Jueves, 14 de Diciembre de 2017
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Literatura

El truco de Rabassa

Según Gabriel García Márquez, el hombre que tradujo al inglés su novela Cien años de soledad, Gregory Rabassa, tenía un método mágico para hacer su trabajo: "Se aprende el libro de memoria en castellano y luego lo vuelve a escribir completo en inglés: su fidelidad es más compleja que la literalidad simple. Nunca hace una explicación en pie de página, que es el recurso menos válido y por desgracia el más socorrido de los malos traductores".

Pues bien, ese traductor que a juicio del escritor colombiano traducía mediante una engañifa garciamarquiana, se ha muerto a los 94 años en su país, Estados Unidos, con el aval de haber llevado al inglés, además de Cien años de soledad, algunos de los libros más importantes y significativos del llamado Boom latinoamericano.

Rabassa, que también era maestro y traductor del portugués, estudio lenguas romances en la Universidad de Columbia. Su nombre comenzó a sonar en el mundo literario en 1967 cuando puso en su idioma la famosa novela Rayuela de Julio Cortázar.

El estadounidense llevó también a su idioma dos novelas de Mario Vargas Llosa: La casa verde y Conversación en la catedral. Puso en inglés piezas de José Lezama Lima (su novela Paradiso)y José Donoso, así como importantes obras de los escritores en portugués Jorge Amado, Joaquim Machado de Asís, Clarice Lispector y António Lobo Antunes. Ha traducido, además dos novelas del autor español Juan Benet: Volverás a Región y Una meditación.

Rabasa llevó al inglés El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada y La hojarasca. Para García Márquez una buena traducción es siempre la recreación de otro lenguaje. "Mis libros", agregó, "se han traducido en más de 21 lenguas y Rabassa ha sido el único traductor que no ha pedido que nada fuera aclarado. Creo que mi trabajo ha sido completamente recreado en inglés".

En su nota sobre su traductor, publicada en los años 80, el colombiano asegura que está convencido de que traducir es la manera más profunda de leer y se declara admirador del trabajo del norteamericano. En realidad, lo define casi como un creador de luces propias.

"Para mí", dice García Márquez, "no hay curiosidad más aburrida que la de leer las traducciones de mis libros en los tres idiomas que me sería posible hacerlo. No me reconozco a mí mismo, sino en castellano. Pero he leído algunos de los libros traducidos al inglés por Gregory Rabassa y debo reconocer que encontré algunos pasajes que me gustaban más que en castellano".

El Gabo solía decir que Rabassa, hijo de un comerciante cubano instalado en EEUU y de una británica, era "el mejor escritor latinoamericano de lengua inglesa".


Este artículo apareció en El Mundo. Se reproduce con autorización del autor.

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de padre Ignacio

Convertido en no persona en la isla corral del mayoralato de Biran, por haber tenido un padre cubano, radicado en los Estados Unidos.

Imagen de Anónimo

Que en paz descanse. Noble obra la de ser traductor o interprete.