Domingo, 17 de Diciembre de 2017
15:08 CET.
Literatura

La eterna candidata

Lina de Feria es una paciente candidata al Premio Nacional de Literatura. La duración de esta candidatura, si se contrasta con la influencia de la escritora en la lírica cubana contemporánea, probablemente alcance nota de récord. Postergaciones tan ensañadas solo podrían explicarse desde presupuestos extraliterarios.

No necesitamos comparar a la autora de Casa que no existía con la reciente ganadora: Margarita Mateo remozó en su momento el ensayo cubano con empuje semejante a la renovación de la poesía que su competidora consiguió en la década del 60. Margarita Mateo no fue el escollo. Lina de Feria ya perdió el premio ante el ágrafo Rogelio Martínez Furé; ya le prorrogaron el turno ante Eduardo Heras León, un buen maestro de literatura.

Lina de Feria es una paciente candidata que a veces habla de su paciencia. Habla con alguna resignación, sin sobresalto: "Si los jóvenes que se consideran mis discípulos tuvieran voto, ya tendría ese premio. En verdad, por ellos, siento que lo tengo". Eso dijo tras una lectura en el Museo de la Música de Sagua la Grande. Con la periodista villaclareña Alicia Elizundia fue más lejos en 2007: "Pienso que en ocasiones se lo han entregado a personas que no lo merecían tanto, como también creo que hay cierta carga política en el Premio Nacional de Literatura".

Eso es. Lina de Feria no debería gozar de un reconocimiento indudablemente consagratorio. Se le permite publicar. La burocracia perdonavidas le consiente el Premio de la Crítica. Se toleran sus lecturas. Pero la autora de El ojo milenario ha sido muy traviesa: parametrada durante el denominado "pavonato", acabó en prisión por una temporada de varios años tras los incidentes de la embajada mexicana. La seriedad de quienes premian no tolera tales juegos.

Lina de Feria, encima, dio un salto mortal hace pocos años, en 2005, cuando cruzó en México la frontera estadounidense y se acogió a la hospitalidad de la Ley de Ajuste Cubano. A la poeta le sobrevino la consabida catarsis en Miami: soltó "versos" en emisoras de radio, canales de televisión, impresos de perfil cultural que el Ministerio de Cultura cubano considera libelos. Lina, otra encarnación cubana del malditismo poético, se retractó unos meses después y consiguió un salvoconducto de Abel Prieto para volver a La Habana. Aquí sigue, arropada, pero sin derecho al premio de la lealtad, de la constancia, de la coherencia.

La autora de Absolución del amor devino, como Casal en su momento, una escritora a quien compadecen, una pobrecita, una atolondrada que ha urdido excelentes poemas. Cuba ha tenido la fortuna de sus malditos, para regularlos y silenciarlos, para dictarles pautas y fracasar en la empresa. El currículo de Lina de Feria no desmerece a ninguna hagiografía poética ni necesita la sanción oficial: empujó el coloquialismo a la fosa; intentó suicidarse; fue a la cárcel; no publicó en 20 años, que fueron nada para su tenacidad, pues volvió a escribir. Confesó a Alicia Elizundia: "Si hubiera tenido una pistola hace rato que no existiría".

El currículo de Lina de Feria desmerece al Premio Nacional de Literatura. Dudosa compañía tendrá la autora de A mansalva de los años cuando, por causa de su reciente discreción, le premien la paciencia. Ya llegará su turno. Cuando asuman que la omisión suya inclina a dudar de la antología poética estatal, de eso que llaman, sin sarcasmo, el canon nacional.

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Comentarios [ 22 ]

Imagen de Amadeus

@ 21:48Aguante ahí. Aquí nos trata de comportamientos y modelos éticos de lo que se trata es el del personaje en cuestión que pretende que le den un premio auspiciado por la dictadura que tiene sometida a la nación desde hace medio siglo. De eso es de lo que se trata.

Imagen de Anónimo

Recomiendo la lectura de uno de los últimos poemarios de Lina de Feria, publicado en la editorial Betania de Madrid:LOS CRISTALES QUE TE HINCAN (Betania, 2015) con Prólogo de Yoandy Cabrera.Este libro se puede leer y descargar GRATIS en el blog EBETANIA: http://ebetania.wordpress.com   junto a otros 20 ebooks de temática cubana.  

