si hay un instrumento que goza hoy de buena salud en Cuba es el tres'

Pancho Amat. (LAHUELLASONORA.COM)
Pancho Amat. (CONEXIÓN CUBANA)

Pancho Amat, apodado "el tresero mayor de Cuba", se encuentra de gira en España con su septeto durante este mes de agosto, informa Europa Press.

Amat, al frente de su grupo Cabildo del Son, "ofrece una visión actualizada del son cubano donde se mezcla la tradición musical de la Isla, el jazz o la clásica, con los sonidos más contemporáneos". 

El trensero pone de manifiesto que el idioma común ayuda a difundir el son en España. "Tener el castellano de nuestra parte nos permite poner de manifiesto el trabajo que nosotros hacemos en Cuba y darle contemporaneidad", asegura.

Y recuerda que fue precisamente Santiago Auserón —con quien colaboró entre 1995 y 1998 en el proyecto Juan Perro— quien le enseñó el "valor musical del castellano".

"La música que tú haces para ser cantada en castellano no es igual que la que tú haces para ser cantada en otro idioma. Por ejemplo, raíces africanas tienen en Nueva Orleans y tenemos nosotros en Cuba y mira qué diferencia", advierte el músico, y añade: "Nosotros también utilizamos mucho la décima, que es una contribución de los poetas canarios a la cultura cubana".

Leonel Francisco Amat (Güira de Melena, La Habana, 1950), conocido popularmente como Pancho Amat, ha tocado con Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Bebo Valdés, Joaquín Sabina o Santiago Auserón, entre muchos otros. Empezó a tocar el tres a principios de los años 70 y es uno de los treseros más destacados en la actualidad.

Con su proyecto Cabildo del Son, que nació en el año 2000, pretende ofrecer una "visión actualizada del son cubano, pero con las raíces desnudas". Para ello, se apoyan en instrumentos auténticos como el tres, toda la percusión cubana —tumbadora, instrumentos de percusión menor, clave—, guitarra y trompeta. 

"Usamos un formato que viene funcionando desde 1927 y que funda Ignacio Piñeiro con el Septeto Nacional, como institución", apunta.

Esta sonoridad "ranciamente cubana" en sus palabras, se basa en ritmos del Oriente de la Isla, y también de Occidente, de la trova tradicional, la música rural, algo de jazzeo y sonoridades de la música clásica. 

"Es una mezcla donde lo que se transparenta es la sonoridad más auténticamente cubana, pero si miras con el microscopio te das cuenta de que hay una raíz más profunda, de diferentes épocas, regiones y contextos", explica Amat.

El grupo reúne músicos veteranos y otros más jóvenes, recién graduados, que muestran el valor intergeneracional del actual son cubano. El nombre de cabildo hace referencia a un término religioso. En las celebraciones herederas de la tradición afrocubana el sacerdote que participa en la liturgia invita a familias y vecinos. Si suena la música se convierten en fiestas de carácter profano. "Por eso el cabildo es una forma de mantener la identidad y mantener la tradición, de ahí un cabildo en defensa del son", señala.

Cómo alcanza el calificativo de 'tresero mayor'

"Mi punto de partida fue atípico. En mi pueblo donde aprendo a tocar el tres, participaba en los conjuntos de rumba, que eran instrumentos de percusión nada más y allí desarrollé mi sentido rítmico a través de la polirritmia africana", rememora Amat, quien ha estudiado a fondo la tradición y los estilos del son, para alcanzar el título de "tresero mayor de Cuba". 

Amat también colaboraba con los grupos de la Décima Improvisada: poetas repentistas que hacen música al momento en formato décima donde el instrumento clave es el laúd. "Pero si el laudista no iba al que le tocaba hacer las veces del laud es el tres y yo trataba de acercarme al lenguaje del laúd que es un instrumento muy veloz, concebido para frases rápidas. Así que cuando empecé a tocar el tres tenía muy presente la rapidez del laúd y el ritmo de los tambores", concreta.

Pancho Amat suma su lenguaje propio a lo que ya habían hecho los anteriores treseros como Arsenio Rodríguez o Niño Rivera y al mismo tiempo sirve de "polea transmisora de la tradición" para los nuevos instrumentistas. "Si hay un instrumento que goza hoy de buena salud en Cuba es el tres", finaliza.