Martes, 13 de Noviembre de 2018
Última actualización: 02:33 CET
Artes plásticas

Los libros de artista inundan El Reino de este Mundo

Performance 'Aqua Vitae', de Yerandee González Durán y Hanoi Pérez Cordero. (J. C, BERMEJO)
'Enciclopedia del borracho'. (JORGE MATA)

El pasado junio se inauguró en la galería El Reino de este Mundode la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí la exposición El anaquel. Variaciones, de los artistas Hanoi Pérez Cordero y Yerandee González Durán. La muestra agrupa 14 libros de artista (los que pueden tener en ocasiones más de 20 volúmenes).

Algunos ejemplares exhibidos fueron concebidos individualmente, otros se hicieron a cuatro manos. Por caminos diferentes, ambos creadores llegaron a la zona común que les vincula al mundo de los libros como medios de expresión dentro de las artes visuales. Decididos a saber más sobre sus inquietudes nos acercamos al Estudio Prueba de Taller, espacio fundado por Yerandee González Durán en la céntrica calle F del Vedado habanero; más tarde, y en compañía de los creadores, visitamos la galería El Reino de este Mundo.

En el estudio nos muestran las distintas herramientas que utilizan para la realización y encuadernación de los libros, algunas de ellas con más de un siglo de historia, pequeñas joyitas de anticuario útiles aún. Para recibir a los invitados nada mejor que un cómodo sillón de barbería de principios de siglo xx. Las paredes del estudio, rebosantes de obras; sobre los anaqueles algunos libros en producción y otros realizados en tiempos pasados. 

"Mi acercamiento a los libros de artista fue inconsciente. En la década del 90 trabajaba en la Biblioteca Nacional, encuadernando y restaurando libros. Un día, uno de los especialistas me trajo un libro, no recuerdo su título. El ejemplar recogía trabajos de algunos artistas y escritores de la segunda vanguardia cubana. Elaborado de una manera muy creativa, más que un libro, aquello era una obra de arte. El hallazgo fue una explosión que encendió una chispa en mi interior y desde entonces no he podido apagarla y, como puedes ver, no para de crecer", comenta Yerandee.

De formación autodidacta, Yerandee González ha tenido que trabajar en múltiples oficios extra-artísticos para hacer frente a sus facturas. Crear libros de artista es su verdadera pasión, más de 40 ejemplares de su autoría lo corroboran. El creador asume los libros como diarios de a bordo, en ellos refleja su vida y la visión sobre el entorno sociocultural y político en el que vive. En una de sus propuestas utiliza como materia prima las cajas de "planchaos" (pequeños Tetra Brik muy populares de 200 ml de ron) consumidas como tripas de nueve tomos que conforman la Enciclopedia del borracho:

"Hay mucha historia en ellos, un desengaño amoroso podría abarcar cinco páginas, aunque en el festejo se pierda la cuenta. Mientras las adicciones a las drogas legales consumen nuestro tiempo, nos ayudan a evadir los problemas reales, siendo indicativos de la salud mental y espiritual de nuestra sociedad. Son libros para meditar", expresa.

En Cuba, la cifra de alcohólicos se incrementa cada día. Puede que los cubanos tengan dificultades para encontrar alimentos en las tiendas estatales, pero en las estanterías el alcohol y los cigarros nunca faltan. Para muchos el ron se ha convertido en un medio de fuga, mientras las familias de los consumidores sufren los puntos negros de la adicción. Bajo excusas como "¡aquí no hay más ná!", jóvenes y no tan jóvenes en todo el país se anestesian con ron u otras drogas.

En contraste con González Durán, Hanoi Pérez Cordero se formó en las academias de arte cubanas. En el Instituto Superior de Arte integró el proyecto ENEMA(2000-2003), caracterizado por su versatilidad discursiva y la utilización de los performances colectivos como medio de expresión. En sus libros suele acudir a técnicas del grabado. También es meritoria su labor como promotor cultural, dentro y fuera del país, para dar a conocer las creaciones de artistas cubanos vinculadas a los libros de artista:

"Descubrí el fascinante mundo de los libros de artista de la mano del estadounidense y amigo Steven Daiber, al término de mis estudios en el ISA. Con él organicé la exposición internacional El libro de artista, una lectura diferente, presentada en Luz y Oficios en 2016, siendo hasta la fecha la más abarcadora de su tipo en la Isla".

La mayoría de sus libros también son autorreferenciales.Además de las piezas en colaboración con Yerandee, Hanoi exhibe libros recientes, algunos de ellos realizados en Suiza, país del cual volvió hace poco tras una residencia otorgada por la Fundación Bartels. Según Noel Alejandro Nápoles en sus notas a la exposición, el"discurso [de Hanoi Pérez] habla del Rin más que del ron. Nos cuenta que una fría mañana, mientras intentaba pescar en dicho río, allá por la ciudad suiza de Basilea, se le acercaron dos señores y le advirtieron: No fish in the Rheim, frase que titula una de sus piezas más recientes, construida a base de serigrafías".

Aqua vitae

El concepto "agua vital"es el meollo y el punto en común entre estos dos creadores que por primera vez exponen juntos. En la inauguración, realizaron el performance titulado Aqua vitae; durante la puesta en escena ambos permanecieron sentados en una mesa de biblioteca, libros en mano como suelen hacer los usuarios. Sin mediar palabra alguna comenzaron a extraer con sus labios el contenido líquido de los volúmenes que sostenían. Concentrados en el simulado acto de la lectura se embriagaron frente a todos los allí presentes, absorbiendo entre trago y trago el conocimiento alquímico oculto en los libros.

El título de la pieza no fue elegido al azar, ambos creadores se sirven de la imaginería profana extendida en la Edad Media que señala al Aqua vitae como un compuesto líquido proveniente de la gran obra, que era la piedra filosofal o piedra de transmutación, reconocida entonces por muchos como el elixir de la eterna juventud. En tiempos en que las aguas comunes trasmitían innumerables enfermedades, las bebidas alcohólicas se convirtieron en fuente de vida, pero también trajeron degeneración, vicio y otros males imperecederos de las sociedades humanas. 

Los libros de artistas van ganando el lugar que merecen en las artes plásticas de la Isla. La exposición El anaquel. Variaciones es una muestra notable por su variedad y amplio espectro en las distintas maneras de concebir los libros-obras. Desde luego, Hanoi Pérez Cordero y Yerandee González Durán se enfrentan a los prejuicios de instituciones y artistas con denuedo. No son pocos los que asomados desde el balcón de la ignorancia menosprecian esta legítima forma de expresión, al reconocer equívocamente en ella un arte menor, tal como ocurriera con las artes gráficas en tiempos pasados. Hasta el día de hoy no nos consta colección alguna de libros de artista en el país, ni siquiera en la propia Biblioteca Nacional.

Quizás esta exposición ayude a precipitar cambios.

Mientras esos tiempos llegan iremos a por nuestro "planchao" para celebrar, negándonos al olvido. La exposición El anaquel. Variaciones permanecerá abierta hasta el 6 de agosto en los horarios habituales de la Biblioteca.

1 comentario

Imagen de el viejo capao

y con eso se hace revolución????

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