Imagen de Anónimo

Lo que no acaban de entender los extremistas de uno y otro lado, es que una cosa es la obra del autor y otra es la vida del autor. ¿Desde cuándo los escritores y artistas tienen que ser modelos de ética? Picasso era un cabrón maltratador de mujeres... Y Francois Villon era un ladrón asesino... Claro, tratándose de un premio "oficial" cubano hay otros factores extraliterarios que influyen. A mí, personalmente, la obra de Lina de Feria me parece muy floja y desigual, pero esa es sólo mi opinión, que además, no soy jurado de nada.

Imagen de Amadeus

Lo que más llama la atención no es Lina de Feria cuya historia ya conocemos, sino al Maykel este, dándole tanta coba a la susodicha, lo que parece una manipulación para sensibilizar al "comite" para que le den el premio a la amiga.

Imagen de Anónimo

En una democracia todo el mundo tiene libertad de expresión y cualquiera tiene que atenerse a las consecuencias de lo que diga o haga, incluído un escritor. En una dictadura ya se sabe lo que hay, pero hay gente que se le ve que las disfruta y no puede vivir sin ellas, aunque escriban, y desde luego, eso tiene también consecuencias.

Imagen de Anónimo

Anónimo 4:31, sabe lo que pasa, que un escritor es un personaje público también, además de escritor. Entonces si no ha actuado éticamente (ese escritor) y en función del bien público -porque su obra incluye también su actuación como ser humano-, pasa lo que pasa aquí muchas veces, que sale a colación su actuación en todos los sentidos y en todo momento. Todos los buenos escritores cubanos que se exiliaron dentro o fuera de Cuba y de la dictadura comunista, son vistos como ejemplos y referentes de nuestros mejores valores y tradiciones. Nadie va a buscar como referente a un escritor vendido o colaborador de una dictadura, que efectivamente ha escrito; pero no nos sirve de nada su ejemplo y a veces, para qué decirlo o recordarlo, ni lo que ha escrito o dicho tampoco, vamos que hasta constituye un castigo ya no leerlo sólo, sino ver sus fotos. Ya ve, a Lydia Cabrera no le concedió la Revolución ningún premio y murió casi en la pobreza en el exilio, pero decente, y es un referente parra todos, como lo fue Martí y lo fueron otros. No lo serán en cambio, por mucho premio que reciban, los que ya usted sabe...

Imagen de Anónimo

Rebajandose, haciendo juego, traicionando .... que tiene todo eso que ver con la bendicion de ser una buena escritora?Hasta cuando vamos a estar colgandole cartelitos a la gente por cosas que no tienen que ver con sus dones?Algunos de los aqui criticos siempre fue puro y casto?Por favor señores, si no saben escribir, pues calladitos se ven mas bonitos. 

Imagen de Anónimo

El trastorno que tiene debe ser a nivel neurótico, no psicótico, pues si fuera este último estuviera ahora más deteriorada física y mentalmente, no tuviera la coherencia que tiene para hacer esas declaraciones y escribir su poesía actual. Si es neurótico ella es consciente de sus actos. Por tanto, es una rata. Y, como tal, merecedora de cualquier premio que da la tiranía. Tal para cual. Además, qué poco humilde es. Y qué narcisista. Los verdaderos creadores no escriben para que les sean entregados premios. Esa es mi opinión.

Imagen de Anónimo

Ano. 15:39, entonces que esta señora deje de opinar de política, si tan transtornada está. Que se ocupe de su poesía y no de dar entrevistas a la prensa castrista. Pero si se empeña en opinar de política entonces insisto en lo que dije antes: oportunista y descarada. 

Imagen de Anónimo

Muchos lectores no saben que aun antes de recibir el primer Premio David de poesía, en 1967, Lina ya padecía trastornos psíquicos, que la han llevado en varias ocasiones a ingresos o fuertes tratamientos psiquiátricos. Acusarla de "descaro" o de "oportunismo" sin considerar esta enfermedad resulta cuando menos banal e injusto. JPS