Miércoles, 22 de Noviembre de 2017
20:48 CET.
Cine

Lo que filman los jóvenes

El estreno de La máquina (2016), de Adolfo Mena Cejas fue un plato fuerte en la presentación de cortometrajes que compiten en el apartado de Ficción en la XVI Muestra de Cine Joven de La Habana. Lázara, una mujer agobiada por la asfixiante vida cotidiana y sus penurias, recibe una llamada sorpresiva de un supuesto Secretario de Asuntos de Emigración de EEUU, quien le dice que ella y su familia han recibido el premio que otorga la visa para emigrar a ese país, mediante el sorteo de la lotería.

Aunque su marido no está de acuerdo con la idea del exilio, pues a pesar de la escasez económica es un profesional feliz en Cuba, ella, maestra asalariada, está dispuesta a dejarlo todo. Sin embargo, una segunda llamada le hace saber que en realidad se trata de una broma, la "máquina" que una amiga de Lázara ha decidido gastarle, derrumbando así todas sus esperanzas de emigrar.

Desde esta perspectiva argumental se trenza un conflicto marcado por una hilarante puesta en escena que logra atrapar al espectador desde el primer minuto del filme. Una excelente dirección de actores —Gilda Bello y Roque Moreno en desempeños protagónicos, en sintonía perfecta—, un impecable trabajo de edición y un guion electrizante, hacen de esta propuesta una fuerte candidata a optar por el Premio de la Popularidad y quizás al de Mejor Obra en el apartado de Ficción.

La costurera (2016) de Rosa María Rodríguez Pupo e Informe personal (2016) de Pedro Luis Rodríguez también compiten entre los cortos de ficción más interesantes vistos hasta el presente, y con mayores posibilidades de premios. El primero indaga en la violencia sexual y el maltrato infantil, articulando la historia con elementos de animación que enriquecen el filme. Asoma la estética gore, sin duda, un tratamiento experimental novedoso por parte de su realizadora. El trabajo de Rodríguez, en tanto, participa de la crítica sociológica y política al debatir en torno al fenómeno del burocratismo y sus secuelas en el seno de la sociedad cubana durante los primeros años de la década del 60. 

Alona (2016), de Rafael Ramírez, transita por los senderos de la ciencia-ficción con sutileza artística.

Es loable resaltar que durante el pasado año las obras documentales experimentaron un auge significativo y, particularmente, han centrado la atención de los jóvenes realizadores. La presentación por estos días del documental Batería (2016) de Damián Saínz, ha suscitado no pocos comentarios entre el público asistente. El filme de Saínz explora la práctica del cruising en una antigua fortaleza militar en las afueras de la ciudad, evadiendo el testimonio directo de los practicantes –las voces siempre aparecerán en off—, en tanto prefiere adentrar al espectador por los laberínticos pasadizos de la fortaleza, en planos secuencias, en ocasiones, de marcado sentido simbólico que acusan el diseño de una inteligente estrategia visual.

Una de las obras que a mi juicio puede resultar premiada en este apartado es El hijo del sueño (2016) de Alejandro Alonso. La experimentación estética del documental apuesta por el encadenamiento de imágenes que simulan el recuerdo y la añoranza ante la pérdida familiar. Seduce el tratamiento de la historia desde el prisma autobiográfico, y su abordaje en torno al tema de la emigración forzada por prejuicios sexuales y políticos, y sus secuelas en el seno de la familia cubana.

Casa de la noche (2016), de Marcel Beltrán prefiere la hilación del material visual degradado para indagar, también desde las potencialidades de la experimentación simbólica, en los entresijos de un lugar urbano que sobrevive al paso del tiempo, entre el esplendor y la decadencia. Beltrán ausculta la cartografía del ámbito capitalino apelando a un impactante contrapunteo entre la imagen y el sonido.

En el apartado Animación no puede descartarse la pieza Sinergia (2016) de Camila Carballo y Jesús D. Acosta, breve y dinámica en su didactismo estético, de evidente sentido moralizador: que en la unión está la fuerza y solo así puede alcanzarse el éxito colectivo y la utilidad en el contexto social es el tema de este corto de animación, que fabula y despierta simpatía en el espectador.

Para hoy se reserva la entrega de los premios colaterales en la tarde, y en la noche la gala de clausura, donde se darán a conocer las obras ganadoras en el concurso principal.

Teaser de 'La costurera', de Rosa María Rodríguez Pupo

'La abuela de Laurita le hace un cuento de hadas para que pueda dormir por las noches. Tras la muerte de su abuela, a la niña solo le queda el libro y su muñeca de tela. Bajo los cuidados de su padrastro, ella es abusada. La niña busca ayuda en la historia que le contaba su abuela y junto a su muñeca darán muerte a su agresor', relata la sinopsis de este cortometraje. 

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

La Máquina está genial. Me encantó. Un tema cotidiano en la vida de muchos cubanos en la isla abordado con humor, simpleza, pero a la misma vez una profundidad que en lo poco que dura el filme empatizas con los personajes. 

Imagen de Anónimo

Fotocopia de la mierda en que los Castro convirtieron a Cuba.