Jueves, 22 de Febrero de 2018
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Opinión

45 años con 'Criterios'

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El fallecimiento del investigador, teórico y políglota Desiderio Navarro, víctima de cáncer, el pasado 7 de diciembre en La Habana, ocurrió luego de la celebración, los días 5 y 6 de este mes, de los 45 años de la fundación de la revista teórico-cultural Criterios.

El coloquio, desarrollado en el Centro Dulce María Loynaz de la capital cubana tuvo una escasa divulgación en el ámbito intelectual. La iniciativa, no obstante, fue fruto del esfuerzo de algunos académicos e investigadores para homenajear a una publicación y a un centro cultural que, todos sabemos, se debieron a la creación y al esfuerzo titánico de un solo nombre: Desiderio Navarro.

Criterios surgió en 1972 como un boletín teórico adjunto de La Gaceta de Cuba, hasta su posterior salida como publicación independiente. En su trayectoria como plataforma divulgativa de las principales teorías culturales que por los años 80 apenas se conocían en Cuba, Criterios encontró no pocos obstáculos que solo la encomiable labor de Desiderio Navarro, como traductor de artículos, conferencias y ensayos en más de veinte idiomas, podía superar. Era asombrosa su capacidad autodidacta para dominar, además del inglés, el francés, el ruso y el portugués, lenguas como el rumano, el polaco, el húngaro, lituano, entre otras tantas que ahora se me escapan.

Si esto no fuera suficiente, Desiderio se encargó de establecer el sello editorial de un centro teórico que contó con la colaboración y el auspicio de prestigiosos intelectuales del mundo y de las principales universidades norteamericanas, europeas y latinoamericanas. Gracias a esto, las teorías sobre la intertextualidad en Alemania, Rusia, Francia, Polonia, los debates sobre el posmodernismo en las diversas aristas del arte y la cultura, la filosofía, el posestructuralismo, religión, literatura, mitología, cine y artes visuales en sentido general, fueron publicados en Cuba a través del sello editorial Criterios.

El último proyecto elaborado por Desiderio fue la compilación Denken Pensée Thought Mysl… E-zine de Pensamiento Cultural Europeo, en tres volúmenes, que viera la luz en 2014 y que tuvo una amplia acogida en el mundo académico cubano. Según me comunicara en una conversación telefónica hace un par de meses, estaba en los preparativos de un cuarto volumen.

Los suscritos al sitio web del centro que él dirigía, recibíamos por correo electrónico el boletín con las importantes investigaciones relacionadas con los estudios culturales. El proyecto de Biblioteca digital Mil y un textos, en cinco volúmenes, con sus artículos traducidos, fueron puestos a disposición del público interesado, de forma gratuita, en la céntrica librería Alma Mater, en Infanta y San Lázaro, para quien pudiera necesitarlo, con solo llevar un pendrive, y eso, sin cobrar un solo centavo.

Fue en una de esas conversaciones con él que supe de su enfermedad. Una dolencia, que le imposibilitaba mantenerse en pie por mucho tiempo, comenzó a molestarlo desde hace varios años y por eso decidió visitar a numerosos especialistas del Hospital Ortopédico Frank País, creyendo que se trataba de las incomodidades que producían los efectos de una ciatalgia y dolores en la región lumbar.

Navarro me confesó que el especialista que lo atendía nunca detectó a tiempo la verdadera causa de su malestar y que solo se supo, lamentablemente, cuando ya la enfermedad estaba en fase de metástasis. Lo peor del caso, como suele ocurrir en no pocas ocasiones en la praxis de la medicina cubana, es que fue el propio Desiderio quien sugirió al especialista la sospecha de su verdadera enfermedad. Había realizado personalmente sus búsquedas por internet y a través de intercambios con otros especialistas para hallar un diagnóstico certero. No estaba convencido de las evaluaciones que recibiera de los médicos del hospital, aun cuando, como suele ocurrir también, los médicos recibían compensaciones de su parte en cada consulta.

Las pruebas realizadas a posteriori, efectivamente, fueron positivas. De las gestiones para un tratamiento en el exterior, a través de contactos que tenía con algunas embajadas que apoyaron frecuentemente sus proyectos editoriales, y de amigos que deseaban su restablecimiento y mejoría, no pude saber si realmente se concretaron; la última vez que hablé con él por teléfono apenas podía moverse en la cama y hacía un esfuerzo titánico por sobrellevar la enfermedad; aquejado de intensos dolores, ya no direccionaba los boletines a las cuentas electrónicas de sus suscriptores.

