Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Festival del Caribe

Toda la intensidad del Caribe en Santiago de Cuba

Parece que todo el rigor y la incandescencia del Caribe se exacerban por estos días en Santiago de Cuba, matizados por el sudor, la efusión y la vehemencia de las culturas de nuestras regiones, que alcanzan más allá del sustrato geográfico. Y es que la última edición del Festival de Caribe o Fiesta del Fuego nos convence nuevamente de que son mayores nuestras similitudes que nuestras diferencias.

Dedicado en esta oportunidad a la cultura popular de Ecuador, entre los méritos de esta edición está la confluencia de una mayor cantidad de manifestaciones populares. Hablamos de la interacción de agrupaciones danzarías y religiosas; de presentaciones teatrales, de artes visuales y musicales que sin dudas dejarán huella en la memoria de estos encuentros.

Sin embargo, habría que reprocharle al comité organizador el acostumbrado atropellamiento de su plan de actividades en que el caos y el desorden parecen adueñarse del desarrollo de muchas acciones que no son necesariamente centrales. Unido a ello, la deficiente promoción en los medios provocó la inasistencia de público. La existencia de un noticiero del Festival no satisface las necesidades promocionales de un evento que se autodenomina como la cita internacional más importante de la región.

En esta ocasión, el Encuentro Internacional "El Caribe que nos une" se trasladó del Teatro Heredia al Salón de la Ciudad, en la sede del Gobierno Municipal, frente al Parque Céspedes. A pesar de las condiciones y de la ubicación, el local pareció a veces demasiado grande por la escasa presencia de público.

Allí se presentó un interesante y amplio programa donde participaron ponentes de Ecuador, México, Venezuela, Cuba, Puerto Rico, España e Islas Vírgenes, quienes debatieron sobre la historia y cultura del Caribe. La última jornada fue dedicada a dos grandes intelectuales cubanos de la región: José Soler Puig y Joel James Figuerola.

Entre las actividades de artes plásticas resalta la muestra 32 metros cúbicos de arte, del escultor Esterio Segura, en la galería René Valdés de la Fundación Caguayo, y la exposición Arte en confecciones, de Injalak arts, que trajo por vez primera la cultura aborigen australiana a esta ciudad.

Mención aparte merece el Salón Internacional del Caribe, donde la exigua presencia de artistas, junto a una errática organización, pasó sin penas ni glorias. Igual destino sufrió Cruces, proyecto fotográfico colectivo de Ecuador, cuya baja calidad provocó su traspaso a una sala menor del Centro de Arte.

Interesantes resultaron otras sesiones teóricas, como la de medicina natural y tradicional en la Biblioteca Provincial "Elvira Cape", el taller sobre el Caribe con temáticas de identidad, arte y literatura, cultura y sociedad en nuestras regiones, y el Encuentro de poetas del Caribe y el mundo "Jesús Coss Cause".

A todo ello habría que sumarle el atractivo Taller de Religiones Populares; las galas artísticas, donde se presentan grupos folklóricos cubanos y extranjeros, los conciertos musicales y presentaciones de libros, muchos de ellos novedades editoriales.

Un éxito ha sido el estreno en la ciudad de sitios como el Café Dranguet, ubicado en un majestuoso inmueble colonial en la esquina de las calles Corona y Heredia; la nueva sede del Teatro Macubá, en la calle Santo Tomás; el Museo de Artes Decorativas en el antiguo Club San Carlos, en las inmediaciones del Parque Céspedes; un renovado Centro Cultural Africano "Fernando Ortiz" (Casa de África), Centro Cultural Loyola y la Casa de la Cerámica, estos últimos en el reparto Vista Alegre; toda una iniciativa para empapar de nuevos aires al festival.

A pesar del variado plan de actividades, no se percibe como en otros tiempos la fisonomía de una ciudad en festival, a no ser al caer la noche o en los alrededores de la Casa gestora, la del Caribe. Solo en el desfile de los participantes el día 5 y en la tradicional quema del diablo, cerrando el festival, la masividad fue visible. Hace falta todavía mucho más ruido, porque no son pocas las nueces.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.