Lunes, 22 de Mayo de 2017
19:12 CEST.
Opinión

Trump, Obama y las cenizas de Chico O'Farrill

Que Arturo O'Farrill quiera hacer todo el activismo anti Trump que quiera me trae bastante sin cuidado. Pero que lo hiciera en un concierto aquí en Fayetteville para el que yo había pagado la entrada, ya me hizo menos gracia. Pero igual disfruté de su música, sabiendo que algunos son así  de prosaicos. Como mismo ya no voy a misa, tampoco asisto a actos políticos. Por eso, cuando voy a un concierto, me resulta cuando menos extraño que me suelten un sermón en lugar de una sonata.

Ahora Arturo O'Farrill se llevó las cenizas de su padre a La Habana para que descansen allá. No hace falta tener muy buena memoria para recordar que su padre, el gran Chico O'Farrill (La Habana, 1921-Nueva York, 2001), formó parte muy ilustre de la camada de músicos a la que el régimen de Fidel Castro no se cansó de denostar y considerar escoria humana. Y excepto porque hay una piedra en Santiago de Cuba que guarda unas cenizas, tanto el cuartico como los discursos están bastante igualitos.

Entrevistado por el periodista oficialista José Dos Santos bajo el título "Un músico del futuro" (leí la entrevista por correo electrónico, la he googleado pero ni idea de por qué no está disponible en la red), dice O'Farrill que "la misión, la visión" de su padre era "musicalmente progresista", que siempre estaba hablando de visitar Cuba y que, con lo de Trump, "si mi papá hubiera estado vivo el día de las elecciones, se hubiera muerto" porque "ahora en EEUU se vive un momento feo. Hay terror (…) Todo pasa por una razón. Regresó mi papi a su país en tiempo perfecto".

Hay mucho terror en EEUU según Arturo O'Farrill. Debe ser por eso que nadie chistó cuando en aquel teatro de Fayetteville este músico dijo lo que dijo. Pero en La Habana no, que esa es tierra de paz, concordia y tolerancia. No sé tampoco si entiendo bien lo de considerar "progresista" la música de Chico, esa es una palabra a la que de vez en cuando le toca su annus horribilis, como ahora. Pero lo que sí parece más claro es que Arturo O'Farrill quiere cargarle a Donald Trump, además del terror imperante, la responsabilidad de haber salido a la carrera con las cenizas del padre desde la inquietante y tumultuosa New York para la siempre pacífica Habana.

Chico O'Farrill es una figura pública que pertenece no solo al panteón del exilio cubano, sino a la historia musical de tres naciones: Cuba, México y EEUU. Sin embargo, uno asume que Arturo O'Farrill puede hacer lo que desee con los restos de su padre, excepto politiquería bastante barata. Porque ya el caso huele bastante a queso. O'Farrill se tomó muy a pecho no solo la reivindicación de sus orígenes caribeños, sino al parecer la normalización de Obama que, cuidado, puede ir camino a durar menos que la intervención del presidente en la mesa de dominó de Pánfilo y no por culpa —esta vez no— de Trump, sino de esa contraparte biranesca que tantas muestras de compromiso democrático y respeto por sus ciudadanos ha mostrado siempre.

Los viajes de Arturo O'Farrill a La Habana no han sido pocos. Qué bien que trabaja con músicos de la Isla y que sus grabaciones son premiadas con el Grammy. No puedo menos que desearle suerte con eso. Es su ruta, su problema, allá él con sus lealtades, lo que no sé es por qué, de algún modo, quiere hacernos creer que eran también las de Chico.

Ya sabemos que un régimen como el cubano, cuando desea aprovecharse del legado de algún muerto enorme, le blanquea la biografía. Lo mutila, lo licua, lo acalla y acaballa, y si no es suficiente, lo viste de santo mártir, casi que de miliciano.

Cuando ese blanqueo es asumido también por los familiares de las víctimas, es difícil quedarse callado. Porque ahora va a resultar que Chico O'Farrill se estableció en EEUU y nunca regresó a Cuba por, digamos, asuntos personales, quizás los mismos que llevaron al indio Hatuey a aspirar humo ajeno y morir por asfixia.

Comentarios [ 19 ]

Imagen de Anónimo

Excelente Articulo. Resumo la decisión de arturito....el perfecto Idiota.

Imagen de Anónimo

La excusa de que las cenizas del gran músico van para Cuba porque hay "terror" en Estados Unidos es, francamente, una tontería. Pero me da la impresión de que el autor del articulo  -a quien no conozco-  usa este episodio intrascendente desde la remota Arkansas para lanzar una velada defensa de Donald Trump. Si el articulista apoya al anaranjado Presidente Electo y se siente ofendido por lo del "terror", pues que lo diga abiertamente.

Imagen de El Mongo

Una pregunta: es este Arturo O'Farrill al que le dicen El Medico de La Salsa? Bueno me da lo mismo tiene tufo castrocomunista

Imagen de Anónimo

Cierto es que su hijo puede hacer con sus restos lo que estime pero claramente lo que queda es su pensamiento y actuar en vida. Grande O'Farril!!! El padre no el hijo; obviamente.

Imagen de Anónimo

Un artículo muy oportuno. Para manipular están los políticos, pero lo menos que pueden hacer los hijos de las grandes figuras de nuestra cultura popular es respetar la memoria de sus padres. 

Imagen de Anónimo

En Cuba no hay delincuencia? Entonces esos programitas de Día y Noche, chivas y policias super héroes son ciencia ficción? Bueno, si usted anónimo MAYÚSCULO lo dice, debe ser porque vive encerrado en su casita. Anda a descargar tu frustración a otra parte, so chiva.

Imagen de Anónimo

A quien coño le importa dónde están las cenizas de este personaje. Que se las lleve y las tire en punto cero en homenaje al Kagalitroso que además odiaba a todos los artistas que se fueron de Cuba, Je, je, je,

Imagen de Anónimo

EN CUBA TÚ SABES Q NO HAY LA DELINCUENCIA Q HAY FUERA DE ELLA..POR FAVOR.TÚ LO SABES MULITA.

Imagen de Anónimo

Dicen que el Cacandante dijo en su testamento que al año de sembrado en la roca, sacaran la cajita y la llevaran pa Miami y que la echaran en la bahía Biscayne para darse un bañito en la Yuma. 

Imagen de Anónimo

PARA 16:18    Oye tu , dale vete a la isla carcel , barracón privado de los bastardos castros , el regetonero CANDYMAN puede darte fe de lo tranquilo que se vive allá con dinero y sin meterte en política .