Sábado, 16 de Diciembre de 2017
07:08 CET.
Literatura

Legna Rodríguez: 'Cuba es un país totalitario en casi todo', incluida su 'belleza' y su 'angustia'

Legna Rodríguez vive desde hace dos años en Miami, pero de alguna manera aún reside en Cuba, donde escribió Mi novia favorita fue un bulldog francés. Quince relatos cortos, "enormes brochazos de un mundo real", el de la Isla, trazados con fuerza y simplicidad, reporta EFE.

La palabra Cuba no aparece ni una vez en el texto, pero en cada uno de sus cuentos Rodríguez transporta al lector hasta las contradicciones de la Isla a través de historias que hablan de política, cultura, burocracia, amor, sexo.

Rodríguez (Camagüey, 1984) vivió en Cuba hasta los 30 años y dice que aún vive allí "más de lo que podría hacerlo alguien que físicamente permanece en el país".

En Mi novia favorita fue un bulldog francés (Alfaguara) —un perro real en el que se gastó todos los ahorros debido al alto precio de esta raza— hay "una obligación de recordar, de graficar la memoria", por eso "los textos son enormes brochazos de un mundo real".

Y no cita a Cuba porque le interesa "una literatura que va más allá de un territorio. Esas historias remiten, sobre todo, a una atmósfera del cuerpo, de la familia, de un sistema, de una sociedad en decadencia, que puede ser cualquier sociedad".

"Cualquier semejanza con hechos reales pueden echarme la culpa a mí. Me tiene sin cuidado", con esa declaración de intenciones Legna Rodríguez se adentra en una panoplia de personajes, ninguno de los cuales se libra de un poso de tristeza.

"Cuba es un país totalitario en casi todo. La belleza del país frente a la angustia del país son dos espejos circulares del mismo tamaño", señala la escritora como explicación a esa tristeza.

Un difunto que rememora su biografía, una mujer maltratada y asesinada por su marido, una joven enfrentada a la burocracia en la estéril tarea de conseguir el pasaporte, un bulldog francés que cuenta la historia de su dueña o una niña que junto a su hermana enfrentan la ausencia de la madre.

Historias con un planteamiento sorprendente, un desarrollo tortuoso e incierto final, porque —indica— "la realidad supera al arte. Es por eso que las grandes obras de arte lo son, porque tuercen aquello que ya de por sí es incomprensible. Toman la realidad y le dan otro significado".

Relatos escritos con frases breves y certeras, que dejan traslucir algunos aspectos de la literatura que "interesan sustancialmente" a Rodríguez: "la simplicidad, la brevedad, la ruptura, y la fuerza. Es algo que persigo en cada uno de mis libros".

Y es que, asegura, "uno es lo que hace. Uno es lo que parece. Y uno, por consecuencia, es lo que persigue. Mi afinidad con lo simple me hace ser simple. A veces juego con las palabras, pero siempre soy inexorable con la simplicidad, y no es instintivo. No creo que la literatura sea instintiva. Uno siempre sabrá lo que quiere".

Narradora, dramaturga y poeta, a Rodríguez le gusta "casi siempre" alternar los géneros. "Eso me repone, me llena de alegría, me da la posibilidad del salto. Jump, jump, jump, jump, como una rana literaria".

Saltos entre géneros que le han valido el Premio Iberoamericano de cuento Julio Cortazar (2011), el Casa de la América de Teatro (2016) o el Premio Paz de Poesía (2016).

Rodríguez vive ahora en Miami. "Me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo", señala parafraseando la famosa novela de Juan Rulfo, aunque en realidad llegó a Estados Unidos por "una razón personal, incluso romántica" y asegura que no ha dejado de escribir desde que llegó, en enero de 2015.

Y aunque no sabe si se quedará, "por ahora estoy aquí", sí sabe que "no regresaría a Cuba en estos momentos. En estos momentos tan tristes no. Cuba es para mí algo triste, personal y archipiélagamente, aunque esta palabra no exista".

