Sábado, 16 de Diciembre de 2017
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Música

Pancho Céspedes promociona 'Todavía', un disco donde repasa los amores de su vida

Francisco "Pancho" Céspedes promociona en España Todavía, su nuevo álbum que marca el regreso del cantante y compositor cubano a los escenarios.

Producido por él mismo y por Aneiro Taño —quién ya produjo sus tres primeros discos—, el título de Todavía hace alusión a que aún le queda un largo recorrido en el mundo de la música. Todos los temas del disco son inéditos y de la autoría del propio Céspedes, a excepción de una que fue compuesta por su hermano, Miguel Ángel Céspedes.

El artista, que este mes cumple sesenta años, y lo celebrará dando un concierto para familia y amigos, explica que este nuevo trabajo repasa los amores de su vida.

"Quería contar mis relaciones sentimentales desde 1981, cuando tuve la primera novia a la que yo hice un discurso para fascinarla. La última es 'Todavía', que es actual. Mi trabajo es hacer canciones y no le doy más vueltas. Después de Mozart, después de Beethoven, no se puede pensar tanto", cuenta Céspedes en entrevista con Víctor Lenore en El Confidencial.

Las canciones de este nuevo trabajo tienen un carácter autobiográfico, aunque "algunas las compuse hace años y no consigo ubicar para qué mujeres eran. Quizá que me las inventé. No he podido tener tantas", indica Céspedes, para quien los ingredientes esenciales de una canción de amor son "ser honesto. Mostrar la verdadera relación de la pareja. Tener conocimientos musicales para hacerlo sencillo. Saber sentir".

"Yo escribo canciones para papá y mamá. Hay un poeta cubano, ya fallecido, Eliseo Diego, que dijo que los poemas se escriben con las mismas palabras con las que insultas a la vecina. Yo no tengo la estructura ni la intelectualidad que me permita componer como Silvio Rodríguez. Canto lo que siento. Hoy me cuesta terminar las letras. Soy más exigente: antes no tenía prejuicios con la palabra, ahora he leído dos o tres libros, te cruzas con Borges y Lezama Lima, así que pones un poco más de cuidado. También, por supuesto, Gabriel García Márquez", señala.

"Curiosamente, el amigo que me trajo a esta entrevista y yo fuimos los últimos que estuvieron con él antes de su muerte", recuerda Céspedes. "Esa noche le canté las mañanitas. No podías hablar con él porque estaba muy ido. Se me salieron las lágrimas al ver que Gabriel se iba. Sus libros me emocionaron toda la vida", dice.

Canciones de amor vs. reguetón

Preguntado por sus canciones de amor favoritas, el músico confiesa que más que "de amor", piensa en canciones "de tema amoroso".

"Por ejemplo 'Luz do Sol' de Caetano Veloso, que compuso para la banda sonora de la película 'India, la hija del Sol' (1982). Otra es 'You are so beautiful', que cantaba Joe Cocker. Hay una versión tremenda con Ray Charles al piano. Es como un orgasmo. También me marcó 'Para vivir', de Pablo Milanés. Me impresiona porque él era muy joven y la letra dice cosas que parecen conclusiones de un anciano, de alguien que ha vivido mucho", señala.

Sin embargo, la canción más popular de Céspedes es 'Vida loca', un tema "más bien de desamor".

"Una canción de desencuentro. La gente no entendió la letra, se quedó con la frase. En general,  llevamos una vida muy loca, por eso la gente la cantó con tantas ganas. Luego hice una canción titulada 'Donde está la vida', que era una afirmación, pero el público la convirtió en pregunta existencial. Es normal porque esa frase pasa por nuestra cabeza todos los días: ¿dónde carajo está la vida?", acota.

"Cuando los oyentes te malinterpretan, no hay que enfadarse. Es mejor analizar", indica el cantante, quien reconoce que no le gusta el reguetón. "En mi casa y en mi móvil no entran esos artistas. Me invitaron a participar una vez, una colaboración de la que me convencieron, pero no voy a hacerlo más. Prefiero no decir nombres".

