Jueves, 19 de Julio de 2018
Última actualización: 17:05 CEST

Hijo de Compay Segundo: 'Él escribía de valores, pero ahora la música es distinta'

Repilado, hijo de Compay Segundo. (EFE)

Los músicos del grupo Compay Segundo, que acompañaron al compositor cubano a lo largo de su vida, han vuelto a España y lo hacen en homenaje a un artista que siempre tuvo "mucho cuidado" con que sus letras fueran respetuosas con "los valores", a diferencia de ahora, que reflejan "agresividad" y ansia mediática.

El contrabajista Salvador Repilado (1947) es el hijo de Máximo Francisco Repilado Muñoz, Compay Segundo (1907-2003), y líder del grupo, nacido "por y para" la música igual que su padre.

En una entrevista con EFE, Repilado afirma que no ha tenido todavía "el privilegio" de gozar de lo que el popular músico llamaba "las flores de la vida".

"Uno que escribe quiere tener el premio Pulitzer y se prepara y se prepara aunque no lo logre. A conseguirlo le llamaba Compay 'las flores'. Es una cuestión de fortalecimiento, de crecimiento personal. A mí todavía no me han llegado y es que eso no es nada fácil", explica Repilado.

Revela que, en cualquier caso, su esfuerzo se encauza en lograr las mismas "flores" que tuvo su padre, es decir, premios Grammy, un Goya o las muchas condecoraciones que le dieron.

"Compay se convirtió en una de las caras de la cultura cubana. Nosotros estamos trabajando en eso, a ver si podemos lograrlo", se ríe.

Su banda, "como muchos otros músicos", se enfrenta en la actualidad a un reto: "Los cambios en la música, las nuevas sonoridades y los textos tan diferentes".

Compay, afirma, "siempre fue muy cuidadoso en los textos de sus canciones, basados en valores esenciales de respeto a la mujer, a los demás, de amor por el prójimo. Ahora mucha gente hace temas agresivos, que incitan a cosas que no tienen nada que ver con la cultura, con un ansia mediática".

La gira que les trae por España, y que ya les ha llevado a Gerona, Barcelona y Valencia, mañana jueves a Madrid y que concluirá el 27 y 28 de mayo en el teatro Cuyás de Las Palmas, es a la vez un homenaje por el 110 cumpleaños de Compay, el 60 de la formación del grupo y el 20 del Buena Vista Social Club, además de una "estupenda ocasión" de "refrescar los temas del último disco que grabaron, Compay son con pasión (2014).

En España, dice, ha notado una corriente de complicidad y de energía que les ha encantado, porque han acogido de maravilla las canciones de siempre de Compay y las nuevas que han presentado: "Nos pedían canciones, como 'La negra Tomasa', 'Macusa' o 'Chan Chan' y nosotros deseosos de complacer", relata.

En el concierto de Madrid, en la sala Joy Eslava, esperan hacer algo "bien bonito" porque estarán acompañados de "don Santiago Auserón", que "compartió mucho" con Compay y será quien se encargue de remasterizar su antología (50 temas en dos CD), un trabajo que saldrá a finales de año.

Cuando "más presente" se hace la ausencia de Compay, desvela, es justo cuando actúan: "Nos sentimos extraños, pero que siguiéramos era lo que él quería y hacemos su música lo mejor que sabemos".

Salvador Repilado nunca se ha planteado otro camino que el que ha seguido, en la estela de Compay, y ha participado en casi toda su discografía, incluida la que hizo con el Buena Vista Social Club, una experiencia de la que guarda "momentos inolvidables".

"El hombre debe tener siempre varias vidas, conocer esto, aquello, pero el tiempo al lado de Compay ha sido tan intenso y apretado que casi no ha habido tiempo de pensar. Mi vida es la música y, como decía mi padre en una de sus últimas canciones, uno tiene que luchar por un objetivo, aunque no llegue", añade.

Sobre el atentado ocurrido en Manchester esta semana tras un concierto de Ariana Grande, Repilado ha subrayado su solidaridad con la familia de las víctimas, con el pueblo inglés en general, y ha recordado también el ocurrido en la sala Bataclan de París, donde Compay tocó en varias ocasiones.

"El público va a oír música, a distraerse, después de trabajar, de ir al colegio, de hacer sus tareas, y que ocurra eso es inexplicable", concluye.