Lunes, 11 de Diciembre de 2017
23:52 CET.
Teatro

¿Se puede hablar libremente en el Revuelta?

Sin promoción alguna, transcurre en este marzo la obra Sonata para un hombre bueno de El Paso Teatro, dirigida por Daisy Sánchez y Harold Vergara. Se trata de una adaptación para las tablas del filme alemán La vida de los otros (Florian Henckel von Donnersmarck, 2006), que, como recordamos, en Cuba se puso una sola vez en la gran pantalla, provocando asedio tumultuario aquella tarde, y después circuló ampliamente de mano en mano, adquiriendo popularmente el nombre de La vida de nosotros.

La adaptación a la que asistimos ahora en el teatro suprime todo rasgo sentimental de la película con el fin de apelar más a nuestra mente que a nuestros emociones. El director de la puesta, devoto de Brecht, eliminó los episodios que aluden al amor de la pareja, e incluso eliminó también la gradual simpatía que el capitán de la Stasi siente hacia sus víctimas, a favor de estimular solo nuestro pensamiento. Le interesa el problema del artista que vive en un Estado policial: el artista que ha hecho concesiones al poder para garantizar la promoción de su obra, y el artista rebelde (ambos vigilados, eso no importa) se examinan aquí, con privilegio. 

A diferencia del filme, donde el protagonista es un autor premiado que parece despertar del sueño idílico sobre el sistema y entender la represión, nuestro Greorg Dreyman de Sonata... es conciente en todo momento del pacto que ha hecho con las autoridades para su provecho: "El Partido necesita de los artistas, pero los artistas necesitan aún más del Partido", se repite durante la obra. Como quien conoce de primera mano en qué consiste vivir bajo control estatal, el escritor oficialista justifica su obediencia alegando que "no todo el mundo nace para héroe" y la policía secreta maneja los premios del arte, claramente.

La puesta es eficiente. Todo se subordina a la historia que cuenta y a la intención de hacer pensar, sin afectaciones innecesarias. Tan interesante como ella es el experimento que realiza el grupo una vez acabada la obra.  

El Paso Teatro se concibe como proyecto de dimensión social que procura la participación activa del espectador en cada pieza. Es esta ocasión, una vez terminada la representación, el director da inicio a un debate con el público sobre lo que acaban de ver. Algunas de las preguntas que propone son: "¿Estos personajes existen y/o existieron?", "Relación Estado-artista ¿armoniosa o conflictiva?", "¿Con cuál(es) de los personajes te identificas?", etc.

Las reacciones varían en dependencia del tipo de público: una proporción mayor de estudiantes, o de artistas, o de público lego, decidirá un tipo de respuestas. No varía (al menos en las funciones que he visto) el silencioso combate con la autocensura en cada espectador que participa. No es fácil, lo sabemos todos,  dominar el miedo a decir lo que uno piensa y recibir por ello los castigos externos y las victorias íntimas que conlleva.

La oportunidad de hacerlo, de cualquier manera, la tenemos por estos días en la Sala Raquel Revuelta, el viernes, sábado o domingo, a las 8:30 de la noche.

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Comentarios [ 13 ]

Imagen de Juan

Mincult o Minin? Trataste de poner al autor del articulo tan rápido en el piso que no pudiste diferenciar entre los dos ministerios y en este caso la película tiene que ver con el Ministerio Interior o Seguridad del Estado., Stassi de los alemanes.

Imagen de Anónimo

Dejemos al soberano decidir que es y que no es "basura estetica", vamos, que ese paternalismo intelectual se le ve la colita del demonio desde 1959. El soberano no ha delegado en ningun soberano censor comemierda el derecho a decidir por el.

Imagen de Anónimo

La activista de derechos humanos de la Alemania Oriental Vera Wollenberger conocio una vez de abrieran los expedientes de la Stassi como la policia politica habia utilizado como informante a su propio esposo y padre de sus hijos y era el unico informante con el que contaban. El arte imita la vida. Otro prominente activista en la Alemania Oriental Reiner Eppelmann conocio como la Stassi intento ejecutarlo en un accidente simulado. Cualquier parecido con lo sucedido a Oswaldo Paya y a Harold Cepero, no es pura coincidencia.

Imagen de Anónimo

Agradezco a la autora por sus comentarios y percepciones de la puesta, ha entendido, como otros tantos "libre pensadores" los enclaves y equivalencias del texto escénico: Sonata paar un hombre bueno, que en estos días se presenta en la sala Raquel Revuelta del Vedado capitalino, en una suerte de ¿feliz apertura? política y cultural que le permite al artista y al público dialogar y polemizar sobre temas agudos de la ¿realidad? que sigue imperando en la Cuba de hoy dentro del gricezco anecdotario que rodea la figura del intelectual cubano de todos los tiempos.y termino esta suerte de comentario improvisado movido por la pasión de leer estas líneas con el final de la obra que se expone en la raquel: "NO LE TEMAN A LOS ARTISTAS, A LO QUE HAY QUE TEMER ES A NO TENERLOS"

Imagen de Anónimo

anonomo de 2:16si la "basura estetica" no se le diera chance...que hubiera pasado en cuba desde hace 56.5 anos?? Vamos, todo deben tener chance,mientras se financien!!!!

Imagen de Anónimo

4:40, de acuerdo, muy buen comentario el suyo. Gracias.

Imagen de Anónimo

Ano. 3:43, el ministerio que usted ni siquiera se atreve a nombrar está haciendo lo que hace desde su fundación: reprimir, torturar, espiar, chantajear y presionar. Si usted quiere hacerse el bobo, es su derecho, pero no quiera incluir a otros en su bobería. 

Imagen de Anónimo

3:29: completamente de acuerdo con lo que dices. La autora no hizo más que reflejar correctamente el título que se ha dado a la película en español. Mi comentario no es en absoluto una crítica a ella. En todo caso es una corrección de lo que fue originalmente una mala traducción del título. Incluso recuerdo haber leído que cuando se exhibió en La Habana, fue con ese mismo título. Pero no sé si coincidirás conmigo (sobre todo si viste la película), en que la forma correcta de titularla sería "Las vidas de otros". El título original en alemán es "Das Leben der Anderen", que tal vez se presta para varias traducciones, pero por lo menos en inglés reflejaron bien la idea a la que me refiero ("The Lives of Others), es decir, no la vida de aquellos otros, sino las vidas ajenas, las que son vigiladas y destrozadas por quienes se creen con el derecho a hacerlo. El error principal está en el artículo "los", que cambia el sentido de la frase. Caso similar pasó allá en los años 80 con una genial película dramática de Woody Allen titulada "Another Woman", que en español tradujeron como "La otra mujer", cuando debió ser "Otra mujer", sin el artículo, pues se refería a que la protagonista se convirtió en otra mujer al final de la película. Son pequeños detalles lingüísticos que lo cambian todo.

Imagen de Anónimo

Anonimo 2:55 ... Igual la obra está en cartelera. Entonces qué está haciendo ese Ministerio del que usted habla? Se fue con Obama a la Argentina?

Imagen de Anónimo

Ano. 2:57, la autora de esta reseña, a la que felicito por su brevedad y agudeza, da el título correcto en español: "La vida de los otros", así fue estrenada.https://es.wikipedia.org/wiki/La_vida_de_los_otros