"Hay una decadencia en lo anglo y lo latino. Cuba fue un patrón musical popular para todo el planeta en los años treinta y cuarenta. Piensa en el mambo y el cha cha chá. Era música que venía del pueblo, de gente marginada. El reguetón dice cosas como 'la mujer es una perla que hay que darle por las nalgas'. Cuando haces una encuesta, el ochenta por ciento de quien acepta este género son mujeres. No me lo explico. Es una decadencia. A mí no me gusta el reguetón, pero si quieres una noche vemos a mujeres que lo bailan. Eso sí es maravilloso", dice.

"Dicho esto, prefiero que no todo sea música anglo. No me gusta el gobierno de Estados Unidos, que intenta conquistar el mundo por medios militares o diplomáticos. Se creen la policía de la humanidad. No se le puede dar el Nobel de la Paz a Obama", opina.

'Vida loca' de orgías, drogas y famosos

"Es mejor hablar de la gente que te gusta, por ejemplo Ricky Martin. Cuando yo camino con alguien dos cuadras, sé si voy a caminar la tercera. Con Ricky caminaría el universo entero. No me gusta juzgar a la gente joven. Recuerdo una noche en casa de Alejandro Sanz, pasamos juntos y solos desde las siete de la tarde hasta las siete de la mañana. Estuvimos fumando, no pongas el qué porque lo mismo prefiere que no se enteren sus hijos. Estuvo desprevenido y sincero. Mostró un alma muy grande. Me sentí estúpido por tener prejuicios contra el tipo de música que él hacía. A mí me trataron bien Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, aunque no tanto los de la Nueva Trova que estaban alrededor.  Por eso no quiero juzgar", dice el músico, originario de Santa Clara, quien reconoce que bajar de peso y dejar las drogas le ha cambiado la voz.

"Yo bajé de peso. Dejé todas las drogas. Todas menos el cannabis, que es lo mío. El cuerpo que yo tenía, y la vida que llevaba, me hacían la voz ronca. Ahora me dice la gente que tengo la voz fresca.  Antes la nota más alta que yo daba era Sol sostenido y ahora llego a La y Si. Tampoco soy del bel canto, pero me ha sorprendido", confiesa.

"Hubo años en que dormí 65 días de los 365. Te lo juro: yo me podía meter diez días en una orgía, durmiendo solo a ratitos, cuando no podía más. Eran putas por aquí, bandejas por allá y sigue sigue. Estaban los platos llenos de cualquier tipo de cosa. Después nacieron mis hijos, pero no voy a decir que lo dejé por ellos, en realidad me quité porque me aburrí. De todo se cansa uno. Sigues por ese camino y no sabes quién eres. Tenía conversaciones entre Francisco y Pancho donde me llamaba 'estúpido' y 'comemierda' a mí mismo. Estaba tan gordo que, al terminar los conciertos, tenía que ponerme oxígeno", dice el artista, que también recuerda de su intensa vida artística cuando lo invitaron a la boda de Barbra Streisand.

"Me invitaron a tocar en una casa en Malibú. Me dijeron que era del compositor David Foster. Me puse nervioso porque me encanta ‘September’. Ha escrito canciones maravillosas. Luego me dijeron que era la fiesta que daba Barbra Streisand a sus amigos", cuenta.

"No toqué en la ceremonia, sino en la noche para los íntimos. Allí estuve con sus verdaderos amigos: Sidney Poitier, Jeff Bridges, Pierce Brosnan, Jim Carrey, el jefe de Warner…Todo mi recital fue en español. También actuaron Laura Pausini y la propia Barbra. David Foster le había compuesto una canción, que ella interpretó sin apenas ensayar, pero me emocionó”, confiesa el artista. En el mundo judío, las mujeres no pueden destacar, pero ella se atrevió toda su vida. La recuerdo cantando en un balcón, medio en penumbra, con esos ojos azules. Me hizo mierda en pedazos", dice.

Pancho Céspedes presentará su disco en marzo en México. El single del mismo nombre del álbum ya está disponible en iTunes.

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Comentarios [ 1 ]

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Este amigo se ha tragado un mojon del tamaño de la Torre de Juan Simon.