Lunes, 11 de Diciembre de 2017
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Cine

Más preguntas que respuestas tras la reunión del G-20 para tratar la propuesta de una Ley de Cine

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El llamado G-20 aprobó este sábado el documento Hacia una nueva Ley de Cine, aunque hayan quedado más preguntas que respuesta sobre el proceso que ha llevado hasta este punto.

En la "asamblea" que realizaron los cineastas en el centro cultural Fresa y Chocolate, de La Habana, quedó claro que la censura, el tiempo de espera para la ley y los mecanismos de financiación del cine, son tres cabos sueltos a seguir debatiendo.

El documento respaldado por el G-20 será enviado al Ministerio de Cultura y otros organismos del Estado, según se anunció antes del encuentro, al que asistió el presidente del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), Roberto Smith.

La idea general es que, aunque la construcción de la Ley es potestad del Estado, es indiscutible que los cineastas necesitan una nueva estructura económica y jurídica, que facilite la producción audiovisual.

Tras el análisis del documento por la productora Lía Rodríguez Nieto, que ha tenido bajo su responsabilidad los detalles jurídicos de la propuesta, las preocupaciones siguen siendo las mismas de hace dos años: la censura —que pide una revisión de la política cultural— y los mecanismos de fomento, ya sea por mecenazgos, por fondos y ayuda, que exigen una solución más expedita.

El tiempo de revisión de la Ley y la presentación en la Asamblea Nacional parece prolongarse demasiado.

Para Roberto Smith, "que no se hayan aprobado las normativas también entorpece la redimensión del ICAIC"; sin embargo, según explicó Rodríguez Nieto, la nueva propuesta pretende integrar al ICAIC a un sistema más amplio, no al revés.

Pero, ¿cómo conciliar la censura con la retórica del funcionario y con una Ley que pretende cambiar, por su importancia, las relaciones de propiedad; que pretende ser amplificadora del cine cubano?

Smith aseguró que los documentos que se refieren a las normativas más inmediatas están entregados debidamente al Ministerio de Cultura y al de Justicia, y que no entiende "cómo una propuesta tan sensata está siendo demorada".

Según el realizador Kiki Álvarez, tras "dos años intentando dialogar" la propuesta de una Ley de Cine "ha encontrado oídos sordos".

"Nos han atacado desde Ministerio de Cultura hasta DIARIO DE CUBA", afirmó Álvarez.

Ni la UNEAC ni los sindicatos se han pronunciado. La cineasta Magda González recordó cómo en una primera etapa los que impulsaron la propuesta fueron estigmatizados como "grupo de disidentes".

La intervención de Smith, aun cuando no haya convencido a muchos en el encuentro, pareció querer dar la sensación de que el ICAIC es parte del proceso, que están siendo marginados o desoídos todos: creadores y funcionarios.

El crítico Gustavo Arcos opinó que quedan "difusos" cuatro puntos en el proyecto: el primero, en relación con el compromiso que va a tener el ICAIC con la exhibición nacional, en especial con las películas de temas incómodos; el segundo, el compromiso de la nueva Ley con las escuelas de cine; el tercero, la inclusión de los críticos y técnicos en los espacios de debates y en la Ley y, el cuarto, la inversión del empresario cubano que se avizora en la Cuba del futuro.

Otros manifestaron preocupaciones similares: ¿se necesitarán permisos de producción para películas incómodas? ¿los cubanos que viven en el extranjero estarán comprendidos también en el registro como creadores?

Y si el registro de estos cineastas del exilio depende de la voluntad personal, como dijo Arturo Arango, no se mencionó si el G-20 como organización o el ICAIC como institución están proyectando una estrategia para propiciar un ambiente de confianza que permita a productores independientes y exiliados integrarse.

¿Cuánto queda garantizado el respeto por la creación? Es otra de las preguntas en el aire. "Depende de cuánto se pueda ser capaz de negociar", dijo Rodríguez Nieto.

Negociaciones que, si no se tiene cuidado en cuánto se cede, podrían llevar a un sistema más sofisticado de censura.

La popular actriz Daisy Granados se refirió a la desprotección jurídica que padece el gremio. Ese debiera ser otro punto a debatir.

Para los jóvenes el tiempo es la mayor dificultad. "¿Quiénes son los que tienen que dar las fechas? ¿a quiénes hay que exigirle?"

Claudia Calviño, productora, aunque no encontró mucho eco propuso marcar un tope de espera en enero de 2016.

