Viernes, 15 de Diciembre de 2017
01:49 CET.
Teatro

La 'Perla marina' de Abilio Estévez y una lección actoral en el Trianón

Una representación de Perla marina, del escritor Abilio Estévez, es el trabajo de graduación de un grupo de estudiantes de teatro del ISA, y se presenta por estos días en el Teatro Trianón, del Vedado. La puesta en escena y la dirección son de Carlos Díaz, Fernando Hechevarría y Osvaldo Doimeadiós.

La obra es reflejo de las consecuencias de haber nacido en una Isla, bajo confinamiento de ideas e ideales.

Símbolos, alusiones literarias y las figuras de Lezama Lima, Eliseo Diego, José María Heredia encarnan en los actores. Está Virgilio Piñera ("…la maldita circunstancia del agua por todas partes"), un ave de mal agüero, con su eterno paraguas, vestido de negro e interpretado por una actriz, un espíritu sarcástico que anuncia la lluvia como lo insalvable.

El lirismo en los diálogos arma los temas y las situaciones: el desarraigo, la fractura familiar, ya sea por exilio o por desaparición física, donde solo quedan los recuerdos como único aliciente para sobrevivir.

Se desarma una nación, una idiosincrasia, en un país disfuncional. Asimismo, la obra propone el viaje a otras tierras, a modo de cambio, a través del peregrino, un personaje sin raíces.

La banda sonora la interpretan los propios actores, que cantan fragmentos de temas de Benny Moré, Lino Borges, y la canción que da título a la obra, "Perla marina", de Sindo Garay.

Estas jóvenes promesas de la actuación han contado con un acertado montaje, que implica un logrado movimiento escénico, originalidad en el vestuario y frescura en los parlamentos. Pero sobre todo han podido capturar la esencia de un autor exquisito y a la vez contundente, como Abilio Estevez.

Frank Fernández homenajea a Yoshikazu Fukumura

El pianista y compositor Frank Fernández rindió homenaje al director de orquesta japonés Yoshikazu Fukumura la noche del pasado sábado, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional, acompañado de la orquesta del Gran Teatro de La Habana.

Entre las composiciones escogidas estuvieron "Obertura Don Giovanni" y el Concierto No. 23 en la mayor para piano y orquesta, del compositor Wolfgang Amadeus Mozart, y el Concierto No. 5 en mi bemol mayor (Emperador) para piano y orquesta, de Ludwing Van Beethoven, que bajo la batuta del destacado músico japonés y el piano de Frank Fernández dejaron en el público un saldo de emociones respondido con fuertes y prolongados aplausos.

"La Comparsita", de Ernesto Lecuona, se interpretó a la manera original, además del arreglo para orquesta de Mario Romeu.

Un momento gracioso fue cuando el pianista solicitó a los presentes que lo acompañaran en "Cumpleaños feliz", en honor al destacado músico nipón.

Fernández ofreció los temas de amor de La gran rebelión y el de la telenovela Tierra brava, repetidos en otros conciertos y que no se insertaban en un espectáculo de esta envergadura.

Algunos asistentes se quedaron con ganas de escuchar más obras del repertorio clásico.

"Me pareció fantástico, aunque me hubiera gustado escuchar piezas de Beethoven más alegres, y no este concierto tan depresivo, para balancear con las de Mozart. Es mi criterio personal. También faltaron autores del período romántico, como Chopin", opinó Yani, estudiante de oboe.

"Creo que Frank es un músico excepcional. Toca las piezas difíciles como si fueran de fácil ejecución, lo que nos demuestra su virtuosismo", afirmó por su parte Armando un arquitecto.

"Lo importante es que sigan dando conciertos de música clásica y entierren el reguetón, que es un cáncer para los oídos", apuntó Lázaro, un jubilado.

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