Martes, 12 de Diciembre de 2017
01:53 CET.
Cine

Muestra Joven: ¿soltar amarras?

El pasado domingo se celebró la clausura de la Muestra Joven 2016 en el cine Charles Chaplin. En los días anteriores asistí con curiosidad a ver algunos de los materiales, y mientras más cortos, documentales y animados veía, más me preguntaba por qué esos jóvenes sienten el deseo de hacer cine, qué los motiva, qué les inquieta, cómo procesan los cambios que han sucedido en el país en los últimos años, o si al menos les preocupan.

En la mayoría de los trabajos de esta Muestra Joven se percibe el poco bagaje intelectual de los realizadores, un lenguaje, tanto visual como narrativo, primario. La mayoría de los videos son tan obvios y simplistas que no creo sea solo a causa de la joven edad. Quizás el ansia de producir sea mayor que la búsqueda por consumir cultura y haga que uno sienta que todos estos trabajos quedan reducidos a técnicas de cámara, fotografía, y de prácticas de producción. El poco consumo de literatura, de artes plásticas y hasta del propio cine se hace visible con las soluciones que utilizan para expresarse.

Hace poco estuvo en La Habana el director iraní Abbas Kiarostami, quien luego de la proyección de su hermosa película ¿Dónde está la casa de mi amigo? accedió a un diálogo abierto con los curiosos que en el cine 23 y 12 estábamos. Muy pocos estudiantes y profesores de las escuelas de cine se encontraban en la sala. No sé si será un buen ejemplo sobre qué es lo que interesa a la mayoría de los jóvenes que hacen cine, pero algo dice.

Amigos que aún estudian o se graduaron recientemente en el Instituto Superior de Arte (ISA), sobre todo en la especialidad de pintura, me comentan que la situación con los profesores es alarmante por la baja calidad de las clases, y según ellos, es peor en la Facultad de Cine (FAMCA). De alguna manera esto se nota también en esta Muestra Joven.

¿Se ocupan los profesores del ISA de fomentar y alimentar las apetencias culturales de los estudiantes? ¿Explotan al máximo los talentos o los están ayudando a terminar, como muchos de ellos, como profesores marchitos? Ante muchos de los materiales de esta Muestra Joven sentí estar en presencia de un producto puramente mecánico, ausente de dolor, de pasión, estaba en presencia de meros objetos fabricados.

Los cambios de los últimos tiempos en el país se encontraban ausentes de la Muestra Joven 2016, por no hablar de asuntos abiertamente políticos. Si algún tema se toca uno siente que cae, como siempre, en lo bufo, en el choteo, en la risa que desprende la presión de espectadores que van al cine (sucede lo mismo en el teatro cubano) con un ansia tremenda de reír, de soltar carcajadas. Cuando algunos trabajos hacen alusión a problemáticas serias se choca contra un patetismo provinciano (Patria blanca, Leandro de la Rosa), en un dramatismo que nos aleja del supuesto dolor del personaje (Con sana alegría, Claudia Muñiz), o nos vemos perdidos en la inseguridad de un tren de carga que viaja, junto con el director del documental, a no se sabe dónde (La carga, Víctor Guerrero). O nos damos de frente contra un didactismo de preescolar (El tren de la línea norte, Marcelo Martín).

Los temas tratados pueden ser duros, neurálgicos, trágicos incluso, pero por muy complejo y tremendista que sea un tema no es garantía de buen resultado. Si un trabajo falla lo hará lo mismo para hablar de una vulgar historia de amor que para narrar una experiencia de campo de concentración.

Más preocupante aun es que realizadores y críticos quieran evitar que los espectadores hagan "contextualizaciones" de sus trabajos. ¿A qué viene ese miedo? Además del silencio estatal hacia los problemas ¿el espectador no puede tener libertad de leer en los materiales lo que le plazca?

Ese miedo puede encontrarse en el artículo "De Orwell a la animación contemporánea", publicado el pasado 7 de abril en Diario de la Muestra. Allí Yonlay Cabrera Quindemil entrevista a Ermitis Blanco, realizador junto a Yolanda Durán del animado No country for olds quares. Primero nos comenta de la reciente publicación en Cuba de "una versión" de la novela 1984 de George Orwell, y de cómo "mentalidades estrechas" pueden ver "asociaciones directas al contexto", idea repetida nuevamente cuando se lee más abajo, en palabras de Blanco, que es el mismo peligro que puede correr dicho animado porque "el material trata sobre el poder como un fenómeno universal" y "la gente lo manipula un poco y lo pone en nuestro contexto".

Una frase tomada del mensaje de adhesión de Fernando Pérez fue adoptada por la Muestra Joven como divisa. "Suelten amarras", escribió el realizador de Suite Habana, pero su recomendación parece haber sido entendida como: "Corran lejos de aquello que padecen".

La Muestra Joven ICAIC cumple quince años

El evento arrancó el pasado 5 de abril con 'Aplausos', de Enrique Pineda Barnet y 'Últimos días en La Habana', de Fernando Pérez como 'apertura fílmica', y se extenderá hasta el próximo 10 de abril con un amplio programa de proyecciones, presentaciones de libros, paneles y entrega de premios. 

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