Jueves, 14 de Diciembre de 2017
21:00 CET.
37 Festival de Cine de La Habana

A buen paso

Con 26 obras en concurso, nueve largometrajes de ficción entre ellos —cuatro del ICAIC  y cinco de las productoras independientes—, Cuba se presentaba con buen paso en el 37 Festival Internacional de Cine de La Habana, aún llamado del Nuevo Cine Latinoamericano.

Realizadores experimentados como Gerardo Chijona (La cosa humana), Jorge Luis Sánchez (Cuba Libre), Pavel Giroud (El acompañante) tendrían que "luchar" su premio, en buena lid, con los noveles del patio Jessica Rodríguez (Espejuelos oscuros), La obra del siglo (Carlos E. Machado) o Bailando con Margot, ópera prima del director de videoclips Arturo Santana.

El jurado de ficción del Festival, presidido por la actriz Geraldine Chaplin, cuenta con directores como Manuel Pérez Paredes (Cuba), Laurent Cantet (Francia, sí ese mismo que en el pasado festival fue censurado por su filme Regreso a Ítaca), Michael J. Kutza (Estados Unidos, director y fundador del Festival Internacional de Cine de Chicago) y el joven cineasta argentino Diego Lerman, quien debutara en 2002 con Tan de repente, y parte de una destacada trayectoria teatral.

Ellos deben valorar 23 largometrajes, con títulos como El clan, de Pablo Trapero, obra que inaugurara el certamen el pasado 4 de diciembre.

Argentina y Chile son los más fuertes en el largometraje, mientras México y Colombia apostaban  fuerte en los cortos y las óperas primas.

Regresa Sundance

En la primera semana, las estrellas indiscutibles del Festival han sido los directores, actores, guionistas y productores del Instituto Sundance, fundado en 1980 por Robert Redford. Los invitados arribaron al 37 Festival Internacional de Cine de La Habana para reanudar una relación interrumpida en los años 90.

Ethan Hawke (Antes de anochecer), Erin Crensidwilson (La secretaria), Sebastián Silva (La nana), Scott Burns (El informante), liderados todos por Michelle Satter, fundadora de la cátedra de largometrajes de ficción del Sundance, compartían con estudiantes y curiosos sus experiencias y maneras de hacer, sin consejos ni fórmulas: cada uno tiene su manera, su "librito" y son generosos a la hora del debate de ideas.

A los guionistas y directores se sumaban los productores, Luis Miñarro (España) y Christine Vachon (Estados Unidos), para dejar bien claro que el cine es un negocio, al que le concedemos un tantito de arte. Las nuevas tecnologías, las plataformas de distribución posibles, desde on line, el DVD, la televisión, los videojuegos, etc., hacen replantearse convenciones de la producción cinematográfica contemporánea, donde las audiencias de las grandes salas de cine ya no deciden el éxito de un filme.

¿Cabalgamos, Sancho?

Mientras los cineastas del continente tenían su fiesta en paz, y los cinéfilos respondían bajo la lluvia de los primeros días de diciembre, el boom de norteamericanos en la capital provocaba al exministro de Cultura, hoy asesor presidencial, Abel Prieto, a  convocar al Consejo Nacional de las Artes, para recordar a los intelectuales cubanos su responsabilidad "con la Revolución y su proyecto socialista". La Unión Nacional de Escritores y Artistas y el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica respondían con proclamas de sumisión.

¡Ah, Sancho, cómo ladran!

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Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

Ese siempre ha sido el festival de los sumisos. Todo lo mejor para los invitados extranjeros y que hagan cola para un plato dirigido los cubanos, de modo que no es nada nuevo que UNEAC y Cultura rindan pleitesía a los de afuera y pongan bozales a los de adentro. El Festival en términos culturales tuvo su momento pero ya eso es pasado. El cine latinoamericano ha ido desapareciendo y de artístico no le queda ni un pelo. Y curioso, hay más obras nacionales independientes en concurso, que oficiales del ICAIC. Buen síntoma. Y los perros seguirán ladrando, por supuesto, pero cada vez se acercan más a su salida de la pista. (HEREJE33)