Martes, 23 de Mayo de 2017
04:05 CEST.
Obituario

Un poeta feroz

Uno de los más valiosos y radicales poetas contemporáneos ha concluido su obra. Ha colgado la pluma colgando su cuerpo por el balcón de su casi vacío apartamento en Alamar, ese barrio construido para "el hombre nuevo" al este de La Habana. Ese lugar donde lo que más crece es la desesperanza, solo atenuada por la lucha por la supervivencia.

En Juanca, la primera se transformó en ira y la segunda en un combate sin tregua, a muerte. No por la supervivencia, sino frente a todo lo que atenta contra la dignidad humana, a la mezquindad que asfixia la libertad, a la estupidez que aplasta a la inteligencia. 

En 2006 realizó una de sus obras más experimentales y audaces: Vegas Town. Siendo consejero cultural y de cooperación de la embajada de España en Cuba, tuve el privilegio de colaborar con él en este proyecto de poesía antropológica.

Juanca decidió desplazarse desde la marginalidad urbana a una de tantas localidades del sur de provincia Habana, donde malviven los olvidados del campo. Pasó varias temporadas conviviendo con ellos, hasta convertirse en la voz de esos sin voz. Me contaba cómo hizo allí amigos, sobre todo entre los más jóvenes, con quienes siempre disfrutó practicando algún deporte; cómo se convirtió en uno más de la comunidad. Y escuchándoles desde su hipersensibilidad, la indignación y el dolor se destilaron en poesía.

El resultado fue la publicación de un CD extraordinario, donde su voz aparece enredada en los sonidos y ruidos de Vegas, y que merece estar, completo, en toda antología de poesía cubana contemporánea.

En junio de 2015 vi a Juanca por última vez, en su piso de Alamar. Fueron unas horas impresionantes. Desplegó para mí su poesía, en forma de conversación, de actitud ante el mundo.

Citó a San Juan de la Cruz y a Santa Teresa de Jesús, por sus versos insuperables. En estos últimos años se había alejado de muchos amigos, sobre todo de los que se encontraban próximos a él. Su orgullo, intacto; su seguridad, total; su independencia, a cualquier precio; su libertad, incorruptible. 

Desde la fachada de un bloque idéntico a decenas de otros, Juanca expuso su última obra. Su obra permanece, y seguirá siendo necesaria. Pero quienes lo admiramos lo hacemos también por su valentía y por una rara generosidad: dio su voz a los más desvalidos y no aceptó casi nada de nadie.


 Alberto Virella es embajador de España en Senegal.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Gracias, Don Alberto, por este obituario sentido. Siempre estuviste cerca de él y de nosotros, de tú a tú, con tu gran corazón sensible e inteligente, abierto a todos. Quien escribe este anónimo se siente en lo personal agradecido por tus muchas maneras de ayudarme cada vez que llegó el momento. Pero si hago pública esta nota es porque ayudaste y ayudas a tantas personas y artistas, y tu trabajo siempre profesional no dio, y no da, sino frutos positivos. Tu huella está también en la obra de Juan Carlos, entre otros muchos artistas. Siempre gracias, inolvidable Virella.

Imagen de Anónimo

Hermosa reseña, hermoso obituario... Solo me quedo pensando en que a veces el suicidio o la muerte se transforman en la única forma de supervivencia...

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Lastimosamente la poesía muchas veces marca a su portador con el juego de Tantanos y eros de manera más fuerte. Y en un pais enfermo y alienado en un fanatismo político que corta toda esperanza toda libertad debe ser aún un peso mayor. La gente también se mata por falta de esperanza y porque la dignidad le dice que es la única elección que le queda como ser libre. 

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Estar en Cuba, estimado Amadeus, es una forma de estar enfermo, pues todo el país lo está. Hermosas palabras del diplomático español, que se agradecen porque se aprecia en ellas que es un amigo de los cubanos: muchas gracias.

Imagen de Amadeus

LA cosas hay que llamarlas por su nombre. El poeta sufría una profunda depresión que nadie advirtió o nadie le dio importancia y la consecuencia fue el suicidio. Nadie se mata sin un motivo y cuando lo hay es producto de la alienación y esa alienación debe ser tratada. Too late. QEPD.