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Comentarios [ 21 ]

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Ya es oficial!!!! Legna es la cuarta pata de la mesa rancia que forman Pedro Juan, Wendy Guerra, Zoe Valdez...

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Claro q la mayoria de las editoriales son zurdas. Para triunfar como escritor no se necesita talento para narrar historias cultas sino aprender a escribir mas o menos, pero mas que todo se necesita el talento histrionico para encarnar a un estereo-tipo de izquierda. Ser gay, lesbiana o un abanderado de la homosexualidad y el multiculturalismo,  usar prendas como manillas o collares hechos de semilleros, argollas en la nariz o en la lengua, tatuajes, ser contestatario pero siempre defensor de las ideas socialistas marxistoides, nada de cristiano sino mas bien ateo, teosofico, muy divulgador del libertinaje y con el ego alterado, y por supuesto desacralizador, profanador, pornografico. No hay que ser inteligente para tener exito en tales editoriales sino tener una perfecta cara de tabla.  

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Así que si se es bueno, si se tiene talento no se es rechazado. Sí, brillante idea, pregúntenselo a James Joyce con su Ulysses.

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Eso de que no hay un elevado componente de izquierda en las editoriales globales importantes no se sustenta en modo alguno. Es un factor que existe no sólo en ellas, sino en el mundo académico y en los medios. Aun así, las letras cubanas en el exilio tienen una presencia entre sus títulos. Pero la realidad es que la impresión a pedido y la edición electrónica son el futuro de la sector editorial, más allá de si se trata de autoedición o bajo el sello de una de las "grandes". La autoedición, por cierto, tiene una larga tradición entre los escritores cubanos. Escritores cubanos de mucho prestigio se autoeditaron: Lezama, Ballagas, Mañach, Piñera, Vitier... Todos. Lo que importó, a la postre, fue la sustancia y no el medio. 

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Con tantos años de exilio, viviendo en la metrópoli del mundo, lo que no se entiende es que estos exiliados no hayan hecho sus propios periódicos, museos, revistas o editoriales que no sean Pay Per Print. Y eso de que las editoriales del mundo son zurdas ya no se lo traga nadie. La literatura derechista goza de muy buena salud en el mundo.  

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@1:53, yo trato de tú a todo comentarista anónimo. Únicamente a una loca presuntuosa como tú se le ocurre escribir bajo seudónimo o anonimato y reclamar luego que quien se dirige a ti "no sabe con quién habla".  Así que se hablará de ti en otras galaxias, jajaja... Oye, Crunch, te corroe la envidia y el no haber logrado nada en la vida. Fíjate si no has logrado nada y has perdido tu tiempo miserablemente y lo sigues perdiendo, que tienes que venir aquí a comentar una y otra vez contra una joven escritora, y tienes que venir una y otra vez a ponerte a discutir con anónimos como yo. Tanto alarde galáctico de Emperatriz Ming de "Flash Gordon" para terminar llorando porque no te quieren publicar en este diario, que es por donde empezaste. Y seguro que hacen bien en no publicar la porquería que escribes. Abur, Punch.

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Ah, olvidé: usted se contradice. ¿Así que Cabrera Infante no hubiera publicado en Seix Barral si hubiera dicho que se exiliaba? Entonces no es el talento lo que influye. Pero si lo había pensado, ése es el motivo por el cual Legna prefiere venderle el alma al diablo. Ella jamás tendrá la dignidad ni los ovarios de decir que es exiliada, para publicar con los zurdos y ganar premios siniestros. Ya sé, en otras palabras, quién está aquí, enloquecida, o embobecida, viendo qué escriben sobre ella. Me la juego al canelo. Poor thing. Munch.