Pero ¿hasta qué punto asambleas de cineastas pueden mediar entre las personas que deciden el cine cubano y aquellos a los que parece no gustarle?

El realizador Fernando Pérez trató de ver el escenario en que están intentando insertar la ley. "Existen prejuicios, aunque no sé quiénes ni por qué los tienen, que han llegado de manera oblicua, nunca de manera directa, quizás sea por la palabra 'independiente'", que describe el esfuerzo de los cineastas.

Recordó la reacción de las autoridades culturales hace 25 años contra la película Alicia en el pueblo Maravillas, de Daniel Díaz Torres. Parece que "en determinadas instancias no gusta el cine que hacemos", concluyó para señalar que los prejuicios se mantienen.

Otras interrogantes circulan y no se dicen pero quedaron en el ambiente de la reunión. ¿Resulta saludable promover el debate de una Ley y a la vez exigirle a la prensa que escriba lo conveniente, como sugirió Magda González a los periodistas que asistieron a la reunión?

¿Qué puede significar para un debate que pretende ser público e inclusivo que se aplauda la idea de "lavar los trapos sucios en casa"? ¿Hay necesidad de ver a un enemigo en aquel a quien se cuestiona?, añadió.

Permisibilidad–censura–política cultural es un tríptico de conceptos difíciles de llevar a la práctica. Quizás en el próximo encuentro, donde habrá una mesa de trabajo diseñada para discutir sobre contenido de la Ley, relaciones de poder y casos particulares, se convenzan de que no se puede exigir derechos con las reservas que solo provoca el miedo al cambio.

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Comentarios [ 9 ]

Imagen de Anónimo

Kiki Alvarez y Magda Gonzalez siempre han bailado al compas de la flauta de los Castro. Y sobre todo Magda se ha dado golpes de pecho para reafirmarse como robolucionaria y comunista. De que libertades pueden hablar estos dos sujetos amiguitos de Abel Prieto y de Miguel Barniz. El unico digno y sincero ahi es Fernando Perez.

Imagen de Anónimo

De acuerdo completamente con Anónimo - 2 Nov 2015 - 12:18 am. Independiente significa precisamente eso. Que se olviden del estado

Imagen de Anónimo

Una industria de cine no tiene que regirse por ninguna ley estatal. El cine es un negocio. Todos estos cineasta estan acostumbrados a la teta de papa estado y lo peor es que con lo inteligenticos que aparentan ser, creen todavia en papa estado... Mijitos, a los señores feudales que gobiernan esa isla no les interesa el arte ni la cultura... a no ser que estén dentro de la revolución, que son unos viejos atrasados, recalcitrantes, destructores y criminales aplastando una nacion por décadas. Si quieren hacer cine busque quién se los financie y hágan cine de forma tal que deje dinero para que los productores e inversionistas se queden contentos y les vuelva a dar plata para otra película. Todas estas pataletas a estas alturas son muy ridiculas.

Imagen de Anónimo

Otra Cuba se mueve....impensable hasta hace no tanto tiempo, hay motivos para la confianza, otros tiempos tocan puerta.

Imagen de Anónimo

Si quieren una respuesta, quitenle el Cero al 20, y hablen con ellos, son quienes, tienen la vo cantant de quese puede y que no, en Cuba !!!

Imagen de Anónimo

Ahi que nadie toque nada, yo solo puedo tocar. Esos pseudo-artistas que quieren destruir la revolucion, que quieren denigrar la revolucion, que quieren ensombrecer la obra de la revolucion, que quieren verder nuestras miserias por el mundo, a esos ilusos que quieren enriquecerse a costa de nuestra miseria causada por un bloqueo genocida de mas de 60 años les diremos: "Señores aprendices de cineastas, sepan que no les tenemos ningun miedo, no los queremos, no los necesitamos."

Imagen de Anónimo

Como se van a resolver los problemas de mi pais cuando la banda de viejetes se valla de este mundo, no tendran que reunirsemas para tratar todos esos problemas. La consigna es: "NO Castro NO problems"Primo (disidente) de HHC 

Imagen de Anónimo

G20 o G2.

Imagen de Juan

Todas las preguntas y respuestas caen/están en el buró del coronel(su nombre no me acuerdo) del Ministerio del Interior encargado de manipular y maniatar todos los periódicos de ese país y el cine.  Los viejos que tienen el poder nunca fueron "fan" del cine, del arte y me voy mas lejos ningunos saben bailar si lo invita a una fiesta. Nada, todo seguirá igual mientras esos viejos esten en el poder.