Supe que pudo regresar a La Habana, y que andaba en silla de ruedas, acompañado de sus familiares, pero no tuve ocasión de verle personalmente una vez más. Al menos el destino pudo compensarle la amarga ironía: la celebración de un homenaje merecido, el homenaje que pudo recibir todavía en vida, y su Distinción por la Cultura Nacional. Quienes le conocimos su trabajo erudito y sus aportes a los estudios culturales en Cuba tendremos en adelante, mucho que agradecerle.

Solo resta saber si, en lo adelante, el Centro Cultural Criterios y su revista sobrevivirán sin la presencia física de quien fuera su artífice, su promotor más imperecedero.

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Comentarios [ 12 ]

Imagen de Raúl Colón

Desde que llegué a Canadá en el 2007 luego de la "guerrita de los emails" que él brillantemente coordinara y desde que matriculé en el 2009 en la Universidad de Ottawa para hacer una maestría en traductología, supe que el tema de mi tesis sería Desiderio Navarro, su vida y su obra. Su labor traductiva, pero sobre todo su trabajo por estimular el pensamiento crítico de las generaciones de cubanos nacidas bajo la bota del neoestalinismo castrista, fue inmensa y merece destaque y difusión, pero en una Cuba libre de las ojeras ideológicas de la dictadura, de esta o de cualquier otra que pretenda tomar su lugar.

Imagen de Amadeus

@ Don José__ Lo peor que le puede pasar a una nación es que pierda la memoria.

Imagen de Amadeus

@  13:13 __Precisamente y volviendo al tema , usted es el mejor ejemplo de lo que me refería sobre la "banalización de la historia del castrismo". Ahora cualquiera es "extremista" porque critica y censura a los colaboradores que han comulgado con la dictadura durante más de medio siglo. Siento una malsana curiosidad pensando en qué usted va a decir cuando se muera Miguel Barnet, Antón Arrufat o Abel Prieto. No me lo quiero perder.

Imagen de Anónimo

Lo de Fernando Ortiz de la teoría está duro, la verdad. Pero bueno, hay gente así de pajusa, tan pajusa como Desiderio que se creía por encima del nivel. Si no hubo más personas así y que resaltaran fue porque o se fueron o no eran como él, que jugaba con la cadenita no más, sin traducir al mono.

Imagen de Anónimo

Fernando Ortiz de la teoría! Coño, hay gente que no se mide...

Imagen de Anónimo

Desiderio siempre fue un tipo incómodo al régimen, aunque siempre fue a su modo, revolucionario. Era un hombre que defendía la justicia social. Los extremistas de izquierda y de derechas dirán pestes de él, pero yo que soy demócrata, respeto y además admiro, la obra que dejó. En Cuba no hay nadie, ni siquiera su pupilo Rinaldo Acosta, que pueda continuar esa obra quijotesca. Desiderio no fu a la Universidad, ni le hizo falta. Su ¨don¨ para aprender idiomas y dominar la terminología culturológica nadie más la tiene. Fue una especie de Fernando Ortiz de la teoría.

Imagen de Anónimo

En serio, Pepe? "Abrumadora mayoría"? Hiciste una encuesta?

Imagen de Amadeus

El castrismo en Cuba al final ha logrado la banalización de su propia historia. El cansancio de tantos años de comunismo ha conseguido que personeros y malabaristas del régimen sean visto hoy como honorables artistas e intelectuales, donde "su obra" es lo que cuenta y no su actitud y postura en la sociedad. Por ese camino cuando se muera Silvio Rodriguez, Kcho o Abel Prieto, vendrá alguien con un panegírico destacando "los valores de su obra". Fuck!

Imagen de Anónimo

Desiderio dejó discípulos que continuaran su labor? Formo estudiantes?

Imagen de Anónimo

El ilustre políglota de Desiderio nunca rozó al régimen ni con el pétalo de una rosa, razón por la cual a Criterios (que nunca fueron criterios libres) no lo cerraron y duró 45 años. Desiderio supo siempre dónde estaban sus límites intelectuales y como ciudadano de Cuba. Siento mucho lo de su enfermedad, asi le sucedió tambien a mi vecino y lo tuvieron que enterrar. EPD Desiderio, ¡por Dios!