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Querida, no envidio ni a Cervantes. Y esté segura de que, aunque viva tres vidas, no hará ni lo que yo he hecho en una sola. Por lo demás, ya se ve su educación, que me trata de tú sin saber quién soy. Lo solariego le sale por los poros. Por eso no entiende el porqué de apellidarme Munch. Se lo dejo de tarea. Yo soy el digno de ser envidiado por mi vasta obra que, aunque permanezca inédita en su gran mayoría, será recordada. Tiempo al tiempo y sin tatuarme. Estoy convencido. No he tenido suerte. That´s it. Pero mi obra está bien guardada y en manos de quienes se encarguen de ella cuando ya no esté. De mí se hablará hasta en otras galaxias. I am sorry. Solo le digo lo que yo, que tengo las herramientas para saber qué es bueno, y qué no, conozco. Y teniendo la opinión de gente prestigiosa, cubana o no, que sabe la montaña que representa lo que he escrito. Ya me llegará su hora. Hasta entonces, pues. Quizás usted, que lo dice, acto fallido lo nombraba Freud, sea la que convulsione de la envidia que parece le corroe el alma. Yo creo en mí mismo, tengo confianza en mí, sé quién soy, estoy seguro de mí mismo. No sufro ese sentimiento mediocre de la envidia. Tampoco tengo motivos. Lo he logrado todo en mi vida, publique o no, sin regresar a Cuba, sin doblegarme, sin humillarme. Y ya está bueno de decicarle tiempo, es usted la que me presta mucha atención. Ya lo veo. Gracias. Ahora me sumerjo en mi obra. Munch.

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@00:26, bueno, veo que me trata de idiota y me advierte que no sé con quién hablo. Supongo que no sea con Edward Munch, sino con un idiota que ha cogido su apellido como seudónimo. ¿Bailar en casa del trompo? ¿Y quién es el trompo? ¿Tú? No me hagas reír. Ni sabes de lo que hablas. Cabrera Infante no hubiera publicado en Seix Barral de haber dicho que se exiliaba, por lo tanto no cabe en la lista que te mandé antes. ¿Y quién dijo que Carlos Victoria era un gran escritor? Aprende a leer. Dije que se impuso y que tuvo talento, aunque tú se lo quieras negar. Si el tiempo que gastaras en insultar y en quejarte lo usaras en hacer una buena obra, no estarías lloriqueando tan mediocremente ni envidiando el triunfo de una escritora joven. Mediocres como tú leen el triunfo de un compatriota y no hacen más que envidiar y dar quejas de lo poco atendidos que son. ¡Trabaja, inútil!

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23:23 ¿Usted es idiota o se hace? ¿No sabe que para los cubanos exiliados, salvo excepciones, publicar se ha hecho muy difícil? ¿No sabe que la prensa, las editoriales, son zurdas y cierran puertas, aunque se tenga el talento? ¿No sabe lo que ha dicho Vargas Llosa? Lo cito: "...el reconocimiento... el prestigio...de un escritor... tienen un encaminamiento sui géneris, arbitrario a más no poder, pues a veces rehúyen tenazmente a quienes más lo merecerían y asedian y abruman a quienes menos". De los que nombra, excepto Arenas, los demás no lograron colocar su obra en prestigiosas editoriales. Por lo demás, vamos a estar aquí, le faltó Cabrera Infante, que también lo logró. Labrador Ruiz, grande también, no. Carlos Victoria no es un gran escritor. Es un escritor a secas. Lydia era grande y fue bastante olvidada, aunque ella era más una investigadora.  Y Lorenzo en sus últimos años se las pasaba en unas frases a los que no le veo nada del otro mundo, por mucho que sus defensores no vean al rey desnudo detrás de esos trapos del idioma. Hay mucho gigante que ha muerto inédito, por solo citarle tres: Garcilaso de la Vega, San Juan de la Cruz, Constantino Kavafis. Le ruego que no venga a bailar en casa del trompo. No sabe usted con quién habla ni la obra creada por los que escriben aquí con entera libertad. Deje atrás su complejo de secretaria de comité de base de la ujc o del pcc. Y no soy de Miami. Munch